Cuba busca formalizar su apertura a la propiedad privada

En el proyecto para una nueva Constitución, se legalizarían los empleos por cuenta propia reconocidos por Raúl Castro en 2010.


Cuba inició hoy una consulta popular para reformar su Constitución, tras la aprobación del anteproyecto por parte de la Asamblea Nacional en julio pasado. El proceso de ronda de consultas ciudadanas y que se inició justo en el cumpleaños número 92 de Fidel Castro, se extenderá hasta el 15 de noviembre, para luego pasar a un referéndum final.

Entre las novedades que propone la nueva Carta Magna, de entre los 224 artículos que la componen -87 más que la actual Constitución de 1976-, está la inclusión del concepto de propiedad privada.

El diario Granma sostiene que “el sistema económico que se refleja en el Proyecto mantiene como principios esenciales la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales y la planificación, a lo que se añade, el reconocimiento del papel del mercado y de nuevas formas de propiedad no estatal, incluida la privada”.

Cuba eliminó la propiedad privada entre 1959 y 1960, a excepción de las pequeñas empresas y las granjas familiares. Sin embargo, las pequeñas empresas fueron eliminadas en 1968, por lo que la Constitución de 1976 no reconoce la propiedad privada.

Pero desde que Raúl Castro asumió formalmente la Presidencia de la isla en 2008, Cuba ha implementado una incipiente apertura económica que el nuevo proyecto de Constitución busca formalizar. Por ejemplo, con el fin de aliviar la carga de la economía estatal de la isla, en 2010 se reconoció el trabajo privado o de cuenta propia para 178 actividades. De todos modos, el profesor de la American University especializado en temas cubanos, William LeoGrande, explica que aquella apertura en la legalización de empleos por cuenta propia se inició en 1992, “como respuesta a la crisis económica causada por el colapso de la Unión Soviética”. Para 2017, ya eran 579.415 los trabajadores autónomos, lo que representa el 13% de la fuerza laboral.

Así, el gobierno cubano, ahora presidido por Miguel Díaz-Canel, pretende seguir promoviendo la pequeña empresa privada, aunque con ciertos límites, ya que el proyecto “reafirma el carácter socialista de nuestro sistema político, económico y social, así como el papel rector del Partido Comunista de Cuba”, escribió Granma.

Aunque el trabajo de cuenta propia había estado estancado por un año, su reactivación fue anunciada hace unas semanas. El gobierno había congelado en agosto de 2017 la entrega de licencias para el trabajo de cuenta propia, y recientemente anunció que volverán a entregar estas licencias desde el 7 de diciembre, para los rubros gastronómicos, arriendo de viviendas, servicios constructivos y transporte.

“Esta Constitución viene un poco a formalizar esos cambios económicos de la última década, que se va a ampliar el espacio para que la gente puede tener sus propios negocios, pero siempre limitados por el tamaño y las ganancias, para no permitir la concentración de la riqueza en pocas manos”, dijo a La Tercera Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida. La base legal les permitirá a las empresas contratar empleados y las reconocerá como parte del modelo económico cubano.

El hecho de que el nuevo proyecto de Constitución cubana sostenga expresamente aquel derecho a la propiedad privada, mediante pequeñas empresas, acompañado de la eliminación de la palabra “comunismo”, habla de una nueva era en la isla. “El gobierno está reconociendo lo que ya existe de facto, que el gobierno cubano no puede aspirar a mantener un sistema socialista puro, como ocurrió hace más o menos 30 años”, concluyó Duany.

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