Paula Navarro, entrenadora de S. Morning: “En Europa el tema de la mujer es diferente”

Paula Navarro.

La paralización del fútbol femenino en boca de la DT chilena más cotizada.




Es Paula Navarro (47 años), la mejor entrenadora chilena, la que tuvo un intento frustrado de incursión en el fútbol masculino, la DT del campeón Santiago Morning.

¿Cómo le va en el encierro?

Tenemos más trabajo que antes, muchas reuniones y mucho computador. Además, estoy haciendo un curso de metodología online en España. Estamos con harto trabajo, implementando un nuevo software de planificación metodológica en el club. Las niñas entrenan en sus casas tres veces a la semana online, por Zoom, y los otros días con pautas de entrenamiento, además de trabajos de fortaleza mental que hace el coaching. El club también les mandó un kit de entrenamiento a cada una, con colchonetas, pesas, cuerdas, bandas elásticas... Ha sido difícil pero hay que acostumbrarse. Lo importante es la salud y mantenernos en casa.

Profesora y alumna a la vez.

Uno aprende todos los días. Es información nueva, actualizada, de Europa, y es entretenido. Estoy leyendo mucho. Me gusta ser alumna y luego traspasar el conocimiento a mi equipo.

¿El curso es de fútbol femenino?

General, tanto para hombres y mujeres.

¿Abundan más los hombres en las clases?

Sí, claro. El 98 por ciento. Casi no hay mujeres.

¿Y cómo la tratan los compañeros?

Son todos entrenadores, buena onda. Pero no se habla tanto entre nosotros, sino que se pone atención en la clase. Pero allá tienen otra mentalidad. Allá el tema de las mujeres es diferente.

Alcanzaron a debutar, goleando a Temuco.

Siempre son un rival difícil por el desgaste del viaje. En el fútbol femenino no nos quedamos en los hoteles que se queda la primera división de hombres, porque los costos son altísimos. Entonces viajamos el día anterior, de día, son 10 horas, llegamos a dormir, descansamos y jugamos al otro día. Es un viaje matador. Tampoco andamos en avión porque la ANFP no financia los pasajes.

¿Les ha tocado viajar de noche y llegar a jugar?

Nos tocó en algún momento. Eso pasa en el fútbol femenino. Nosotras desde hace un par de años tenemos un directorio que le importa mucho el fútbol femenino y trata de entregarnos las mejores condiciones para competir. Pero hay clubes que sí les pasa.

Tiene un plantel lleno de figuras de las Rojas. ¿Cómo se lleva con la ANFP?

Lo más importante es tener mucha comunicación. Estamos en constantes reuniones contándoles lo que hacemos y lo mismo ellos, para no desgastar tanto a las jugadoras.

¿Cuándo se trae a Endler? Ella contó que la querían.

Es una tremenda atleta y siempre tenemos las ganas de que esté con nosotras. Es muy cercana a nuestro club, jugó una Copa Libertadores de Futsal. La queremos.

Pero le va bien en Europa.

Le quedan muchos años en la élite mundial.

¿Qué ha ocurrido con los sueldos en Santiago Morning?

El club llegó a un acuerdo con las jugadoras, jugadores, dirigentes, administrativos, con todo el club, donde hubo una disminución de un 18 por ciento. Para asegurar y no acogerse a la ley, y que las jugadoras y jugadores estén tranquilos en sus casas recibiendo sus sueldos hasta diciembre. Estamos contentas de que el presidente y el directorio nos preguntara en vez de imponer. Se llegó a un acuerdo total.

¿Ese porcentaje se devuelve en algún momento?

Se hizo un anexo a los contratos donde quizás haya algunos dineros que lleguen desde Conmebol para apoyar el fútbol femenino. En caso de que estos proyectos lleguen, se van a devolver. Si no llegan, no hay mucho que hacer. Ese 18 por ciento es más o menos lo que uno gasta cuando te movilizas. Bencina, tag, peajes y otras cosas. A nadie le gusta que le descuenten del sueldo, pero también hay que ser realistas con lo que está pasando. Hay compromisos con los auspiciadores que no se pudieron cumplir. Consideramos que no es algo tan malo dentro de lo malo que está pasando mucha gente.

¿Todas sus jugadoras tienen contrato?

Dentro de la plantilla hay cinco jugadoras sin contrato. Son chicas que estudian y no les podemos pedir que dejen de estudiar para entrenar en las mañanas, porque siempre hemos fomentado que las chicas estudien y terminen su carrera. Aunque reciben apoyo para transporte y locomoción.

Cote Urrutia contó que en Palestino pagan con una ayuda, en promedio de 50 ó 80 mil pesos. ¿Qué opina?

Es complicado, porque no todos los clubes hacen lo de Santiago Morning. Tienen otra realidad y presupuestos. Yo lo sé, lo tengo claro, porque llevo 13 años en el fútbol femenino y sé lo que pasa. Lo siento mucho, he luchado muchos años para que esto cambie y hay que seguir haciéndolo, es una guerra de largo aliento. Ojalá todos los clubes pudieran tener a sus jugadoras contratadas y que hubieran hayan presupuestos para ellas. Yo también leí la nota de La Tercera y lo que cuenta la Cote es real, es la realidad del 98 por ciento de los clubes.

¿Qué le dicen sobre el regreso a la competencia?

El tema del retorno del fútbol femenino va a depender un poco de lo que pase en el masculino, en primera división. Poco pueden hacer los dirigentes si la autoridad del país no levanta las medidas en cuanto a reuniones de personas y muchas cosas. Nuestro retorno va a depender de eso, de lo que pase con el fútbol de varones. Ojalá que pueda ser en la fecha que se nos indicó, que es agosto. Y podamos prepararnos para la Copa Libertadores, que es lo que más nos importa. Siempre,cuidando de las jugadoras con todas las normas preventivas para que no pase nada, no hayan contagiadas y todos estén bien. Vamos a esperar a ver qué pasa con los hombres.

¿Les han hecho test?

No, porque muchas jugadoras llevan en cuarentena desde el 16 de marzo y están todas bien en sus casas. Se harán cuando vayamos a retomar los entrenamientos.

¿Entiende que no se hable del fútbol femenino en los planes de retorno a la actividad?

Sí, claro. Esto tiene que ir paso a paso. Hay que esperar.

¿Exigen algo de cara al regreso?

Las niñas lo único que quieren es jugar. Pero no depende de lo quiera cada una, si no ya hubiésemos empezado. No podemos. Es un tema de salud y hay que cuidar a la gente.

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