Pugna en Contraloría: Dorothy Pérez declara por 14 horas en caso fraude en Carabineros

Imagen Jorge Bermudez Dorothy Perez554

La subcontralora Dorothy Pérez, en una actividad pública en marzo de 2017.

Aunque fue citada en calidad de testigo, su relación con la causa, confirmó ayer el contralor Jorge Bermúdez, fue clave en la decisión de la autoridad de removerla, a lo que ella se opuso iniciando un inédito proceso que hoy está en tribunales.




"Muchas gracias por su interés pero le reitero que por respeto a mi institución y considerando que este tema ya está en manos de los Tribunales Superiores de Justicia, no realizaremos declaraciones", consigna la exsubcontralora Dorothy Pérez al ser consultada por la declaración que ayer, por cerca de 14 horas, realizó ante el fiscal que sigue la causa del mega fraude en Carabineros, Eugenio Campos.

Aunque Pérez fue citada en calidad de testigo, su relación con la causa, confirmó ayer el contralor Jorge Bermúdez, fue clave en la decisión de la autoridad de removerla, a lo que ella se opuso iniciando un inédito proceso que hoy está en tribunales, donde es representada por el estudio de abogados de Ciro Colombara. Esta situación la ha enfrentado públicamente con el Contralor, de quien fue su mano derecha.

"A mí me parece que la estética también es un valor público. Por lo tanto, que una alta autoridad de la Contraloría esté involucrada en el mayor fraude (de la historia de Carabineros) -no digo de una manera activa, no digo que sea parte de quienes cometieron el ilícito, pero que, de alguna manera, estuvo relacionada con ese ilícito- me parece que ameritaba que se tomaran decisiones", aseguró ayer Bermúdez en Marca Registrada de CNN, al tiempo que señaló estar convencido de que su decisión "es la correcta y la ajustada a derecho".

En la ocasión sostuvo que ella al asumir como su segunda a bordo le había asegurado que respecto de la revisión de cuentas de Carabineros se había "abstenido en todo y no se abstuvo en todos los casos. (Debió hacerlo) porque tenía una vinculación conyugal con un funcionario de Carabineros. En ese momento era funcionario".

¿Qué específicamente provocó el quiebre? Según la información recabada por La Tercera PM, en el sumario interno que instruyó Bermúdez en cuanto trascendió que podía haber funcionarios de Contraloría implicados en el escándalo en Carabineros -y que está a cargo de la abogada Loreto Valenzuela-, habría aparecido el nombre de la subcontralora asociada a una eventual negligencia.

Pérez entre los años 2010 y 2014 fue subjefa de la Unidad de Contraloría de Carabineros de Chile, período en que estuvo en auge la extracción irregular de recursos desde distintas de la institución uniformadas. El rol de las unidades de auditoría incluye la revisión de ingresos y egresos, sin embargo, no saltó ninguna alarma en ese sentido. Ella argumentó que no había tomado conocimiento sobre este tema porque había decidido mantenerse al margen. Ya en abril de 2017 Bermúdez había destituido a Juan Munieres Villegas, otrora auditor de las Fuerzas Armadas y Carabineros; y al exfiscalizador Carlos Moreno Valenzuela, quienes habían sido mencionados en declaraciones de implicados en la causa. Pérez era cercana a Munieres.

Como sea, Dorothy Pérez se niega a abandonar su cargo, aunque Bermúdez ya nombró a su reemplazante y nominó a la abogada María Soledad Frindt. Pérez contraatacó con un correo ayer en que señala que formalmente el cargo todavía le pertenece y que no autoriza que se saque ninguna de sus pertenencias de la oficina que ocupó. Fuentes de Contraloría explican que en eso sí ha tenido éxito: Frindt se encuentra trabajando en otra dependencia a la espera de que se zanje judicialmente la situación.

En paralelo, presentó un recurso de protección en que insiste en su tesis de que la petición de renuncia es un acto que "además de ser ilegal, es arbitrario, pues carece de una debida motivación y justificación y se adoptó actuando a través de una comisión especial y sin cumplir el debido procedimiento que establece la ley, lo que, como se verá, amenaza, lesiona y vulnera el legítimo ejercicio de las garantías fundamentales". De paso, cuestiona, en un texto de 48 páginas, el uso de las redes sociales del organismo a través del personaje Contralorito, lo que habría sido, según Pérez, motivo de alta tensión: "Esto sucedió particularmente en respuesta ante los respetuosos consejos o recomendaciones de prudencia que nuestra representada en su calidad de subcontralora general de la República le efectuaba al Sr. Bermúdez frente al lenguaje, el contenido y/o apresuramiento de las publicaciones que la CGR ha estado realizando en redes sociales, los que podrían producir efectos delicados para la imagen republicana de la institución, como también, para los funcionarios y funcionarias de mayor antigüedad en la misma", sostiene en el recurso.

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