División de Ingenieros del Ejército, el “blanco” favorito de encapuchados: 31 ataques, seis lesionados y 21 denuncias a la Fiscalía

Foto temática de desmanes en el centro de Santiago. Foto: Andres Perez

Esta unidad funciona como el organismo encargado de planificar y ejecutar los distintos proyectos de infraestructura que desarrolla la institución militar. Allí trabajan 241 funcionarios, quienes han sido objeto de reiteradas agresiones por parte de los manifestantes más violentos del Internado Nacional Barros Arana. Se trabaja en un plan de acción con la Municipalidad de Santiago.


Cansados están en el Ejército de una situación que, hasta ahora, no tiene como controlarse: los reiterados ataques a la División de Ingenieros, ubicada en la calle Santo Domingo, a un costado de la Internado Barros Arana (INBA).

No “solo” se trata del lanzamiento de piedras, ni de elementos contundentes como trozos de cementos o palos, sino que también de bombas molotov y hasta fuegos artificiales. “Como institución estamos preocupados por esta situación, por el riesgo al cual están expuestos por la acción indiscriminada de estos ataques que no cesan”, dijo el 8 de septiembre el general del Ejército, Jean Pierre Irribarra, dando cuenta que la situación es más que incómoda.

Este año ha sido particularmente intenso para las 241 personas que trabajan en esta unidad militar, pues los estudiantes secundarios del INBA han protagonizado permanentes desórdenes en las inmediaciones del establecimiento. Los uniformados, además, se ven expuestos, internamente, a una alternativa sin salida: no hacer nada o disparar.... agua.

El repeler con otros medios disuasivos no es alternativa, señalan distintas fuentes del Ejército. Distintos oficiales de la institución advierten que eso sería exponerse eventuales sanciones y cuestionamientos políticos, a pesar de ponerse en riesgo su integridad física. “¿Qué pasa si una molotov le cae en la cabeza a uno de nuestros funcionarios?”, se preguntan.

Por lo mismo, han optado por enfrentar los ataques solo con agua, algo que ha, incluso, ha sido motivo de burla en redes sociales. “Actuamos con medidas disuasivas con mangueras de Bomberos, les lanzamos agua para que no se acercaran al cuartel (…) Es un medio que buscamos para no herir a una persona”, dijo el 27 de julio el coronel de Ejército, Juan Esteban Retamal. En esa fecha trataban de evitar el décimo tercer ataque a la unidad.

Dos meses y medio después, los ataques no han cesado. Consultado el Ejército, explicaron a La Tercera PM que se han registrado “31 ataques en contra de la unidad militar ocurridos hasta la fecha, han resultado con lesiones de diversa consideración seis efectivos, además de registrarse daños a la infraestructura perimetral, amagos de incendios, rotura de vidrios y vehículos fiscales”.

Las violentas protestas en las inmediaciones del INBA han sido reiteradas, desde que se retomó la presencialidad escolar, en abril.

Agregaron que se han presentado 21 denuncias al Ministerio Público para que se indaguen estos hechos y se detengan a quienes han protagonizado estos eventos. Como no pueden enfrentar “cuerpo a cuerpo” a los encapuchados, Carabineros asumió -en parte- la protección de la unidad cuando ocurren este tipo de situaciones, disuadiendo a los manifestantes, quienes casi siempre logran arrancar y esconderse en el INBA.

Hasta ahora la única instancia, entre el Ejército, la Municipalidad de Santiago y el Internado Nacional Barros Arana, para tomar medidas en conjunto ante estos hechos fue una reunión efectuada el 3 de mayo ¿Han solicitado ayuda al gobierno? Desde la institución castrense indicaron que “cada vez que ha ocurrido una situación que afecta a las instalaciones, se ha informado a las autoridades competentes”.

Los militares ha resentido estos ataques, pues comentan que esa unidad es clave para el despliegue no solo de sus funcionarios, sino que para toda la población. En ese sentido señalaron que la División de Ingenieros ”es el organismo responsable de planificar y ejecutar los distintos proyectos de infraestructura que desarrolla la Institución a nivel nacional, como también la de administrar los bienes muebles e inmuebles del Ejército”.

Además, cuenta con la Jefatura del Cuerpo Militar del Trabajo, que posee la misión de planificar, controlar y ejecutar las obras viales que se desarrollan en las zonas más aisladas del sur y norte del país. De los 241 funcionarios, 125 son militares y 116 empleados civiles, quienes han debido tomar resguardos para proteger, por ejemplo, sus vehículos, estacionando en otro lado o bien trasladarse por otros medios, pues en cada ataque “llueven” los piedrazos a los vehículos.

Para la próxima semana, en tanto, nuevamente se prevén protestas y, otra vez, asumen en el Ejército, esta unidad militar volverá a ser blanco de molotov y fuegos artificiales, los cuales serán repelidos, intensa y decididamente, con agua.

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“Es lamentable esta falta de civilidad, que incluso tiene pena de cárcel”, dijo la jefa comunal Daniela Peñaloza.