“Estado facilitador”: la hoja de ruta de Daniel Mas para consolidar a Chile como potencia minera global
“Para que la riqueza minera sea el verdadero motor de desarrollo social de las próximas décadas, necesitamos asumir un compromiso moral: generar un ecosistema de inversión fundado en certezas, agilidad y reglas claras”, escribe para el cuerpo LT Minería de La Tercera, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas Valdés.
Chile, potencia minera: las certezas para desatar el progreso
En agosto celebramos el Mes de la Minería en Chile. Nuestro país tiene razones para sentir un profundo orgullo por su minería. Chile dejó de ser simplemente un país con recursos bajo tierra: nos hemos consolidado como una auténtica potencia minera. Lideramos la producción y las reservas mundiales de cobre, somos referentes indiscutidos en la industria del litio y poseemos reservas estratégicas de tierras raras, fundamentales para la transición energética y la revolución de la Inteligencia Artificial.
Sin embargo, este liderazgo no es un derecho adquirido. La riqueza mineral de nuestra Patria no se traducirá automáticamente en bienestar si mantenemos una institucionalidad que asfixia la iniciativa productiva. Para que la riqueza minera sea el verdadero motor de desarrollo social de las próximas décadas, necesitamos asumir un compromiso moral: generar un ecosistema de inversión fundado en certezas, agilidad y reglas claras.
El objetivo del gobierno del Presidente Kast es claro: pasar de un Estado paralizador a un Estado facilitador, que no obstaculice el impulso creador de los proyectos. Por años, la permisología y el laberinto de tramitaciones infinitas actuaron como un freno de mano para la minería chilena. Detrás de cada proyecto que se empantana en las oficinas del gobierno hay miles de puestos de trabajo formales y de calidad que dejan de crearse para las familias de nuestro país.
Un Estado facilitador
Por eso, nuestro Gobierno ha puesto el acelerador en la simplificación de permisos y la modernización regulatoria. En este esfuerzo, el avance del proyecto de ley de Amparo Minero constituye un hito indispensable, que permite corregir una situación injusta que ha complejizado el pago de la patente minera y afectado especialmente para la pequeña y mediana minería. Así, la ley contemplará un mecanismo simple para la solicitud de patente rebajada y normas claras para el acceso a un beneficio para quienes trabajan sus concesiones mineras, sin trabas ni complejidades que alejan a los productores pequeños y medianos.
Junto a esta iniciativa legal, estamos avanzando en importantes ajustes reglamentarios de aplicación de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales. La modificación del Reglamento de Seguridad Minera va a permitir simplificar 55 autorizaciones sectoriales en 13 permisos y 18 técnicas habilitantes alternativas. En el reglamento de Cierre de Faenas e Instalaciones Mineras también estamos preparando los ajustes necesarios para que se aplique la nueva legislación que disminuye la permisología. Por último, junto al Ministerio de Medioambiente, seguimos trabajando en la modificación del Reglamento del Servicio de Evaluación Ambiental, aumentando el umbral de ingreso al SEIA para proyectos de extracción minera desde 5.000 a 40.000 toneladas.
Compromiso con las personas
Facilitar la inversión no significa relajar el compromiso con las personas ni con el entorno. La minería chilena ya está a la vanguardia mundial en sostenibilidad, uso de energías renovables, desalinización y en el resguardo irrenunciable de la seguridad y vida de sus trabajadores. Lo que buscamos es que el Estado esté a la altura de esa excelencia, ofreciendo procesos eficientes, predecibles y destinados a cumplir el propósito institucional que se tuvo en consideración al crearlos.
Los inversionistas mineros han tomado cuenta de este compromiso del Gobierno y desde el 11 de marzo de este año han ingresado 15 proyectos mineros por un total de 24 mil millones de dólares a tramitación ambiental al Servicio de Evaluación Ambiental, cuya cifra constituye un récord desde que el SEIA lleva este registro, lo que reafirma nuestra confianza en el liderazgo en el contexto global.
El objetivo final de esta transformación regulatoria es poner la minería al servicio del progreso social de los chilenos. En cada comuna del norte y de todo el país donde se instala la minería, se genera un círculo virtuoso de movilidad social, empleos bien remunerados y una red de emprendedores y proveedores locales que mueven la economía real.
En este Mes de la Minería, reafirmamos que Chile puede más. Con un Estado facilitador, con un marco regulatorio moderno que destrabe los permisos y con la audacia de nuestros trabajadores mineros y emprendedores, proyectaremos a nuestra Patria como la potencia minera que liderará el progreso de las próximas generaciones.
*Daniel Mas Valdés, biministro de Economía y Minería.
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