Revuelta en el partido de Boric: Arellano suspende funciones y se abre espacio para que candidato retome liderazgo interno

La negociación parlamentaria y de Cores dejó crispadas las relaciones entre algunos sectores de la colectividad del abanderado, Convergencia Social. Las críticas en privado apuntan a la gestión de la presidenta del partido, Alondra Arellano, quien en medio de esto suspendió temporalmente sus funciones para dedicarse a su campaña a diputada en el distrito 14. Desde su entorno reconocen la situación, aunque aseguran que es "normal" que se produzcan ese tipo de tensiones. En la colectividad apuntan a que este espacio abriría una oportunidad para que el sector de Boric tenga mayor poder interno.




A algunos dirigentes del Frente Amplio les llamó la atención que en la primera reunión de las directivas de Apruebo Dignidad con el candidato presidencial del pacto, Gabriel Boric, la noche del pasado lunes, no llegara la presidenta de Convergencia Social, Alondra Arellano.

Pese a que el partido del abanderado fue representado por un rostro familiar para quienes trabajan en esa campaña, como es la vicepresidenta de la tienda, Francisca Perales, en el bloque no todos estaban al tanto de una de las razones por las que la dirigenta se ausentó del encuentro. El 8 de septiembre, el comité central de Convergencia Social aceptó la suspensión de las funciones de Arellano para enfocarse en su campaña a diputada por el distrito 14.

Esa jornada, desde la dirección nacional de la colectividad les enviaron una circular a sus militantes. “Nos dirigimos a ustedes para comunicarles que ante los múltiples desafíos que enfrenta CS de cara a las elecciones presidenciales, en conjunto con el comité central hemos definido iniciar un proceso de fortalecimiento orgánico para cumplir con las necesidades de este periodo”, aseguraron en el texto.

En esa misiva también informaron de la situación de la cientista política. “Además, la presidenta de Convergencia Social, Alondra Arellano, ha resuelto suspender temporalmente sus labores directivas en el partido para poder enfocarse en su candidatura a parlamentaria en el distrito 14, apoyando la apuesta electoral del partido, que tiene por objetivo lograr una mayoría parlamentaria para un futuro gobierno de transformaciones encabezado por Gabriel Boric”.

Pese a eso, según explican en privado desde la colectividad, la salida temporal de Arellano se dio en medio de una serie de fricciones que dejó la negociación parlamentaria y de consejeros regionales, las que se intensificaron con el rechazo del Servicio Electoral a 96 candidaturas a diputados de Apruebo Dignidad y de toda la lista de Cores del FA. De ese último cargo, no obstante, ya han logrado subsanar a los candidatos en Tarapacá, Los Lagos, Coquimbo, Valparaíso y en la Metropolitana.

Las tensiones comenzaron a surgir luego de que se iniciara una disputa interna en el partido por la posibilidad de que Arellano fuera candidata a diputada por el distrito 10, zona en la cual la colectividad ya cuenta con un parlamentario, Gonzalo Winter, quien es cercano a Boric. Desde otros sectores impulsaban a quien terminó siendo la carta elegida para competir con el diputado, la dirigenta de Unir, Lorena Fries, y según fuentes de la colectividad, el lote de Boric y Winter era uno de ellos.

“Se venía armando una masa crítica a su gestión”, dice un dirigente del partido fuera de micrófono.

“Lamentable que la política de los acuerdos de tendencias en Convergencia Social vaya por sobre la deliberación democrática de sus espacios orgánicos. Mucho hablan de proyecto colectivo, pero estamos llenos de colectivos más chicos definiendo qué hacer en paralelo. Decepcionada”, escribió en su Twitter el 7 de septiembre la dirigenta del Frente Freminista de CS, Isabel Orellana.

Algunos en la colectividad apuntan a que el espacio dejado por Arellano abriría una oportunidad para que el sector de Boric tenga mayor poder en su partido, situación que lo ha acomplejado desde la firma del acuerdo del 15 de noviembre. La actual timonel es cercana a la expresidenta, Gael Yeomans, y derrotó a la candidata que impulsaban los diputados Boric, Winter y Diego Ibáñez, Camila Arenas, en las últimas elecciones internas, en agosto de 2020. Además, ha liderado posiciones contrarias a las de su abanderado, como dar de baja el acuerdo para incluir a Paula Narváez (PS) a las primarias presidenciales del bloque.

A eso se sumaría la posibilidad de que el movimiento Unir, que lidera el diputado ex PS Marcelo Díaz, se sume a Convergencia Social, una conversación que se arrastra desde hace casi un año dentro del Frente Amplio. Según algunos, la eventual incorporación de ese grupo agregaría fuerzas al sector de Boric, quienes hoy no tienen el control de la colectividad que se fundó tras la unión del Movimiento Autonomista, la Izquierda Libertaria, Nueva Democracia y Socialismo y Libertad.

Pese a eso, sobre ese tema no existe consenso en el partido y, según explican desde la directiva, no tendría avances hasta después de las elecciones de este año. “Hemos expresado nuestra disposición a converger con otras fuerzas sobre la base de estrategias y contenidos compartidos. Este diálogo ha sido más formal con CS (y hemos encontrado voluntades compartidas), pero también hemos expresado igual voluntad a Fuerza Común, Plataforma Socialista y, por cierto, a RD, con quien también sentimos compartir los principios feministas, ecologistas y socialistas que nos inspiran”, asegura el coordinador de Unir, Julio Salas.

Cercanos a Arellano, en tanto, reconocen las críticas internas, aunque desdramatizan los cuestionamientos y aseguran que es “normal” que en todo proceso de negociación se produzcan fricciones de esa naturaleza.

No obstante, consultados sobre el tema, desde la secretaría ejecutiva del comité central de Convergencia Social aseguraron que “estamos haciendo todos los esfuerzos para lograr la reposición de nuestra lista de Cores y parlamentarias. Ese proceso tiene su curso, y claro, siempre es necesario evaluar los procesos de forma autocrítica y mejorar colectivamente para instancias futuras”.

Y agregaron: “Sabemos que todos los partidos debemos hacer ajustes de cara a los desafíos que vienen, por lo que efectivamente la presidencia suspende sus funciones para que se dedique a la campaña y, además, se convoca a elecciones generales. En el intertanto, continúan y asumen las funciones los demás integrantes de la mesa”.

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