El vehículo autónomo que pensó Da Vinci hace más de 500 años

Da Vinci

Hoy se celebra un nuevo natalicio del genio florentino y acá recordamos el increíble vehículo que imaginó.


El 15 de abril de 1542 nació Leonardo da Vinci en la localidad de Anchiano. Considerado uno de los mayores genios en la historia de la humanidad y figura clave del Renacimiento, destacó como pintor, filósofo, arquitecto, botánico, científico, etc., cruzando por cuanta rama de la sabiduría se pudiese imaginar. Dueño de una mente creativa como pocas veces se ha visto, también se le considera uno de los más grandes creativos del mundo, dejando una serie de inventos que muchas veces no llegaron a construirse, pero que demostraron lo adelantado que se encontraba a su tiempo.

Uno de esos inventos tiene relación con los vehículos. Pero no con un automóvil medianamente convencional como se conocen desde fines del siglo XIX, sino uno más cercano a una de las tecnologías que hoy están en el centro de la discusión y de los estudios por parte de los fabricantes: la conducción autónoma.

Es que la genialidad del florentino, que el próximo 2 de mayo cumplirá 500 años desde su fallecimiento, también alcanzo a la industria automotriz con un bosquejo que dejó en el Códice Atlántico. Ahí, entre las 1.119 hojas que contiene la colección de dibujos y escritos que hizo Da Vinci entre los años 1478 y 1519, se encuentra un vehículo autopropulsado o, en palabras actuales, de manejo autónomo.

Da Vinci

Se trataba de vehículo de madera, de 1.68 m de largo por 1.49 de ancho, el que se accionaba gracias a unos resortes en espiral que se encuentran acoplados a unas ruedas dentadas; por lo que funcionaría como un juguete de cuerda. Según la información que se pudo recopilar, el vehículo estaba pensado para ser usado en los festivales cortesanos del Renacimiento, máquina que sin duda hubiese impresionado a los asistentes de haberse construido.

Como la mayoría de los inventos del genio, este coche nunca pasó del boceto, aunque en 2004 un equipo dirigido por Paolo Galuzzi, director del Instituto y Museo de Historia de la Ciencia de Florencia, logró construir el modelo con una escala 1:3.

Pero el auto de madera autónomo no fue lo único que imagino y que se relaciona con la industria. Además, Da Vinci creó un odómetro, dispositivo que sirve para medir indica la distancia recorrida en un vehículo. En el caso del renacentista, inventó una carretilla en la que, cada 1,5 metros, un eje daba una vuelta para luego, la rueda vertical, avanzará uno de sus treinta dientes. Cuando se terminaba ese proceso, o sea, cada 45 metros, se movía la rueda horizontal y cae una bolita a una caja.

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