Otros efectos de la cuarentena: oposición busca salvar acusación constitucional a Piñera con insólitas ideas y peligra el cuarto retiro

FOTO CRISTOBAL ESCOBAR /AGENCIAUNO

Debido al riesgo de contagio, el próximo lunes no podrán participar al menos tres diputados del Frente Amplio, entre ellos Gabriel Boric. Los legisladores no pueden votar telemáticamente. Una de las alternativas que han planteado opositores es extender los discursos para que el debate previo a la acusación se extienda hasta el martes.




Hablar por varias horas seguidas para extender hasta el martes el debate por acusación constitucional presentada contra el Presidente Sebastián Piñera es la idea más viable que baraja la oposición para que sus diputados que están en cuarentena por el caso de Covid de Gabriel Boric, puedan llegar a votar el libelo.

Ayer al mediodía, los cálculos preliminares indicaban que la oposición tendría los 78 votos necesarios para aprobar la acusación, en su primer trámite, debido a que la bancada DC había garantizado el apoyo mayoritario. En ese caso, de aprobarse, la presentación pasaría al Senado, que se constituiría como jurado para analizar los cargos contra el Mandatario.

Sin embargo, el caso positivo de Boric, quien adoptó medidas de confinamiento y obligó a sus contactos estrechos a tomar medidas preventivas, impedirá que al menos tres legisladores del Frente Amplio participen del debate del lunes, sesión que ya no se puede cambiar debido a plazos legales. Además del mismo Boric, en aislamiento obligado están Giogio Jackson (RD) y Gonzalo Winter (CS), quien al cierre de esta edición anunciaba que fue “notificado por la Seremi de Salud” como contacto estrecho del abanderado de Apruebo Dignidad. “Por lo tanto, me retiré del Congreso para cumplir con la cuarentena preventiva”, afirmó.

Las estimaciones de hoy indicaban que sin la presencia de esos diputados (que tampoco pueden votar telemáticamente, ya que la modalidad remota solo rige en situaciones de estados de excepción y cuarentenas), la acusación contra Piñera fracasaría al no contar con el mínimo de 78 votos. Incluso, existe el riesgo de que más diputados opositores deban entrar en aislamiento sanitario.

Frente a esa posibilidad, desde el comando de Boric y la mesa de la Cámara se solicitó a todos aquellos que estuvieron cerca del candidato presidencial el fin de semana pasado que adoptaran un aislamiento preventivo voluntario. Por ejemplo, hoy no acudieron a la Cámara las diputadas PC Karol Cariola y Camila Vallejo.

Jefes de bancadas opositoras admiten que el cuadro es sumamente negativo y que dada la realidad, de una sesión que no se puede cambiar, solo queda actuar con “creatividad”.

Una de esas ideas creativas fue planteada por el subjefe de bancada de PS, Jaime Naranjo, quien tras analizar la situación con el equipo jurídico señaló que la alternativa es extender los discursos para que el debate, que inexorablemente debe comenzar el lunes, se extienda por uno o dos días, ya que la Ley Orgánica del Congreso permite sesiones diarias en forma continua para resolver un libelo.

Incluso, apodó a su idea como “Ley Lázaro”, haciendo una referencia bíblica sobre la necesidad de hablar hasta que los muertos caminen. “La sala puede sesionar dos, tres, cuatro, cinco o hasta 10 días. Y perfectamente un parlamentario puede estar hablando 48 horas u 72 horas hasta que los enfermos caminen”, dijo Naranjo.

Consultados otros legisladores socialistas, del PC y del Frente Amplio sobre esa idea, admiten que es la alternativa más viable para salvar la acusación. En la DC, en tanto, creen que la fórmula es excéntrica, pero con resignación coinciden en que es un camino.

