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Por qué la Roja tiene tantas rojas: los factores detrás de la elevada cantidad de expulsiones en la era Córdova

Cinco expulsados en los últimos seis partidos es el saldo que preocupa en la Selección. ¿Razones para esto? La juventud de una plantilla sin referentes y la alta cantidad de infracciones, en un equipo de escasa posesión en los duelos ante Canadá, Portugal y Nueva Zelanda, justamente cuando no finalizó con los 11.

La Selección terminó con dos menos en el amistoso ante Canadá. Foto: Photosport

Con nueve jugadores. Así terminó la selección chilena su primer amistoso en la gira por Norteamérica. Canadá derrotó a un elenco que quedó prematuramente diezmado por las expulsiones de Lucas Cepeda y Gabriel Suazo, ambas durante el primer tiempo. Debido a ello, la Roja de Nicolás Córdova no tuvo más remedio que afirmar la estantería y focalizarse en el trabajo defensivo. Ergo, las cosas que se podían sacar en limpio del partido se desvirtuaron al jugar con inferioridad numérica toda la segunda mitad.

No es un caso aislado lo sucedido en el BMO Field de Toronto. Se está convirtiendo en una tónica que la Roja termine con expulsados, a lo menos durante el interinato del jefe técnico de las selecciones juveniles. Desde que el talquino asumió la banca, post Ricardo Gareca, Chile registra cinco expulsiones en 10 partidos. Iván Román recibió la roja dos veces: ante Perú, en el amistoso jugado en Rusia, y luego contra Portugal, previo al Mundial. El otro es Darío Osorio, en la caída con Nueva Zelanda, en marzo pasado.

Córdova abordó este tópico luego del partido contra los canadienses. “Es un tema que hay que mejorar. Llevo muchos partidos con expulsiones y es algo que hay que corregir, pero también es verdad que este tipo de encuentros se juegan a este nivel de intensidad. En el entretiempo les pedí que siguieran apretando las divididas y vayan a muerte; este es un juego de roces y si llegas tarde, arriesgas la expulsión”, indicó.

“Las expulsiones tienen nombres propios, pero es algo que tengo que corregir internamente. No voy a salir a hablar de ningún jugador respecto a lo que ustedes vieron”, agregó el entrenador.

Al no tratarse de algo aislado, considerando los antecedentes y el registro de tarjetas rojas, cabe la inquietud respecto a las razones del por qué los seleccionados sufren tantas expulsiones. ¿Qué hay detrás de algo que termina alterando, evidentemente, el plan de partido del técnico, en épocas donde el propio Córdova tiene la chance de mostrarse como una opción para quedarse en propiedad con la banca?

Por qué la Roja tiene tantas rojas

El primer factor que se esgrime es la juventud, mezclado con el ímpetu de mostrarse y querer aprovechar la oportunidad, en el contexto de una plantilla renovada. La ansiedad puede pasar factura, en un equipo que no tiene a grandes referentes que puedan aportar con la templanza necesaria en momentos álgidos (aunque se trate de un amistoso). Es un dato de la causa que del plantel convocado por Córdova, solo uno supera las 50 presencias en la Selección: Paulo Díaz. ¿La inexperiencia con el representativo nacional pasa la cuenta?

Exceptuando a Gabriel Suazo, los otros expulsados son futbolistas que no superan los 23 años. Precisamente, el lateral izquierdo y capitán de la Selección, asumió su responsabilidad: “Tenemos que estar a la altura e intentar evitar las expulsiones... El mayor error es el mío en la primera amarilla, donde reclamo. No soy un jugador que reclame y se apresura el árbitro. Lo de Lucas (Cepeda) es totalmente involuntario. El mayor error es el mío porque reclamé, mientras que la segunda amarilla es algo que puede pasar”.

