Los "pecados de convivencia" vial: desde una brutal agresión todavía sin sanción a encontrones con autos

La Ley de Convivencia Vial impide a los ciclistas usar las veredas. Foto:  AgenciaUno  / referencial

Foto: AgenciaUno / referencial

La Ley de Convivencia de Modos, que rige desde el 11 de noviembre pasado, impuso una serie de medidas destinadas a evitar accidentes y conflictos entre peatones, ciclistas y automovilistas. No obstante, víctimas de incidentes todavía dudan de su eficacia.


Habían pasado apenas 15 días desde que había entrado en vigencia la Ley de Convivencia Vial, que entre otros puntos prohíbe que los ciclistas circulen por las veredas. Alexis C.M. (45), mientras caminaba como todos los días hacia su casa en el sector de Av. Suecia y El Vergel, se topó con un hombre sobre su vehículo de dos ruedas, que transitaba a gran velocidad, sorteando a los peatones.

Alexis decidió encararlo para exigirle que pedaleara más despacio y bajara a la calzada, como impone la ley. Según relata, el ciclista se bajó enfurecido y, sin mediar palabra, lo atacó. Primero le lanzó una patada a la cabeza, que consiguió esquivar. El segundo puntapié fue imposible de evitar, y recibió de lleno el fuerte impacto en su rodilla izquierda.

Después del brutal ataque, el ciclista subió a su vehículo y huyó. Otros transeúntes le prestaron ayuda. Fue trasladado a la Clínica Santa María, donde le diagnosticaron una gravísima fractura en la rodilla alcanzada por la patada del atacante. Los médicos lo operaron para reconstruirle parte de la zona superior de la tibia y reubicar uno de los meniscos, relata.

El ingeniero sigue hasta hoy con licencia, mientras se recupera. Sigue con muletas, y los médicos no descartan que no pueda volver a sus actividades laborales. No hasta un par de meses más. Además, como aficionado al montañismo y el trekking, tuvo que postergar sus planes. "Me iba a preparar para una escalada de 4 mil metros y para hacer el circuito de Torres del Paine", relata.

"Y en lo más de fondo: aún no sé con qué nivel de movilidad voy a quedar. Es probable que tenga complicaciones", confiesa.

Quien sería el agresor, de iniciales M.S.A., es conocido en el sector donde se produjo el ataque. Tendría antecedentes de carácter policial y por otras situaciones de violencia, señala la víctima.

"Estoy asustado"

La golpiza puso en evidencia los vacíos en la aplicabilidad de la Ley de Convivencia, diseñada precisamente para evitar conflictos entre los distintos usos de las vías en la ciudad. La extrema violencia utilizada por el agresor hizo que la propia municipalidad de Providencia prestara ayuda jurídica al afectado. Ello a través de un equipo de abogados, que presentaron una querella criminal contra el responsable. Sin embargo, el presunto  atacante, pese a estar identificado, según afirma, hasta hoy no ha sido notificado.

"Ya dispuse todos los antecedentes y tuve la suerte de que, gracias a las redes sociales, supe su nombre. Por el momento hay que probarlo, pero estoy 95% seguro de que es la persona", declara Alexis. No obstante, teme las posibles reacciones de su agresor, y por eso declinó dar su nombre. "Estoy viendo cómo prevenir posibles represalias cuando sea formalizado", asegura. "Estoy asustado".

Un auto a centímetros de la rodilla

No es el único incidente en el que el incumplimiento de la Ley de Convivencia Vial tuvo graves consecuencias para la víctima. Es el caso de Antonia Carrillo (23), quien reside en Vitacura. Todos los días viajaba en su bicicleta hacia Av. Pedro de Valdivia, para cumplir con su práctica profesional en comunicaciones.

El lunes, relata, decidió tomar por Av. Alonso de Córdova y la caletera aledaña a Av. Kennedy. En ese momento, un automóvil pasó tan cerca de ella que rozó su bicicleta.

Hay que recordar que la Ley de Convivencia impone a los automovilistas mantener la distancia mínima de 1,5 m con los ciclistas que circulen por la calzada.

"El auto me rozó, me asusté, doblé mi bicicleta, que derrapó. Me caí, y la rodilla izquierda se me dobló hacia el lado interior", relata.

¿El resultado? Un esguince que la obligó a caminar con un inmovilizador que cubre toda su pierna izquierda. Además, sufrió contusión en el cuello.

"No es primera vez que un auto pasa pegado a mi bici. Me pasaba todos los días", advierte. Y por lo mismo, duda que la Ley de Convivencia pueda evitar que algo como lo que sufrió le vuelva a ocurrir.

Quien tuvo más suerte, aunque por poco, es Diego Sepúlveda (32). Este arquitecto, residente en Las Condes, relata que al menos en dos ocasiones estuvo a punto de sufrir graves accidentes. Ello debido a la presencia de automóviles que, sin aviso, se cruzan en ciclovías como la de Callao. Precisamente, recuerda un accidente en las cercanías de Av. El Bosque.

"Un auto se subió a la ciclovía de la nada y me alcanzó a golpear", cuenta. Afortunadamente, no sufrió lesiones, aunque la desagradable experiencia se repitió, calcada, en otra ciclovía ubicada en calle Bernardo Sánchez.

Solo en el primer mes de aplicación de la norma se cursaron más de 600 multas a infractores de la norma. Actualmente, el reglamento que regulará aspectos específicos de la Ley de Convivencia se encuentra en proceso de consulta. Debería estar listo antes de noviembre de este año. Así lo han asegurado desde el Ministerio de Transportes.

Consultada sobre el tema, hasta el cierre de esta edición, en tanto, la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (Conaset) no se había pronunciado sobre estos casos.

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