Jorge Valdivia: “Todavía no soy un exjugador”

Jorge Valdivia, en su nueva casa televisiva. Foto: Pedro Rodríguez.

El Mago, sin club, se pasa por un tiempo al otro lado del escritorio. Ahora es comentarista de ESPN. Desde ahí habla del torneo, la Selección y otros temas de su deporte. ¿El retiro? No se le pasa por la cabeza.




Jorge Valdivia, a dos días de cumplir 38 años, se niega a tirar la toalla. No encontró club para seguir jugando este año, pero no le importa. Tiene paciencia y ganas de esperar una nueva oportunidad para 2022. Mientras tanto, reparte sus días entre un entrenamiento personal (tres horas diarias de gimnasio y cancha) y su nueva faceta como comentarista deportivo. El enganche mundialista hoy es el nuevo rostro de la cadena ESPN y miembro estable del programa F90, donde, dice él, hace lo segundo que más le gusta en la vida: hablar de fútbol. El Mago tiene claro que los zapatos no se cuelgan, pero ya tiene decidido cuando llegue ese momento que su siguiente desafío será instalarse frente a una cámara y evaluar a muchos que compartieron un entrenamiento con él.

¿Cómo será el Valdivia comentarista de televisión? ¿Prudente? ¿Puntudo? ¿Analítico? ¿Pasional?

Me gusta mucho analizar partidos. Lo que mejor me describe es analítico y pasional. Si estoy en el fútbol, soy pasional con el fútbol. Si estoy en ESPN ahora, soy pasional con lo que estoy haciendo.

Hay equipos que le generan más pasión que otros. ¿Cómo hará para mantener ese equilibrio de un comentarista?

El equilibrio estará en transmitir bien mi idea. Si estoy hablando de Colo Colo, por ejemplo, será desde un punto de vista de análisis táctico, de partido, y no si alguien salió en la noche o salió dos noches antes del partido, como se acostumbraba hacer antes. Lo mismo con la Selección o la misma Universidad de Chile. Si tengo que comentar de ellos, será en base a cómo jugó en el partido que me toque dar mi análisis.

¿Por ser jugador, seleccionado y mundialista, su opinión tiene más validez que la de otros comentaristas?

No tiene más validez que la de un periodista deportivo, pero sí tiene un conocimiento o un punto de vista distinto al del periodista deportivo.

¿Se complicará si es que le toca comentar negativamente el nivel futbolístico de un amigo?

Puede ser un poco parecido a cuando juegas contra un amigo y tienes que meter una patada. Y después de que termina el partido vuelves a ser su amigo. Mientras el jugador del que tenga que hablar entienda que hablo desde un análisis deportivo, uno espera que no se enoje. Pero complicarme, no, porque si es un amigo del que tengo que hablar, me conoce lo suficiente para saber que no es una crítica personal, sino que deportiva.

¿Aceptar el desafío de la televisión es alejarse de las canchas o al menos iniciar el proceso de retiro?

Hoy estoy alejado de las canchas por una cuestión de regla. El libro de pases cerró en septiembre, no encontré club y yo siempre he dicho que una de las grandes cosas que me apasiona mucho es la televisión deportiva. Hoy integro un equipo en ESPN, en uno de los pocos programas a los que siempre he ido. Me siento muy cómodo donde estoy y esta etapa la tomo con mucha responsabilidad, porque es algo que a mí me gusta mucho.

¿Este será un trabajo esporádico o ya tiene decidido dedicarse a las comunicaciones?

Es algo que me apasiona mucho, en lo que quiero perfeccionarme. Pero siento, sobre todo por lo que hice en La Calera, que todavía soy jugador de fútbol, que hoy está viviendo una etapa que también le gusta. Lo disfruto al máximo y solo el tiempo dirá qué pasará conmigo.

Entonces, Jorge Valdivia todavía no es un exfutbolista…

La mayoría de los exfutbolistas son todos guatones, pelados, viejos, con barba y con canas… Y yo todavía estoy con un físico que me ilusiona. Por eso todavía no soy un exjugador. Sigo entrenando, voy al gimnasio todos los días, estoy entrenando en canchas de fútbol. Me siento jugador todavía, haciendo por ahora algo que siempre quise hacer.

¿Le sorprendió, y le dolió al mismo tiempo, no haber encontrado club?

Yo tenía club. Dos clubes donde pude haber ido. En Chile, los dos. Y no se pudo, pero lamentarse por aquello que no pasó no vale la pena. Yo trato siempre de mirar el día siguiente, de vivir el presente. Y más que lamentarme por lo que pudo ser, estoy feliz por lo que estoy viviendo.

El último club de Valdivia fue Unión La Calera. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/ AGENCIAUNO

Entremos a su nueva función: ¿Su comentario de lo que está viviendo hoy la selección chilena?