Consultado por El Deportivo, desde el interior de la ANFP definen de la siguiente manera la seguidilla de expulsiones: “La pasión por sobre la razón”. En efecto, se esgrimen como factores la juventud y el ímpetu, y también se menciona que este tema se va a trabajar con sicólogos y charlas.

Por otra parte, el hecho de no ser dominador del encuentro hace entrar en fricción buscando frenar a los rivales. Las estadísticas dan cuenta de una alta cantidad de faltas realizadas por la escuadra nacional. El sábado pasado, Chile registró una posesión del 34% y 16 infracciones (11 en el primer tiempo), según los datos de Sofascore.

Contra Portugal, partido en el cual también se terminó con menos jugadores y donde la Selección apenas llegó al 38% de tenencia de balón (27% en un primer tiempo donde fue sometido por los lusos), cometieron 17 faltas contra 8 de los europeos. De estas, 13 fueron durante la primera mitad, cuando se produjo la expulsión de Román. Retrocediendo hasta marzo, en el amistoso contra Nueva Zelanda, en el cual Chile tampoco superó el 40% de posesión (37%; bajando a un 35% en el segundo tiempo), se contabilizaron 8 faltas.

El propio Córdova enfatizó en que se trata de un “juego de roces”, aunque se mostró conforme con la actitud. “Hay hartas cosas que se pueden corregir, porque son jóvenes a este nivel”, emitió el DT, quien tendrá trabajo para cambiar esta tendencia.

“Es una muy mala cuenta”

Gastón Castro, juez mundialista en 1982 y expresidente de la Comisión de Árbitros apunta a varios factores. “No he visto que los clubes se interesen por charlas técnicas de los cuerpos técnicos de árbitros para ir informando de nuevos criterios e interpretaciones a la Regla 12. A la Selección se le daban ciertas charlas. Hoy, por ejemplo, existe la charla práctica. Lo que le falta a esta Selección, que es joven, impetuosa y con muchas ganas, es controlarse frente al riesgo que corre por ir a una jugada y tratar de salir triunfadora. Ahora, hay situaciones que no siendo intencionadas, pero habiendo consecuencias, deben sancionarse. Ya no se mide intención”, sostiene.

“Falta un contacto más directo hacia la Comisión de Árbitros y que esta se encargue de ir enseñando. En esta Selección las ganas del éxito ha conllevado a que los jugadores cometan exabruptos. Falta instrucción. Un seleccionado tiene que estar bien instruido, porque el reglamento es universal. Falta que la instrucción para que el jugador tenga en su mente qué va a pasar si comete un exceso”, enfatiza.

Jorge Contreras, subcampeón de América con la Roja en 1987, también intenta explicar la situación. “Es una muy mala cuenta. Lo que pasa es que a veces este tipo de situaciones se dan porque no te salen las cosas o por decisiones arbitrales. No creo que tenga que ver con experiencia. Son situaciones que habrá que mejorar”, apunta el exmediocampista de Las Palmas.

El Coke apunta, también a la interpretación referil. “De repente llegas a disputar a una pelota tarde, pisas al rival y te echan. En la reglamentación hay algunas cosas que si fueran mejor entendidas sería diferente. Hay veces en que el jugador no tiene intención de agredir al rival. El reglamento se ha puesto muy exigente. Hay poca comprensión del juego, poca sensibilidad futbolística. Hay árbitros que toman decisiones viendo la imagen en una cámara en situaciones que el jugador no tiene intención de dañar al rival, pero por la inercia o lo que sea se llegan a topar. Hay jugadas en que un jugador va a rechazar, el otro llega antes a controlar el balón y echan al que controla la pelota. Son criterios que hay que mejorar”, reflexiona.

Desde esa perspectiva, reconoce el desafío para los jugadores. “Es bien difícil adaptarse. Ahora, cuando pasa por la impotencia por el resultado, es el jugador el que debe tener más tranquilidad y entender que si las cosas no salen a favor no tiene por qué ir tan fuerte a disputar balones”, sentencia.

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