Arabia Saudita reforma ley y permite que las mujeres vivan solas sin obtener el permiso de un tutor masculino

Una mujer saudita usa mascarilla durante una celebración nacional en Jeddah, Arabia Saudita. Foto: AP

Desde ahora el conservador país autorizará que las solteras, divorciadas o viudas tengan el "derecho a elegir dónde vivir". La reforma impedirá a las familias demandar a sus hijas que quieran vivir solas.




Hasta ahora, las mujeres adultas en Arabia Saudita podían ser demandadas por sus familias por irse a vivir solas si no obtenían previamente el permiso de un guardián masculino conocido como walí. De no hacerlo, arriesgaban penas de cárcel por ser considerado un delito.

Pero eso acaba de cambiar. El país de Medio Oriente, en una medida histórica, modificó un artículo en la ley y oficialmente todas las solteras, divorciadas o viudas pueden tener su propio hogar sin la autorización de un hombre, un rol que en la mayoría de los casos era ejercido por los padres, abuelos, hermanos o hasta hijos. Con esto, las autoridades dan un nuevo paso para modernizar el conservador reino.

Una mujer adulta tiene derecho a elegir dónde vivir. El guardián de una mujer solo puede denunciarla si tiene pruebas que demuestren que cometió un delito. Si una mujer es condenada a una pena de cárcel, no será entregada a su guardián después de completar su condena”, explica la nueva enmienda presentada esta semana en Arabia Saudita y que suprime el párrafo B del Artículo 169 de la Ley de Procedimiento ante los Tribunales de la Sharia.

Arabia Saudita mujeres
Un grupo de mujeres sauditas con abayas caminan por Riad.

La enmienda permitirá a las mujeres solteras alojarse en su propia vivienda separada. Según el abogado Naif Al-Mansi, citado por un periódico local, “las familias ya no pueden presentar demandas contra sus hijas que decidan vivir solas.”

El precedente en esta nación que tiene una policía religiosa lo marcó la escritora saudita, Mariam al-Otaibi, de 32 años. En julio del año pasado, la mujer ganó el derecho a vivir sola, después de haber sido juzgada y haber viajado sola sin el permiso de su padre. El tribunal dictó una sentencia sin precedentes, según la cual tenía “derecho a elegir dónde vivir”.

Denunciada por su familia, Al-Otaibi fue detenida tres años antes tras huir de su casa familiar en Al-Rass, a 400 kilómetros al noroeste de la capital, Riyadh. Se había trasladado por las acusaciones de malos tratos por parte de su padre y sus hermanos.

En otro incidente reciente, un tribunal saudita rechazó una demanda presentada por un hombre en contra de su esposa, a quien acusó de “estar ausente de la casa de su familia”, añadió el medio Gulf News.

Autos, fútbol y FF.AA.

Los avances en los derechos femeninos se enmarcan en la iniciativa Visión 2030 lanzada en 2016, con la que el príncipe heredero Mohammed bin Salman planea “diversificar la economía” y lograr un reino con una “forma más moderada del Islam”. Entre sus objetivos presentados figura aumentar del 22% al 30% la participación de las mujeres en el campo laboral.

Por esto, también han impulsado enmiendas de leyes laborales y civiles para que todas las personas tengan derecho a trabajar “sin enfrentar discriminación basada en género, discapacidad o edad”. A pesar de esto, el Informe sobre Brecha de Género del Foro Económico Mundial en 2018 alertó que Arabia Saudita es una de las naciones más desiguales del mundo y fue posicionado en el lugar 141 de un ranking de 149 países.

Previamente, un informe de 2016 de Human Rights Watch destacó que el gobierno saudita debe aplicar la reforma de forma gradual, ya que todavía está influenciado por la estricta interpretación de la ley islámica por parte del poderoso estamento clerical conservador.

Desde este año, todas las mujeres mayores de 18 años pueden modificar su nombre en los documentos de identidad sin un permiso de su tutor, figura que en el sistema saudita es el encargado de tomar todas las decisiones cruciales en la vida de las mujeres.

Recién en junio de 2018 las mujeres sauditas pudieron manejar vehículos.

En agosto de 2019, el gobierno levantó las restricciones de viaje para las mujeres sauditas, lo que permite que todas las ciudadanas de más de 21 años puedan solicitar el pasaporte y viajar fuera del país. Además, las mujeres fueron autorizadas para poder registrar los nacimientos de sus hijos, matrimonios y divorcios en las oficinas estatales.

Según la BBC, el decreto real surgió después de varios intentos de escape al extranjero de mujeres de alto perfil en el reino, en busca de asilo en Canadá o Australia, como fue el caso de la joven Rahaf Mohammed al-Qunun. Organizaciones internacionales han denunciado persecución, juicios y torturas contra activistas de derechos femeninos.

Aunque para los occidentales parece algo común, las mujeres en el reino lograron recién en junio de 2018 poner fin a una polémica prohibición que les impedía conducir vehículos y que hacía del país el único lugar en el mundo donde regía esa medida. Las sauditas se veían obligadas a esperar a un hombre de la familia o contratar un conductor para trasladarse por las ciudades.

Dos mujeres sacan fotografías con sus celulares, en Arabia Saudita.

Ese mismo año, recibieron la venia para asistir solas o acompañadas a los estadios para ver partidos de fútbol, pero en zonas determinadas en la que están separadas de los hombres solteros. Además, en 2021 sumaron la aprobación para alistarse en el Ejército las mujeres de entre 25 y 35 años y ocupar cargos militares que no involucren estar en combate.

Previamente, para los comicios de diciembre de 2015, las sauditas pudieron por primera vez emitir su voto legalmente en las elecciones y presentar candidaturas a cargos de elección popular. En enero de 2013, el rey Abdulá eligió a 30 mujeres para ser parte del consejo asesor de 150 miembros.

No obstante, hay una serie de restricciones que se mantienen vigentes. Por ejemplo, en todos los lugares públicos las mujeres deben usar una abaya, una túnica que cubre hasta los pies y que se pone sobre la vestimenta, dejando al descubierto solo la cara y manos, o un niqab, con el que solo se ven los ojos. Aunque en los últimos años, y especialmente en las grandes urbes, las sauditas han “modernizado” las tradicionales vestimentas, transformándolas en trajes completos, pero con pantalones.

Para casarse deben tener un permiso de un walí aunque todavía existen los matrimonios arreglados y están impedidas de traspasar su ciudadanía a sus hijos o el consentimiento para que sus herederos contraigan nupcias.

arabia saudita
Un grupo de mujeres y niñas sauditas transitan por un mercado.

Además, mujeres y hombres que no son familiares no pueden compartir y estar juntos en los mismos espacios por lo que hay escuelas diferenciadas por género, al igual que en los lugares de trabajo. Esta reglamentación fue objeto de polémica en 2002 debido a que tras un incendio en un colegio, la policía religiosa impidió a las niñas escapar del fuego por no vestir una abaya o estar con su tutor, lo que generó la muerte de 15 menores y dejó otras 15 heridas.

Hasta hace poco, la sharia o ley islámica, permitía a los hombres divorciarse sin el consentimiento de su esposa, y después de la aprobación de una ley solo tienen la obligatoriedad de informar la decisión “como mínimo” con un mensaje de texto.

De acuerdo con l diario español La Vanguardia, con la aparición de internet y aprovechando el anonimato de las redes sociales, muchas mujeres sauditas han volcado su molestia por tener menos derechos que los hombres en quejas online utilizando campañas como #EndMaleGuardianship.

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