Mi resumen es que esta Selección todavía nos tiene ilusionados a todos con ir al Mundial. Esta Selección todavía está dando la pelea.

¿Hace una semana pensaba lo mismo?

Yo creo que hace una semana todos pensaban algo distinto, sobre todo después del partido con Perú, donde los propios jugadores lo dijeron. El propio Claudio Bravo reconoció que estaba insatisfecho, dolido, triste por cómo habían jugado. Lo dijo Claudio y un par de jugadores más, que se alejaba la chance de clasificar a Qatar. El mismo Martín Lasarte. Ya después de estos dos últimos partidos, el respeto que van a tenerle a Chile las otras selecciones volverá a ser el mismo de antes. Esas dudas que se generaron fueron compartidas y, ahora, agarrando las declaraciones de ellos el jueves, creo que depende de ellos, de nuestra Selección.

En algunos de sus comentarios ha sido duro con Martín Lasarte. ¿Lo apunta como culpable de una eventual eliminación del Mundial?

Por eso dije que me gustaría ser analítico y pasional. Parto de la base de que cuando uno está en este lado, le gusta hablar de lo que pasó en el partido. Porque cuando yo estaba en la Selección, también me cuestionaba, hablaba de errores, aciertos y mejorías. Y es lo mismo que yo expresé ahí. Sentí que ante Perú el planteamiento no fue bueno y después escuchando lo que dijo el entrenador, se ratificó lo que manifesté. Poner a Alexis en una posición que no le acomoda en un 100% es algo del entrenador; no sé qué habrá pasado, pero restarle las cualidades técnicas y físicas a un jugador tan importante como el Huaso Isla… Desde el lado que estoy ahora, traté de hacer una crítica netamente deportiva. Ahora, cuando los resultados no se dan, y no lo vamos a descubrir hoy, los primeros que se van son los entrenadores. Va a tener una responsabilidad él, va a tener una responsabilidad Rueda. Son compartidas y todos los que jugamos al fútbol sabemos que tanto el entrenador como los jugadores tienen su cuota de responsabilidad.

¿Qué pasó en el fútbol chileno que no se pudo capitalizar el éxito de la generación dorada? ¿Tan difícil es renovarse en el éxito?

En cualquier profesión es difícil renovarse en el éxito, no solo en el fútbol. Y no solo en Chile. También en Brasil. Imagínate lo que le pasó a Argentina que estuvo años sin ganar nada. Reinventarse en el éxito es muy difícil. Lo bueno es que en esta Selección hay jugadores que todavía tienen hambre, que quieren llevar a Chile al Mundial, que vuelven a Europa y pelean en sus equipos por un puesto. Yo defiendo al fútbol chileno, en ese sentido. No es una liga mediocre como muchos la señalan. Yo la defiendo y la voy a seguir defendiendo siempre.

Pero imaginemos que es el dueño del fútbol chileno. ¿Qué distinto habría hecho en estos 12 años de éxito?

A mí me tocó estar en La Calera y las instalaciones de La Calera no son las adecuadas para un equipo de Primera División que en los últimos años ha sido importante en el fútbol chileno. No tener un gimnasio, un centro donde sus jugadores lesionados puedan seguir una terapia. Son pocos los equipos que tienen instalaciones adecuadas, para que un jugador llegue y solo se preocupe de entrenar y jugar. Yo hablo de La Calera porque lo viví, estuve ahí, y los ejercicios de activaciones, con los elásticos que generalmente se colocan en un gancho, nosotros los enganchábamos en un árbol. Si algo se puede mejorar, son esas cosas. Lo demás es netamente de los jugadores. Hay jugadores que hoy están en la Selección, los más jóvenes, que tienen condiciones de sobra. Yo siempre he dicho que el que es bueno va a jugar. Ahora, no tengo una receta mágica, porque no he ido más allá, no he indagado a fondo para decir qué se debe mejorar. Pero yo partiría con esas cosas, que los jugadores del primer equipo y los jóvenes tengan todas las condiciones para dedicarse a este deporte.

¿Fue un error cambiar de técnico a medio camino?

Eso se sabrá al final de las clasificatorias. Si se va al Mundial, vamos todos a decir que fue un gran acierto.

Le cambio la pregunta: ¿Chile jugaba mejor con Rueda o con Lasarte?

Cada entrenador tuvo sus momentos donde la Selección se vio bien. Con Rueda tuvo partidos en la Copa América donde jugó bien, pero amistosos muy malos. Tanto con Rueda como con Lasarte la Selección ha tenido momentos buenos y malos. Ahora, independientemente de eso, uno tiene que hablar sobre los objetivos. Y si el objetivo es ir al Mundial y se logra con Lasarte, lógicamente se va a decir que fue un buen cambio.

