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Renato Garín: El zigzagueante tránsito político del diputado frenteamplista

FOTO :PABLO OVALLE ISASMENDI/ AGENCIAUNO

Antes de ingresar al Frente Amplio, Renato Garín fue parte del primer gobierno de Piñera y luego trabajó con Andrés Velasco.


Inteligente y disruptivo. Liberal, pero cercano a la derecha. Sus compañeros de la generación 2004 de Derecho de la Universidad de Chile recuerdan a Renato Garín González, hoy diputado por el Frente Amplio, como un especimen extraño al que siempre vieron en una actividad política, pero más bien en algo así como el alero más progresista de Renovación Nacional.

Él mismo, al parecer, se observaba desde esa perspectiva. Al principio fue parte de Red Liberal -movimiento que recién nacía- y allí conoció a Cristóbal Bellolio, quien era parte de los Grupos Tantauco. Garín González, lo recuerdan, era un joven precoz. Leía filosofía política y era capaz de debatir sobre autores sin titubear. Una especie de lumbrera –fue elegido uno de los cien líderes juveniles por la Revista Sábado– aunque con pocas habilidades sociales. Eso, al parecer, no ha cambiado.

De hecho, recuerdan, en el año 2010, recién egresado, Garín ingresó al Segundo Piso del primer gobierno de Sebastián Piñera como asesor jurídico en el Departamento de Estudios de la Presidencia. Estuvo dos meses, entre marzo y abril de 2010. Dicen que después se cruzó con la jefa de contenidos, María Luisa Brahm, hoy ministra del Tribunal Constitucional, lo que causó su salida.

“Él era cercano a Ignacio Rivadeneira, trabajaba con él”, consignan fuentes que conocían del trabajo del ahora diputado en La Moneda.

Rivadeneira estaba a cargo de los discursos de Piñera y ahí Garín compartió con Pablo Ortúzar, Hugo Herrera, Axel Kaiser, Roberto Izikson y Jacinto Gorosabel. “Lo hacía bien pero le costaba trabajar en equipo”, recuerda uno de ellos.

“Era el soldado de Nacho”, dice otro de los que compartió techo con el parlamentario. Garín se fue de un día para otro, tras aquel encontrón con Brahm. “Creo que no quedó en contacto con nadie, no era relevante. Se fue, Nacho lo reemplazó y ya”, agrega.

En aquellos años, mientras se perfeccionaba en un magíster en Prensa Escrita de la UC, Red Liberal se acercó a la candidatura de Andrés Velasco, que en la época era el líder de Fuerza Pública, hoy conocido como Ciudadanos. Garín en ese entonces se distanció de la Red –problemas de carácter, aseguran- y empezó a colaborar directamente con Velasco en el periodo de primarias contra personeros como Claudio Orrego. Parecía haber encontrado su sitio, pero tuvo problemas con figuras como Sebastián Sichel, hoy vicepresidente de la Corfo. Nuevamente se quedó sin domicilio político.

Desde el año 2013 estudió en el extranjero: Teoría del Derecho en la Universidad de Nueva York (NYU) y en la Universidad de Oxford. Luego volvió a Chile y publicó El Lobby Feroz. Inició su tránsito hacia el Frente Amplio.

Revolución Democrática

A Revolución Democrática llegó en 2016, y en estos dos años su postura ha sido “díscola” al interior de la colectividad. En privado y en público, Garín ha planteado varias veces sus diferencias con el ala de los “Terceristas”, que encabeza Giorgio Jackson y el actual presidente Rodrigo Echecopar. De hecho, en la última elección interna, que se realizó en abril de 2017, Garín apoyó a los “territorialistas” que llevaron como candidata a la concejal por Ñuñoa Emilia Ríos. No tuvieron éxito.

Garín cultivó una relación directa con Beatriz Sánchez mientras fue la candidata del Frente Amplio. El abogado era invitado a su programa “Combinación Clave” antes de ser ungida como presidenciable. Cuando, en medio de la campaña, estalló el primer conflicto dentro del Frente Amplio por la marginación de Alberto Mayol de su candidatura por el distrito 10, Garín le ofreció su cupo en el distrito 14, cuestión que Mayol rechazó. Hasta hoy son cercanos, y en marzo, cuando se definían los equipos de la nueva bancada RD, Mayol fue uno de los que se “candidateó” para ser asesor del nuevo diputado.

Fuentes del Frente Amplio aseguran que todos le reconocen su capacidad jurídica, pero dudan de sus habilidades para generar un buen ambiente de trabajo. Aún así, los siguieron cuando impulsó la tesis de que el ministro de Salud, Emilio Santelices, incurrió en una ilegalidad con el protocolo de la objeción de conciencia para la ley de aborto en 3 causales. Por ello es que elaboró un informe en derecho que sustentó la idea ante la interpelación que finalmente se realizó el 2 de mayo. La versión de la ilegalidad no era seguida por las bancadas de la exNueva Mayoría. La diputada comunista Karol Cariola varias veces planteó que el documento realizado por Santelices vulneraba el “espíritu” de la ley, sin ir más allá. Sin embargo, la idea de Garín terminó cobrando fuerza luego de que Contraloría estimara que el protocolo no se ajustaba a derecho.

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