El cerebro tras “House” y “The Good Doctor”

Freddie Highmore junto a David Shore.

Los exitosos dramas médicos comparten el mismo creador, David Shore, además de protagonistas inteligentes y casos difíciles de enfermedades. El autor, que estudió Derecho, pasó años escribiendo en Los Angeles antes de lograr la consagración televisiva.




“Creador de House, por siempre; persona, temporalmente”, tiene escrito David Shore, a modo de declaración de principios, en su cuenta de Twitter. El guionista y productor canadiense de 61 años, ganador de un Emmy, será siempre el hombre tras “House”, pero también puede darse el lujo de haber anotado otro hit televisivo, “The Good Doctor” (cuya cuarta temporada debutó el 9 de abril y que, al igual que “House”, está disponibles en Chile por Amazon Prime Video). Su fama lo precede, pero su carrera no estuvo siempre ligada a la televisión. De hecho, estudió Derecho y tras titularse como abogado, trabajó durante seis años en una oficina de abogados en Toronto.

El giro ocurrió en 1988, cuando se fue a vivir a Los Angeles, para perseguir su vocación televisiva, donde tuvo el apoyo de sus padres. “Me decían que no era más que un apoyo, pero básicamente estaban nerviosos. Estoy seguro de que mucha gente pensó que estaba loco”, contó en una oportunidad. “La ley es un trabajo de trabajo de tiempo completo y no fui lo suficientemente disciplinado como para volver a casa e intentar escribir. Mirando hacia atrás en mi vida, min análisis es que sabía que era una decisión loca. Pero pensaba que si fallaba, no sería el fin del mundo. Todavía tengo mi título de abogado. No quemé ningún puente cuando me fui”, señaló.

En los años 90, Shore escribió episodios para “NYPD Blue”, “The Practice”, “EZ Streets”, “Due South” y “The Outer Limits”, que le dieron visibilidad como autor, hasta que en 2004 creó “House”, luego de imaginar un protagonista que fuera una suerte de Sherlock Holmes de las enfermedades, en búsqueda de la verdad como única motivación. La idea original, eso sí, fue de Paul Attanasio, habitual colaborador de Shore, quien se basó el reconocida columna de la Doctora Lisa Sanders en The New York Times. Pero lo que realmente diferenció a esa serie de otros dramas médicos -estilo “Grey’s Anatomy”, donde importa más la teleserie amorosa como hilo conductor- fue la inteligencia y el cinismo a niveles insoportables para el resto que tenía Gregory House y a la brillante interpretación del actor inglés Hugh Laurie.

David Shore ha dicho que el organismo humano es una fuente inagotable de historias, pues “parece no haber límites a las formas en que puede fallar”. Pero para lograr que los casos exhibidos en “House” se asemejaran lo más posible a la realidad, el creador trabajó junto a Lisa Sanders, que se desempeñó como consultora técnica de todos los casos que aparecen en la serie, para darle veracidad a los rarísimos casos que planteaba la ficción, los efectos secundarios y sus complicaciones.

La doctora Sanders ha señalado que muchos de los casos que se vieron en la serie provienen de la literatura médica, y que los guionistas debieron equilibrar los conflictos entre los personajes con la medicina. En esta misma línea, Shore ha señalado que el programa no tenía reglas fijas. “A veces los guionistas elaboran una historia en torno a una enfermedad. En otras ocasiones, articulan la historia y luego recurren al que se ha convertido en un formidable equipo de especialistas médicos en busca de una enfermedad adecuada para la situación”, dijo en entrevista con Clarín.

“House” fue una serie exitosa en todo el mundo, incluido Chile, donde cada temporada se exhibió con éxito por la pantalla abierta de TVN, en tiempos donde las ficciones extranjeras casi no tienen cabida. El gusto masivo fue de la mano de la venia de los críticos, pero solo obtuvo tres premios Emmy y ninguno fue para Mejor Drama ni Mejor Actor, siendo hasta el día de hoy objeto de controversia.

El camino a The Good Doctor

Cuando “House” emitió su último capítulo en 2012, tras ocho temporadas, David Shore se unió a Vince Gilligan (creador de “Breaking Bad”) y surgió la serie “Battle creek”, que pese a los buenos comentarios, solo tuvo una temporada. Su argumento, sobre dos policías que usan su cinismo y astucia para combatir el crimen, tenía a Josh Duhamel y Dean Winters como protagonistas y hoy es de culto.

Para Shore, su segundo exitazo vino nuevamente de la mano de un drama médico: “The Good Doctor”, que debutó en 2017 con éxito de audiencia y un protagonista igualmente particular al de House. Esta vez, alguien con autismo y síndrome del sabio, igual de inteligente que Gregory House para resolver casos complejos de pacientes que llegan al San José St. Bonaventure Hospital. En 2018, 47.7 millones de personas vieron la ficción protagonizada por Freddie Highmore en todo el mundo. Solo en Estados Unidos la segunda temporada de la serie promedió 6,7 millones de espectadores por episodio, y su peak de audiencia fue en el final de la segunda temporada, episodio visto por 7.7 millones de personas.

La trama de la serie se equilibra entre llamativos y complejos casos médicos y la vida del joven, que lucha por abrirse paso en un ambiente prejuicioso y discriminatorio, además de presentar dilemas morales propios de la medicina. Esta vez, la inspiración fue la serie surcoreana “Gut Dakteo” y David Shore ha sido desde entonces un aliado para las organizaciones de autismo en el mundo, abordándola con seriedad. Además, el actor Richard Schiff, quien interpreta a Aaron Glassman, es padre de un niño autista. Por esa razón aceptó protagonizar la serie y contribuir a la visibilización mediática de personas con el espectro. Para dar forma al protagonista, los productores vieron decenas de documentales, consultaron con expertos y trabajaron con gente con características similares. Como en “House”, hay un doctor en el equipo de guionistas y especialistas que ofician como consultores para darle veracidad a los casos.

Lo curioso es que Shore no sabía absolutamente nada de medica antes de crear “House”. “Creo que eso fue una ventaja, porque encaro el show del mismo modo que el público. Las historias que me interesan también le interesarán al público. De todos modos, no creo que House sea un programa médico, simplemente es el esqueleto que nos permite meternos con la naturaleza humana y otros temas”, dijo el autor en una entrevista.

Como sucedió con “House”, “The Good Doctor” también ha generado una fanaticada en el mundo y en Chile, en plena pandemia, también fue emitida con éxito de audiencia por TVN, logrando 8 puntos promedio en el trasnoche. Menos cínica que “House” y de tono más amable y humano, para David Shore ha significado un segundo triunfo en su carrera.

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