El difícil retorno a Fukushima

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Vista actual del área central del pueblo de Okuma, en la prefectura de Fukushima.

Las autoridades dieron la primera autorización para que los residentes de Okuma regresen a este pueblo cercano a la siniestrada planta nuclear. Algunos creen que con ello se busca exhibir seguridad antes de los JJ.OO. de Tokio 2020.




Fue el peor accidente nuclear desde Chernobyl. El 11 de marzo de 2011 un terremoto de magnitud 9,0 en la escala de Richter y un posterior tsunami azotaron a la costa noreste de Japón, con especial violencia a la prefectura de Fukushima. Ese día, una ola de 15 metros de altura inundó tres de los seis reactores de la planta de Daiichi, fundiendo sus núcleos. Rápidamente la radiación se filtró a la atmósfera, el subsuelo, las aguas subterráneas y el mar, obligando a la evacuación de 160.000 personas.

Ocho años después de este desastre nuclear, las autoridades japonesas dieron el miércoles la primera autorización para que los residentes regresen a Okuma, una de las dos localidades cercanas a la planta nuclear de Fukushima. Alrededor del 40% de este pueblo, ubicado al oeste de la central atómica, fue declarado seguro para que los residentes realicen un retorno permanente. Ello, después de que las tareas de descontaminación redujeran significativamente -según las autoridades- la radiación en el área de evacuación, establecida en un radio de siete km. al suroeste de la planta siniestrada. El gobierno espera que algunos de los 5.980 residentes del otro pueblo, Futaba, puedan retornar el próximo año.

Okuma tenía una población de 11.500 habitantes antes del desastre nuclear. Los residentes ahora tienen la libertad de regresar a los distritos de Ogawara y Chuyashiki, en el área occidental del pueblo. Según el diario japonés The Asahi Shimbun, ambos distritos representan aproximadamente el 40% de la superficie de Okuma y cerca del 4% de sus habitantes. Sin embargo, solo 367 personas de la población anterior al desastre se habían registrado como residentes, lo que sugiere que muy pocos regresarán. Con todo, el gobierno local prevé que unas 500 personas retornen a Ogawara y Chuyashiki. Un sondeo de 2018 mostró que solo el 12,5% de los antiguos residentes querían volver.

Si bien a los residentes de Okuma se les ha permitido realizar visitas durante el día para mantener sus hogares, la agencia japonesa Kyodo señala que solo 48 personas se habían registrado hasta el momento para pasar la noche.

El gobierno levantó la orden de evacuación para gran parte de la vecina Tomioka hace dos años. Pero solo el 10% de su población ha regresado hasta ahora. Unos 339 km2 del área alrededor de la planta están designados como inseguros.

De hecho, la mayor parte de Okuma permanece aún dentro de la zona de exclusión debido a la alta radiación. Según The Associated Press, el actual registro es de 20 milisievert, similar al que están expuestos los empleados de plantas nucleares, pero antes del desastre el pueblo solo marcaba 1 milisievert. Quizá se deba a que parte de Okuma se está usando como un sitio de almacenamiento provisional para millones de metros cúbicos de suelo tóxico recolectados durante la descontaminación. La prefectura de Fukushima prometió trasladar ese material hacia 2045.

Críticas al gobierno

Ukichi Sato, de 79 años, al igual que otros residentes, pudo regresar a su hogar en Ogawara antes del anuncio del miércoles para prepararse para la llegada de familiares. "Se siente muy bien, aunque mi vida en mi ciudad natal no cambiará de inmediato", comentó a The Asahi Shimbun.

Para el alcalde de Okuma, Toshitsuna Watanabe, el retorno de residentes "es un hito importante para el pueblo". "Pero este no es el objetivo, sino el comienzo hacia el levantamiento de la orden de evacuación para toda la ciudad", dijo.

El gobierno Okuma planea celebrar una ceremonia el domingo para marcar la apertura de un nuevo edificio municipal, en el distrito de Ogawara, que iniciará sus servicios en mayo. Se prevé que el primer ministro Shinzo Abe asista al evento. Ello, pese a que el gobierno ha sido acusado de promover el regreso de residentes para mostrar los niveles de seguridad antes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El portal alemán Deutsche Welle recordó que el centro de Okuma, cerca de la principal estación de trenes, permanece cerrado debido a la alta radiación. Asimismo, aseguró que no habrá un hospital en funcionamiento por otros dos años.

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