Lasarte sí mandó señales fuera de la cancha. Rueda no hizo mucho por integrar de verdad a Bravo y terminar de una vez el conflicto con Vidal. Tenía fuera a Vargas. Había otro ambiente…

No puedo responderte por eso. Habría que llamar a Rueda y preguntarle a él. Si hubo problemas, se ve que se dejaron atrás. Más que meter el dedo en una herida que ya está sanada, hoy tenemos que hablar de dos jugadores, Bravo y Vidal, que le siguen dando mucho a Chile.

¿Y qué le parece el fenómeno Brereton?

Yo creo que él ha respondido a las exigencias. Ha hecho goles importantes, es un jugador que le suma otras características a la Selección. Es rápido, potente, puede aguantar la pelota, hacer goles y ayudar en la marca. Lo que sé es que es tranquilo, es humilde, le gusta trabajar, no tiene necesidad de prensa y eso le hace bien a la Selección. Sus compañeros lo quieren y lo abrazan. Y creo que todo lo externo que genera es porque el chileno es así. Se encariña.

¿Si fuera el 10 de la Selección, le gustaría habilitarlo por una banda o en el centro del ataque?

Por las puntas. Me gusta más ahí que centralizado. Si yo fuera el entrenador, jugaría de la manera que jugó estos últimos partidos y pongo sí o sí al Edu (Vargas), porque es uno de los jugadores que nunca pueden faltar en la Selección.

Termine como termine ¿Cree que esta es la despedida de la Generación Dorada o todavía queda para algo más?

Yo no respondería esa pregunta y dejaría que sean ellos los que decidan cuándo decir “ya estamos, lo entregamos todo, es el momento de otros jugadores”. Pero pronosticar hoy que va a ser lo último de ellos, no me atrevo a decirlo. Nadie puede llegar y decir “tú ya estay”. No somos nadie para decir eso, que es el fin de la Generación Dorada.

¿Cree que eso hicieron con usted? ¿El decir “tú ya estay”?

Yo siempre fui fuerte mentalmente, porque las veces que fui a la Selección tuve claro lo que ya era para el equipo por mis características. Pero se hablaba más y se cuestionaba más mi físico, pero me reí harto con esos cuestionamientos. Me sirvió para entender que cuando se critica lo físico es porque no se ve lo otro. Mucho se habla de la intensidad, de los recorridos, pero hay jugadores que no necesitamos tener tanta intensidad. Hasta el último día que jugué en la Selección fui importante.

Marcelo Salas, el propio Martín Lasarte. Ambos fueron muy duros con el nivel del campeonato chileno: ¿Coincide?

Más que responderles a Lasarte y Salas, te respondo la pregunta. Cada uno es libre de decir lo que quiera, pero te vuelvo a decir que soy defensor del torneo chileno. Hay muchos jugadores con cualidades. Se cuestiona mucho lo de los malos resultados en el extranjero, pero los brasileños y los argentinos juegan muchos partidos y contratan jugadores no sé por cuánta plata. Sí, somos inferiores a ellos, pero en general con los demás países no hay tanta diferencia.

Hablemos de Colo Colo. ¿Cuál fue el gran cambio para pasar de estar casi en la B a ser puntero del torneo?

¡Es que cambiaron de año, po (sonríe)!. Empezaron de cero, mismo entrenador. Diría que son los mismos jugadores, con incorporaciones buenas.

¿Los mismos jugadores? Varios se fueron: Paredes, Barroso, Mouche, Fernández… usted mismo.

Sí, pero Paredes ya no jugaba. El único que se mantuvo jugando hasta el final fue Julio (Barroso). Pero Quinteros usaba poco a Paredes, Mati (Fernández) también jugaba poco. Te doy el equipo del año pasado: Cortés sigue, el Torta (Opazo) sigue, Zaldivia, Falcón… César Fuentes, Iván Morales, Parraguez, Bolados, Solari. En su mayoría son los mismos, más dos o tres incorporaciones. Sigue el mismo DT, los jugadores subieron su nivel futbolístico. Llegó un jugador determinante como Leo Gil. Creo que Colo Colo ha sabido aprovechar los momentos.

¿Para usted Colo Colo es un tema cerrado o espera una última oportunidad antes de retirarse?

Esa pregunta no me gusta. ¿Sabes por qué? Porque la noticia es eso. El titular sería “me gustaría volver a Colo Colo” y yo siempre he dicho que para que uno pueda volver al lugar de donde salió, primero tiene que haber interés de ese equipo, en este caso Colo Colo. Y si no existe ese interés, da lo mismo lo que yo diga. Solo te digo que estoy feliz con lo que hice: le entregué todo a Colo Colo y Colo Colo me lo ha dado todo. Hemos sido socios desde que yo era Sub 10. Formamos una sociedad donde ellos me dieron mucho y yo también le di mucho a Colo Colo. Y eso es mucho más importante que decir que me gustaría volver.

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