Mario Salas reincide en su perfil buscapleitos: su grosero festejo ante la U le puede salir caro

Mario Salas

El presidente de la Primera Sala del ente disciplinario, Exequiel Segal, afirma que la reglamentación permite convocar al estratega para que explique el exceso. El código contempla sanciones entre uno y tres encuentros de suspensión.




Mario Salas arriesga castigo por sus gestos obscenos en el Superclásico. La desaforada reacción que tuvo después de que Julio Barroso le dio a Colo Colo la angustiosa victoria sobre Universidad de Chile puede meterlo en líos. Ni bien terminó el encuentro, el entrenador del Cacique se giró hacia la tribuna Océano, desde la que había recibido insultos y reproches por la planificación del partido, y les dedicó a los fanáticos dos gestos: uno con el índice, en señal de silencio y otro, derechamente grosero: un corte de mangas. Acto seguido, se internó en el camino hacia el camarín para desahogarse en solitario después de un partido de alta tensión mientras sus pupilos festejaban en la cancha. Más tarde, se sumó a la celebración por el 216º gol de Esteban Paredes.

La situación no pasó inadvertida para los fanáticos del equipo popular. Algunos obviaron la felicidad que les produjo vencer a los azules para descargar su malestar a través de las redes sociales. En ellas, publicaron imágenes de la repudiable celebración. Fotos y videos que iban acompañados de la decepción que les produce lo que consideran una falta de respeto. Exigieron al club que adopte medidas. Salas se había comprometido a controlar su carácter. "Los reclamos son airados y eso no se puede hacer. La tarjeta se muestra de buena forma. Yo no digo garabatos generalmente. A los árbitros no los trato mal. Le reclamo al árbitro en forma airada y, por la forma en que reclamé, me expulsa. Es una situación que, más que el árbitro, la tengo que controlar yo", había dicho después de la roja que le mostraron ante Barnechea, por la Copa Chile. Aún no puede contra su genio.

Sin embargo, las primeras sanciones pueden llegar desde el Tribunal de Disciplina. El inciso b3 del artículo 63 del Código de Procedimientos establece la posibilidad de un castigo. "Insultar o provocar a un rival, a los integrantes de los Cuerpos Técnicos y al público en general, dentro del recinto donde se efectúe el partido, de uno a tres juegos", consigna la norma.

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Nutrido historial

El juez Roberto Tobar no incluyó la incidencia en el informe que derivó al organismo que impone las sanciones en el fútbol chileno. Sin embargo, esa situación no constituye un requisito indispensable, pues el Tribunal, como organismo colegiado, o cualquiera de sus miembros, puede requerir la apertura del expediente disciplinario en contra del técnico. "Reglamentariamente, el Tribunal puede citarlo de oficio", afirma a La Tercera Exequiel Segal, presidente de la Primera Sala del organismo.

El Tribunal sesiona esta tarde en las oficinas de la ANFP. En ese marco, sus integrantes pueden decidir citar a Salas u obviar la incidencia. En el primer caso, lo máximo que podría suceder en esta jornada sería el anuncio de la comparecencia del estratega para la sesión del martes 15. La eventual sanción, si procede, se adoptaría solo luego de reunir todos los antecedentes, los que incluyen los descargos del estratega.

Mario Salas se había comprometido a cambiar. Declaró que el historial de expulsiones que lo posiciona como el entrenador que más veces ha tenido que dejar los partidos anticipadamente, le avergüenza. Y no es para menos. En su carrera como entrenador, que considera pasos por las bancas de Barnechea, Huachipato, Universidad Católica y Colo Colo, acumula 17 expulsiones. 14 de ellas han sido en Chile, otras dos en Perú y la restante, en su paso como seleccionado Sub 20. El número es incluso superior a las tarjetas rojas que recibió como entrenador.

Aunque Salas aún no ha sido enjuiciado formalmente por el nuevo exceso, lo que sí está claro es que en Blanco y Negro la situación no pasó inadvertida. Eso sí, el director deportivo de los albos, Marcelo Espina, intentó relativizar la conducta. "No era la respuesta, pero se entiende el desenfoque de Mario. A nadie le gusta que le griten cosas. No fue bueno el acto, pero hay que estar en su lugar", declaró el argentino en el programa Más que Fútbol, de DirecTV.

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