Europa expectante ante un descenso en los contagios y fallecidos por coronavirus

La policía italiana patrulla el Canal Grande, el lunes en Venecia.

España, Italia y Francia han comenzado a aplanar la curva, aunque aún el número de muertos se mantiene alto. Así, el peak podría estar quedando atrás.




Mientras China daba la batalla contra el coronavirus en febrero, los países de Europa comenzaban a identificar sus primeros casos. La pandemia ha dejado a Italia y España fuertemente golpeadas, sumando entre ambos casi 30.000 muertes. El 27 de marzo Italia registró 919 muertes en un día, y el 2 de abril España sumó 961 decesos. Se trató de números que mostraban un panorama desolador frente al Covid-19, que parecía no tener fin. Sin embargo, durante el fin de semana, las cifras comenzaron a demostrar una suerte de nueva realidad en Europa, una leve luz al final del túnel.

España registró ayer 637 fallecidos, anotando su cuarto día de descenso en este indicador desde el jueves pasado. El gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, ha afirmado que está empezando a ver la luz. En Italia, en tanto, el domingo se registró la cifra más baja de decesos desde el 19 de marzo, con 525 muertos. La situación se repite, aunque moderadamente, en otros países de Europa, como Francia y Alemania.

Con ello se sugiere que las estrictas medidas de contención que han aislado a millones de personas están teniendo un efecto en el combate a la pandemia del coronavirus.

Según el Ministerio de Sanidad español, las nuevas infecciones en el país este lunes fueron de 4.273, la cifra más baja desde el 22 de marzo. “Es importante que pasen unos días para consolidar esta información epidemiológica, pero estas cifras van confirmando esta tendencia descendente que venimos observando”, señaló María José Sierra, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Pese a que Italia volvió a registrar un aumento en las muertes el lunes, con 636 fallecidos, la cifra de nuevos contagiados (3.599) disminuyó con respecto a la del domingo (4.316), lo que parece confirmar la ralentización de los contagios en ese país. El jefe del servicio de protección civil en Italia, Angelo Borrelli, calificó las cifras reportadas como “buenas noticias”. “Pero no debemos bajar la guardia", advirtió.

Francia también ha registrado un descenso en sus cifras de fallecidos. El 2 de abril fueron 1.355 los muertos a causa del virus, y este lunes, pese a que la cifra aumentó con respecto al domingo, sigue sumando una nueva baja con 833 fallecidos. De todas formas, el ministro de Salud, Olivier Verán, ha matizado el panorama, señalando que “no estamos al final de la ascensión epidémica”. En Alemania, en tanto, los contagios aumentaron en 4.031 el domingo, el aumento diario más bajo en casi una semana.

Portugal también ha afirmado que la curva de contagios se desacelera, con 311 muertos el lunes. Reino Unido,por otra parte, ha superado ya los 5.000 muertos, pero las últimas cifras de fallecidos demuestran un leve descenso tras sumar cerca de 440 en las últimas horas.

Plan de recuperación

Pero habrá que esperar lo que deparan los próximos días para ver si la tendencia a la baja se mantiene. De todas formas, los gobiernos ya son optimistas y se preparan para una siguiente fase de flexibilización del aislamiento. De hecho, Austria se convirtió en el primer país europeo en aliviar las restricciones desde el 14 de abril y Dinamarca lo seguiría de cerca, evaluando la posibilidad de dividir en dos horarios las clases escolares.

El gobierno italiano ya prepara un plan para abrir el comercio. Los medios italianos han subrayado que el gobierno de Giuseppe Conte alista un plan de cinco puntos que abriría negocios por etapas y mantendría en vigencia muchas medidas de distanciamiento social por algún tiempo. Por ejemplo, se les puede pedir a los italianos que vayan a trabajar con mascarillas y se les exigirá que se mantengan a dos metros de distancia. Cualquier persona que muestre los síntomas más leves de Covid-19 debe ser reportada inmediatamente a las autoridades de salud y aislada durante dos semanas. También se prevé verificar cuántas personas han desarrollado anticuerpos para la enfermedad. Aquellos con los anticuerpos pueden tener inmunidad y se les permitirá trabajar.

España también se adelanta a lo que será una nueva fase. Así, se anunciaron dos estrategias para esta etapa: la detección precoz de casos para aislar a esas personas, y saber cómo está circulando el virus entre la población.

Pese a que Pedro Sánchez extendió el bloqueo hasta el 26 de abril, señaló que la prohibición de toda actividad laboral no esencial, incluyendo la industria y la construcción, impuesta el mes pasado, se levantará después de Semana Santa.

Además, Sánchez ha propuesto una especie de gran “Plan Marshall” -iniciativa económica que llevó a cabo Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los países europeos que quedaron devastados- en la Unión Europea para reactivar la economía de España y para impulsar un proceso de reconstrucción social y económica.

A su turno, en Francia, mientras algunos ministros son cautelosos con la flexibilización del aislamiento, el primer ministro, Edouard Philippe, se arriesgó al evocar dicha posibilidad, e indicó la semana pasada que aquello estaba en estudio y que podría ser “progresivo”.

Según el diario Le Monde, en el entorno de Emmanuel Macron aseguran que el Presidente debería recibir esta semana “elementos tangibles” para medir la efectividad del confinamiento, y desde ahí establecer una estrategia.

Alemania también estaría evaluando una “eliminación gradual” de las normas impuestas.

La canciller, Angela Merkel, ha asegurado que el gobierno está pensando en cómo lograr simultáneamente dos cosas: “Asegurar la protección de la salud para todos y también comenzar un proceso para que la vida pública regrese paso a paso”.

Ello, aunque algunos ya han vuelto a la vida regular, como el equipo de fútbol local, Bayern Munich, que reanudó este lunes los entrenamientos.

Comenta