Las intensas (e infructuosas) gestiones de Piñera para intentar desactivar la rebelión oficialista

8 de julio del 2020/SANTIAGO

El Mandatario contactó directamente a parlamentarios de Chile Vamos en la antesala de la votación del proyecto que permite retirar fondos de las AFP. Además, monitoreó cómo evolucionaba la situación en el sector, mientras la preocupación crecía al interior de La Moneda.




Estaba en el policlínico de la Cámara cuando recibió ayer un llamado telefónico del Presidente Sebastián Piñera. El contacto fue en la antesala de la votación del proyecto para que las personas puedan retirar un 10% de sus fondos de AFP en el marco de la pandemia.

El diputado UDI Cristhian Moreira se había desmayado hace minutos -según la versión del diputado Andrés Celis (RN), producto de las presiones del gobierno-, así que se encontraba haciéndose exámenes de rutina y no pudo contestar. Moreira fue uno de los que votó favorablemente la iniciativa, junto a otros 12 diputados de Chile Vamos, provocando una derrota histórica para el gobierno y para el nuevo comité político.

Si bien no pudieron hablar por teléfono, en la UDI creen que el llamado de Piñera al diputado buscaba, según algunas versiones, saber de su situación de salud, mientras otros sostenían que pretendía persuadirlo para que no votara a favor de la moción que -a juicio del gobierno- es inconstitucional, abre la puerta a la oposición para derribar “el modelo” de pensiones y deja en jaque la gobernabilidad del Ejecutivo y de la coalición.

Las suposiciones en la bancada responden a que ese no fue el único llamado que hizo el Mandatario. Piñera habló directamente con al menos cinco parlamentarios de la coalición, entre ellos, Sergio Gahona (UDI). El legislador había transmitido que -debido a la insuficiente propuesta del gobierno para la clase media- se abría a votar a favor, pero finalmente se abstuvo junto a otros 29 diputados del oficialismo.

En medio del incierto y dramático escenario que enfrentaba por esas horas La Moneda, según quienes conocieron de ese diálogo, Piñera buscó responder inquietudes ante el diputado sobre la propuesta del gobierno y el impacto que generaría para las personas retirar sus pensiones anticipadamente.

El Jefe de Estado también se comunicó en múltiples ocasiones con el presidente de RN, Mario Desbordes, para monitorear cómo evolucionaba la situación y la posibilidad de que esa bancada se alineara, algo que no ocurrió finalmente.

En el oficialismo dicen que mientras más pasaban las horas, se incrementaba la preocupación de Piñera por el escenario. Y, cada vez más, el Mandatario seguía de cerca las tratativas que llevaban los ministros Gonzalo Blumel (Interior), Claudio Alvarado (Segpres), Ignacio Briones (Hacienda) y Cristián Monckeberg (Desarrollo Social). Los tres últimos partieron ayer al Congreso, mientras que el jefe de gabinete se quedó con Piñera en La Moneda. Y juntos vieron la derrota que sufrió el Ejecutivo en el Congreso.

El Presidente también hizo gestiones con el diputado RN Miguel Mellado, las que terminaron siendo infructuosas porque fue uno de los 9 legisladores de esa colectividad que votaron a favor del proyecto de AFP.

“Primero, el ministro Monckeberg se me sentó al lado para convencerme y le dije que no gastara saliva porque tenía clara mi posición”, comentó Mellado, agregando que “me llamó hasta el Presidente Piñera y yo le dije que mi posición era que estuvieran todas las opciones sobre la mesa: si la gente quiere retirar el 10% de sus pensiones u optar por el crédito que propuso el gobierno; el Presidente me dijo que eso lo podíamos conversar, pero yo le dije que eso hay que hacerlo ahora, no hay más tiempo”.

La cara de malestar de los ministros del comité político ayer era evidente, la que hoy se mantuvo cuando llegaron a Palacio. A primera hora, Piñera se reunió con los secretarios de Estado, con quienes -afirman en el gobierno- analizaron la dura derrota y los pasos a seguir. De acuerdo a algunas versiones, en esa cita el Mandatario habló con un duro tono y se hizo una especie de catarsis.

La conclusión, según las mismas fuentes, es que el episodio marcó un punto de inflexión en la gestión del gobierno y en la manera de relacionarse con Chile Vamos. Además, la instrucción de Piñera al comité político es que deben revertir el escenario en el Senado y que el proyecto de pensiones no puede pasar esa valla.

Al término de la reunión, los ministros evitaron coincidir con la prensa, y Monckeberg y la ministra de la Segegob, Karla Rubilar, salieron desde el despacho presidencial por el patio de Los Cañones directo a sus oficinas. Blumel y Alvarado, en tanto, se quedaron reunidos en la Segpres. Y Briones partió a Hacienda. Más tarde, pasado el mediodía, los cinco secretarios de Estado realizaron una declaración en La Moneda.

Blumel partió lamentando la votación en el Congreso y recalcó que “este proceso legislativo que se está iniciando (...) es un proceso que toma curso y que esperamos que en el curso de la tramitación de dicho proyecto nosotros podamos convencer al Parlamento y a Chile que la propuesta que ha impulsado el gobierno es mejor y más justa para los trabajadores y la clase media”.

Además, reconoció que “como coalición debemos aprender: lo que pasó ayer no fue bueno y constituye un traspié muy importante”. Así, además, propuso -sin dar detalles de lo que implica- un “nuevo trato” para relacionarse con Chile Vamos.

El duro golpe que significó esta situación para Piñera y el comité político, provocó que inmediatamente comenzara a circular en sectores del oficialismo la idea de un ajuste ministerial. Sin embargo, el Mandatario no estaría pensando en esa alternativa, porque busca dar vuelta el escenario. Eso sí, en Palacio lamentan que sólo 25 diputados hayan rechazado el proyecto y que una mayoría se abstuvo. Esto, dicen las mismas fuentes, demuestra la desafección que hay al interior de la coalición.

De todas formas, Blumel fue enfático en señalar hoy que es el Presidente quien decide quién está en su gabinete y evitó responder si es que él había manifestado -consultado específicamente al respecto- intenciones de dejar el cargo.

Comenta