Sebastián Depolo y la #EvasionMasiva: "Si la desobediencia civil es pacífica, es una expresión política que debe ser respetada"

FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

"Si yo estuviera evadiendo de manera individual, lo que estoy haciendo es un artilugio para no pagar. Pero como es una situación globalizada, yo siento que es una expresión de descontento social", dice el ex presidente de RD, quien suena como posible carta del Frente Amplio para la gobernación de la Región Metropolitana.




Los episodios de evasión masiva en el metro se vienen dando desde comienzos de semana, y no han dejado a nadie indiferente.

Mientras el Presidente Sebastián Piñera, la ministra de Transportes, Gloria Hutt, y personalidades de distintos ámbitos han mostrado su rechazo -sobre todo a la violencia que ha traído aparejada la movilización- han sido varios los dirigentes del Frente Amplio que se han manifestado a favor de la protesta.

"¿En serio la discusión para las autoridades es si van a poner 3 o 5 candados en la puerta del Metro, o si mandarán 10 o 15 carabineros? ¿No ven la desesperación de una familia que gana el salario mínimo ($301 mil) y q gasta $33.500 al mes para ir al trabajo? #EvasionMasiva", tuiteó esta mañana Beatriz Sánchez, excandidata presidencial de la coalición.

Otro de los que mira con buenos ojos esta movilización es el ex presidente de Revolución Democrática, Sebastián Depolo, quien justamente es una de las cartas del partido frenteamplista que suena para competir por la gobernación de Santiago.

-¿La evasión masiva de Metro es una forma legítima de protesta?

Yo creo que primero hay que distinguir dos cosas distintas: una es que el gobierno ha intentado hacer creer que esto es sólo por el tema del alza de pasaje. Eso es un error y hay muchos argumentos técnicos que las autoridades están dando para decir que es por eso. Esto es una manifestación de estudiantes que están encontrando en esta desobediencia civil una forma de expresión y resistencia a una política sistemática que ha tenido el gobierno de declararlos como enemigos o  delincuentes. Recordemos Aula Segura. Esto igual tiene un límite, que es no afectar el derecho de otras personas. Los jóvenes tienen que ser bien cautos de no perder apoyo de la ciudadanía. Yo siento que el objetivo de instalar el costo de la vida en la ciudad de Santiago, el costo altísimo del transporte, lo están logrando.

-¿A costo de restringir las libertades de los otros? Hubo cierres de estaciones, por ejemplo.

Por eso digo que tienen que ser acciones que intentan visibilizar, eso tampoco es una práctica permanente y aquí se ve el talento de la autoridad de poder dialogar, negociar y no solo amenazar con reprimir, que también ha retomado este gobierno sistemáticamente ante distintas demandas sociales que distintos sectores han hecho. Las autoridades se equivocan al creer que esto es solo una reacción a los temas de los pasajes, es sobre todo porque afecta al mundo secundario, que ha sido declarado enemigo por el gobierno, han sido perseguidos, estigmatizados como delincuentes. Entonces, yo creo que esto es más profundo que sólo decir si estoy a favor o en contra de una determinada acción que toma un grupo que intenta visibilizar sus demandas y su insatisfacción.

-Muchas figuras del Frente Amplio están apoyando y promoviendo la evasión. ¿Avalan la desobediencia civil?

Creo que si la desobediencia civil es de forma pacífica, es una forma de expresión política que tiene que ser respetada en democracia. Efectivamente es complejo, pero no tapemos el problema de fondo, que es que aquí se está mostrando una insatisfacción profunda con el alza sistemática del costo de la vida, con las dificultades que tienen muchas familias para llegar a fin de mes. Eso además tiene apoyo en mucha gente que, incluso no compartiendo los métodos, comparte el trasfondo de la queja. En Chile llevamos demasiado tiempo sin hacernos cargo del fondo de la queja, del asunto, que tiene que ver con la desigualdad que la gente vive, no solo en Santiago.

-Pero no fue tan pacífica, ha habido destrozos, violencia...

Eso es condenable.  Y tiene que evitarse.  En caso de que haya afectación a otras personas, daño a la propiedad pública, eso tiene que investigarse. Pero ojo, estamos ante un fenómeno que es masivo, emergente, por lo que no es tan fácilmente controlable.  Por eso yo creo que lo que tenemos que entender es qué está detrás de esto, y eso es una cuestión bien profunda de injusticia, desigualdad y desatender ciertas demandas que están en la sociedad. Estas cuestiones tienen algo de irracionalidad, por eso es complejo de administrar. Pero no criminalicemos como la única forma de enfrentar estas expresiones de desobediencia civil.

-Concretamente con el tema de evadir el metro, no pagar. ¿Cuál es su postura? Hoy en La Tercera el periodista Rodrigo Guendelman critica que evadir es robar.

Yo creo que efectivamente evadir es una forma de expresión. Si yo estuviera evadiendo de manera individual, lo que estoy haciendo es un artilugio para no pagar. Pero como es una situación globalizada, yo siento que es una expresión de descontento social. Ahora si es que tuviéramos este mismo escándalo con todos los empresarios que llevan evadiendo impuestos por muchos años en Chile, tomaría el punto de Rodrigo.

"Construir espacios de diálogo"

-Ud. es carta del Frente Amplio para eventualmente competir a la gobernación de la Región Metropolitana. ¿Cómo abordaría el tema si fuera electo?

Aún no hemos definido las candidaturas en el FA y el cargo de gobernador regional no tiene atribuciones en tanto al orden público. Sin embargo, lo que hay que construir es espacios de diálogo, de debate, que están faltando en muchos ámbitos de la sociedad, particularmente entre las nuevas generaciones y las instituciones. La convivencia escolar está súper afectada y eso no lo estamos respondiendo. Y las soluciones que son criminalizadoras de la protesta social no van en la dirección correcta de producir una sociedad más integrada, de producir barrios más integrados.

-¿Con "las soluciones criminalizadoras" se refiere a las medidas de Gloria Hutt?

Yo creo que sería una pésima señal, en el fondo se quedarían en los síntomas de lo que ocurre ahora y no atacarían el problema de fondo. Y eso genera más rabia en la población. Es un mal camino porque lleva a que un grupo se radicalice y que la mayoría sienta que la política no soluciona los problemas que hoy día están surgiendo.

-¿Si fuera alumno del Instituto Nacional hoy, evadiría el Metro?

La respuesta es más compleja. No creo que tenga que ver con eso. Lo que está pasando es que las nuevas generaciones no se sienten parte de este contrato social en el que vivimos, porque no lo legitiman o se sienten excluidos. Las políticas de derecha han tendido a excluirlos aun más, porque los criminalizan, los tratan de delincuentes. Creo que no es tan así, están buscando formas de participación para que esas formas de expresión entren a la sociedad y no se queden afuera.

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