Mario Aguilar, dirigente de Unidad Social: "Nunca hemos avalado la violencia, no tenemos que dar una prueba de blancura"

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"Hay un manifiesto de la mesa que exige una sociedad más justa, que exige los cambios estructurales que Chile necesita y ese es nuestro objetivo. La vía de eso, si es con un cambio de gobierno, si es un cambio de régimen, será parte del proceso social y político que se vaya dando", dice el presidente del Colegio de Profesores.




Este lunes se inició un nuevo paro sectorial y huelga general convocado por la Mesa de Unidad Social, organización invitada a dialogar en La Moneda en el marco del llamado del Presidente Sebastián Piñera a los acuerdos por la paz, justicia y nueva Constitución. Mientras algunos dirigentes dentro de la agrupación plantean que la invitación se aceptará "para reinstalar la agenda social y beneficiar lo más rápido a gran parte de la ciudadanía", otros indican que aún no han llegado a una resolución en conjunto.

En este contexto -y con el antecedente de los violentos episodios que se vivieron durante el 12 de noviembre, la convocatoria anterior de la organización-, el dirigente y presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar (PH), asegura que la mesa rechaza la violencia y que ellos no son responsables de los episodios críticos vividos durante el paro. "Desde el estallido, ha habido días que hemos tenido presencia de cuestiones muy graves y sin embargo no había ninguna convocatoria a paro. No tenemos que dar una prueba de la blancura respecto de eso", afirma.

¿Cuál es la finalidad de este paro? ¿Por qué se convoca?

Lo convocamos porque a nuestro entender, todo este despertar ciudadano, estallido social, no ha tenido respuestas acorde a la profundidad de lo que se está reclamando. Creemos que lamentablemente, ojalá no fuera así, hay que seguir presionando a los que deciden, al gobierno y a la clase política, que ha creído que negociando entre ellos, esto va a tener una solución o un acallamiento de lo que se ha levantado. Ha quedado claro que no es así. A pesar de los acuerdos entre ellos, la gente no legitima eso y sigue el reclamo muy fuerte.

¿Cómo definiría el nuevo llamado a parar? ¿A favor de las demandas, en contra del gobierno...?

Es un paro por las demandas sociales, mayor equidad, justicia. Prácticamente en la parte en la que no ha habido respuestas. En relación al acuerdo constitucional, creemos que no tiene la legitimidad que se requiere para un acuerdo tan importante. Fue un acuerdo del viejo estilo de la cocina en cuanto a la forma, pero también en el fondo ha quedado en evidencia que tenía letra chica. Finalmente está el tema de los derechos humanos. Hubo gravísimas violaciones a los DD.HH y se ve una intención de darle impunidad a eso. Resulta incomprensible que todavía generales de Carabineros como el mismo Rozas o Bassaletti  permanezcan en sus cargos. Son señales graves porque en el fondo indican un cierto respaldo a lo que ha dicho y hecho por parte de Carabineros. No estamos dispuestos  a que exista impunidad.

Sobre el "Acuerdo por la Paz", ¿es una medida suficiente?

No nos parece que el acuerdo sea legítimo, por la forma y por el fondo. El cocinar el acuerdo entre unos pocos, saltándose una vez más a la ciudadanía, nos parece fuera de época, de lo que se reclama. Es recurrir al viejo estilo que es precisamente lo que estaba cuestionado y en el fondo, con lo que yo llamo la letra chica, las trampas de ese acuerdo, ud. tiene el caso de los quórum, que claramente es un acuerdo que favorece a los que quieren conservar lo que existe, ellos van a tener capacidad de veto. Y lo reconoció el propio Allamand cuando dice "bueno, si no hay acuerdo de ⅔ rige lo que está en la actual Constitución", lo que es una burla a la demanda ciudadana. La forma de elegir a los constituyentes es también tramposa porque favorece a los partidos políticos y deja en total desventaja a la representación ciudadana. Y otro, el plazo, es completamente desmesurado. Hay una crisis demasiado grave, demasiado profunda, como para que se piense que recién en dos años vamos a tener una Constitución.

"Nunca hemos sido aval de la violencia"

Durante el paro del 12 de noviembre ocurrieron varios episodios críticos de violencia en las calles... ¿Hacen alguna autocrítica desde Unidad Social por llamar a paros que derivan en esas cosas?

Nos parece absolutamente mañoso hacer esa relación. Desde el estallido, ha habido días que hemos tenido presencia de cuestiones muy graves y sin embargo no había ninguna convocatoria a paro. No tenemos que dar una prueba de la blancura respecto a eso. Siempre que convocamos a nuestras actividades, estas son convocatorias a actividades sin violencia, somos claramente partidarios de la no violencia, nunca hemos avalado situaciones violentas y por lo tanto hacer esa relación es mañoso y por supuesto nosotros lo rechazamos.

¿No cree entonces que pueda existir un caldo de cultivo para los episodios violentos al estar el país paralizado?

¿Pero cómo explica usted, si esa fuera la lógica -que los llamados a paralizar son los que generan la violencia-, que todos los días que no habiendo llamado a paro hubo igual violencia? No hay ninguna relación. Lo que quiero decir es que el Gobierno y distintos actores intentan hacer esa relación y es mañosa. Nuestras marchas siempre han sido ordenadas. El día 12 terminamos con un acto a la una de la tarde, a partir de ahí se disolvió la marcha y la gente volvió a sus lugares. Los causantes de la violencia son quienes han tenido a mucha gente en situación de marginación, en esta desigualdad brutal, en estos abusos, en estos dichos prepotentes, arrogantes. Violento es decirle a la gente "levántese más temprano" cuando la gente ya se está levantando a las 5 de la mañana. Violento es decirle a la gente que va al consultorio a hacer vida social, cuando llevan meses esperando la atención. Nosotros nunca hemos avalado la violencia como forma de protesta, nunca, no tenemos que dar prueba de la blancura en eso. Sí tienen que dar la prueba de la blancura los sectores empresariales, la élite de este país que ha generado un sistema tan desigual y tan brutalmente segregador.

En el aniversario de la muerte de Camilo Catrillanca, su padre hizo un llamado a manifestarse en paz... ¿no sería útil que Unidad Social repitiera ese llamado ante estos paros?

Nosotros siempre hemos llamado a que las manifestaciones no sean violentas. Siempre. Tuvimos como profesores un paro de 51 días y en ese paro no hubo un solo acto de violencia. Insisto, nosotros no tenemos que dar ninguna prueba. Nunca hemos llamado, nunca hemos sido aval de la violencia. La violencia está presente en la sociedad porque es una sociedad estructuralmente violenta.

Luis Mesina afirmó que el fin de la mesa sería cuando "cayera el régimen". ¿Comparte esa visión? ¿Puede ser un objetivo de la mesa el fin del gobierno?

Nosotros estamos luchando por justicia social. Hay un manifiesto de Unidad Social que exige una sociedad más justa, que exige los cambios estructurales que Chile necesita y ese es nuestro objetivo. La vía de eso, si es con un cambio de gobierno, si es un cambio de régimen, será parte del proceso social y político que se vaya dando. Pero nuestro objetivo son cambios estructurales y de fondo en el modelo político, económico y social de nuestro país.

¿Le baja el tono entonces a la declaración de Mesina?

Yo me hago cargo de mis declaraciones, no de otro. Lucho, Luis, es un dirigente muy prestigioso y él lo expresó de esa forma, yo lo expresé de la mía.

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