Gobierno de Colombia descarta terrorismo en la explosión de un vehículo de transporte público donde murieron siete personas

bomba

El ministro de Defensa indicó que la hipótesis principal estaría asociada a una explosión accidental producto del transporte ilegal de explosivos.


El gobierno de Colombia descartó este martes un "atentado terrorista" en la explosión de una furgoneta de servicio público en la que murieron siete personas y otras 13 resultaron heridas. El vehículo explotó la noche del lunes cuando se desplazaba por la Vía Panamericana, que comunica Colombia con Ecuador.

El incidente se produjo a la altura del municipio de Rosas, en el departamento del Cauca (suroeste), uno de los más afectados por narcocultivos y la violencia contra indígenas y líderes sociales.

En el "lamentable caso (...) fallecieron siete personas, 13 resultaron heridas", dijo el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo. El estallido afectó tres viviendas y cuatro vehículos. Un primer balance informaba de siete muertos -todos ocupantes de la furgoneta- y 11 lesionados.

"La hipótesis principal, de acuerdo a las indagaciones de la Fiscalía General de la Nación, estaría asociada a una explosión accidental producto del transporte ilegal de explosivos", agregó el ministro.

Según Trujillo, la carga que llevaba la furgoneta estaba destinada a "acciones terroristas" o la "minería criminal".

Sin embargo, "no hay elementos de información que indiquen que en la zona se hubiere presentado enfrentamientos entre grupos armados organizados, como también un presunto atentado terrorista", aseguró el ministro.

ONU condena "atentado"

Las investigaciones preliminares señalan que la explosión ocurrió dentro del vehículo que había salido de la ciudad de Pasto, en el vecino departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.

El lunes la Defensoría del Pueblo (Ombudsman) y la oficina local de derechos humanos de la ONU consideraron en Twitter la explosión como un "atentado" y condenaron lo ocurrido. Los tuits se mantienen en sus cuentas oficiales.

En Cauca operan guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las antiguas FARC, que se marginaron del proceso de paz de 2016. Los grupos armados se disputan esa zona estratégica para el cultivo de hoja de coca, materia prima de la cocaína, y la salida de droga hacia Estados Unidos.

Este lunes el ministro de Defensa anunció una mayor presión militar contra los grupos armados en el departamento donde hay población indígena y afro.

Además, Trujillo anticipó la creación de "un equipo especial para contrarrestar el tráfico ilegal de explosivos" en la región.

Aunque aliviada por el acuerdo de paz con las FARC, Colombia aún vive un enfrentamiento entre guerrillas, paramilitares, agentes estatales y narcos, que en seis décadas ha dejado más de ocho millones de víctimas que incluyen muertos, desaparecidos y desplazados.

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