Fuentes de La Moneda y autoridades de la Cámara señalan que a pesar de lo engorroso, es una posibilidad jurídica. Sin embargo, creen que solo el diputado designado como representante de los acusadores puede extender su discurso en forma exagerada, pues no tiene límite de tiempo. Los otros intervinientes en el debate, en tanto, están restringidos por minutos preasignados, según reglamento y acuerdos de comités.

El presidente de la Cámara, Diego Paulsen, quien analizó con los jefes de bancadas la situación, confirmó que el diputado acusador puede extender indefinidamente su discurso. “El domingo puede terminar si el diputado acusador decide hablar siete días”, dijo Paulsen, quien admitió que existe la posibilidad de llegar a acuerdos para fraccionar una alocución extensa para que se suspenda y continúe al día siguiente. “Siempre se puede llegar a acuerdos, pero en nuestro caso hemos determinado que se parte (el día lunes) y se termina cuando se haga la votación”, dijo.

Además, el presidente de la corporación descartó que mediante un acuerdo de comités pueda autorizarse la votación telemática, pues no está prevista por el marco constitucional en situaciones de tránsito normal.

En el gobierno prefieren ser cautos, a pesar del contexto favorable para el Presidente por la cuarentena obligada de Boric y de otros frenteamplistas. La ausencia de diputados opositores, además, abre otra ventana para la defensa de Piñera. Si se invoca y logran una mayoría para aprobar la “cuestión previa” (debate preliminar sobre la admisibilidad del libelo), el diputado acusador (que en teoría puede extender su discurso) no alcanzaría a usar la palabra.

En respuesta, en la oposición tienen un plan de emergencia. Los cinco diputados de la Comisión Acusación (que son distintos a los parlamentarios acusadores y que fueron sorteados en la Sala) puede usar la palabra indefinidamente en esa etapa de la “cuestión previa”. Uno de ellos es el diputado Florcita “Motuda” Alarcón, quien también estaría dispuesto a alargar el debate.

En todo caso, la idea de un discurso maratónico no es la única fórmula.

Hay una tesis jurídica que indica que el deber y el derecho de un parlamentario para intervenir en sesiones del Congreso es una norma superior a una restricción de índole sanitaria. Por lo tanto, si los frenteamplistas que están en cuarentena decidieran asistir y participar de la votación, no se les podría impedir su ingreso a la sala. Fuentes opositoras señalan que es una alternativa muy extrema y que tendría un alto costo político para los que osen romper una cuarentena. Además, se arriesgan a un sumario sanitario.

Una tercera vía es presentar una nueva acusación contra el Presidente, pues la Constitución no pone restricciones en ese punto. No obstante, desde la DC adelantan que un nuevo libelo probablemente ya no tendría apoyo mayoritario de su bancada.

Rincón busca aplazar votación

Por otra parte, la senadora DC y abanderada de Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste, también optó por no asistir al Congreso y su ausencia el próximo martes suma un nuevo problema para la aprobación del cuarto retiro de ahorros previsionales.

En el Senado explican que Provoste recién podría volver el miércoles, por lo que la presidenta de la Cámara Alta, Ximena Rincón, pretende lograr un acuerdo para que la votación se aplace. A diferencia de la acusación de Piñera, el cuarto retiro no depende de plazos legales, solo del consenso de los comités. Sin embargo, no está claro si las bancadas de Chile Vamos aceptarán un cambio.

En ese caso, la alternativa es extender el debate, usando la misma alternativa de la Cámara, para que Provoste pueda votar el miércoles.

El problema del cuarto retiro es que aun contando el sufragio de la abanderada presidencial, la oposición no tiene los votos suficientes, ya que hay dos senadores -Carlos Montes y Carolina Goic- que son resistentes a aprobar un nuevo giro previsional. Por ello se requieren entre tres o cuatro votos de senadores oficialistas.

A esos inconvenientes se suman los casos de otros senadores opositores que están con dudas y que piden ajustes a la reforma del cuarto retiro. En esa situación se encuentra la misma Rincón, Jorge Pizarro (DC) y Ricardo Lagos Weber (PPD).

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