¿Cómo las tinturas pueden ayudar en el desarrollo de energías limpias?

Proyecto liderado por la Universidad Autónoma de Chile generó nuevas tinturas derivadas de “escuaraína”, elemento que ayuda a optimizar las celdas solares en términos de eficiencias de conversión de energía. Los académicos a cargo explican los avances de esta interesante investigación.




La creciente demanda de tecnología, ya sea para uso personal o comercial, está generando un aumento drástico de la demanda mundial de energía eléctrica.

Los dos grandes retos del futuro recaen en la generación de energías limpias como el desarrollo de dispositivos tecnológicos de bajo consumo.

En esa línea, el desarrollo de celdas solares y pantallas de bajo consumo son prioritarios en este escenario, objetos tecnológicos que se utilizan a diario y que requieren de nuevos elementos para potenciar su trabajo. El Dr. Desmond MacLeod–Carey, del Centro de Química Inorgánica y Materiales Moleculares del Instituto de Ciencias Químicas Aplicadas de la Universidad Autónoma de Chile, centró su interés “en celdas solares fotovoltaicas orgánicas (OPVCs), celdas solares sensibilizadas por colorante (DSSCs) o diodos orgánicos emisores de luz (OLEDs)”, relata el académico.

MacLeod–Carey junto a investigadores del Centro están desarrollando “tinturas” con una estructura que contiene un núcleo de escuaraína, que otorga a estas moléculas propiedades ópticas interesantes, tanto de absorción como emisión de energías.

Estas nuevas tinturas derivadas de escuaraína serán incluídas en celdas solares OPVCs y DSSCs, preparadas en conjunto con los doctores Iván González de la Universidad Tecnológica Metropolitana y César Morales de la Universidad Bernardo O’Higgins.

Sobre los avances, el investigador, quien también participa en el claustro del Doctorado en Ciencias Aplicadas de la Universidad Autónoma de Chile, declara que “esperamos así que estas celdas tengan eficiencias de conversión de energía que compitan con las actualmente masificadas celdas solares de silicio, por su bajo coste, menor peso y flexibilidad, que facilitaría su aplicación en diversos dispositivos”.

En conjunto con el Dr. Felipe Ángel de la Pontificia Universidad Católica de Chile, MacLeod–Carey prepara OLEDs, los cuales pueden modular el color que irradiarán, por medio de modificaciones en la arquitectura de las tinturas de escuaraína utilizadas.

En el laboratorio realizarán pequeños dispositivos, donde podrán estudiar, entender y explorar el funcionamiento, con ayuda de cálculos teóricos realizados por el también académico de la Universidad Autónoma de Chile, Dr. Álvaro Muñoz-Castro.

El avance científico realizado en Chile, en palabras del científico sentencia que esperan “desarrollar este proyecto para que sirva como una plataforma para motivar a los jóvenes a seguir una carrera en ciencia y tecnología, ya sea en la academia y/o industria, para contribuir al desarrollo tecnológico sustentable de nuestro país”.

El proyecto “Squaraine-Based Dyes for Organic Optoelectronics” está financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través de su programa FONDECYT Regular.

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