La danza de millones detrás de la disputa por la herencia de Douglas Tompkins

TOMPKINS

Summer Tompkins y Kristine McDivitt.

En una nueva ofensiva para que se revelen antecedentes del entramado societario, abogados de Summer Tompkins, hija del fallecido magnate, revelaron que la masa hereditaria ascendería al menos a US$250 millones.




Poco a poco queda al descubierto el millonario patrimonio del empresario y ecologista Douglas Tompkins, quien falleciera el 8 de diciembre de 2015 en un accidente en kayak en el Lago General Carrera, en la Región de Aysén.

Su hija, Summer Tompkins, al enterarse que gran parte de los bienes de su padre se encuentran bajo el alero de un trust –vehículo financiero administrado por Kristine McDivitt (viuda de Tompkins) y Debra Ryker–, inició una ofensiva judicial en tribunales en Estados Unidos y en Chile para ser reconocida como legítima heredera.

Si bien la semana pasada, fracasaron los intentos por alcanzar una conciliación entre las partes, la hija de Tompkins lanzó una nueva arremetida y busca cobrar la palabra de los representantes de ambas demandadas. A través de sus abogados, pidió que su contraparte revele todos los antecedentes que dan cuenta de la cuantía de los bienes que conforman la herencia.

En el proceso, por primera vez un documento ingresado al expediente del conflicto revela a cuánto asciende la herencia del filántropo. La defensa de Summer Tompkins detalló que durante las conversaciones que no llegaron a buen puerto, los abogados de Kristine McDivitt y Debra Ryker explicaron que la masa hereditaria asciende a lo menos a US$60 millones.

Sin embargo, Florencio Bernales, abogado de Summer Tompkins, explicó a La Tercera PM que "nosotros pensamos que al menos el patrimonio total de la herencia es de US$250 millones".

El objetivo de la defensa de la hija de Tompkins es que Kristine McDivitt y Debra Ryker se vean obligadas en Chile a exhibir los documentos que avalen los montos detrás de la herencia. Será el tribunal quien tendrá ahora la palabra de si accede o no a la petición.

"Resulta tremendamente importante que la parte contraria revele los antecedentes con que dispone para que mi cliente pueda tomar sus decisiones judiciales con la información necesaria, porque hasta ahora ha habido un ocultamiento de la masa hereditaria", agregó Bernales.

A su juicio, Douglas Tompkins creó una estructura legal para burlar en Chile los derechos hereditarios. Ello pese a que desde 1992, y hasta la fecha de su defunción, el empresario vivió en Chile, siendo su último domicilio Klenner Nº 299, comuna de Puerto Varas.

Según los escritos de la demandante, Tompkins ingresaba al país por medio de visa de turista para no tener la calidad de residente.

La dura respuesta

Para Kristine McDivitt y Debra Ryker, Summer Tompkins está forzando a la ley chilena para que sea reconocida como legítima heredera. Más aún, rechazan la tesis expuesta en relación a una supuesta venganza gestada 20 años atrás para privarla de sus derechos.

"El perfil de víctima que ha planteado hábilmente en este proceso busca nada más que despertar la compasión del tribunal, disfrazando las motivaciones que realmente subyacen a su pretensión y ocultando intencionalmente que lo que pretende es que se le conceda lo que ya le ha sido denegado en Estados Unidos", señaló la defensa de ambas en la contestación a la demanda.

Según las demandadas, Summer Tompkins perdió en todas las instancias judiciales en Estados Unidos, y actualmente sus abogados poseen todos los antecedentes que exigen en tribunales chilenos.

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