Occidente envía armas a Ucrania mientras Washington prepara sanciones contra separatistas pro rusos

Un convoy de tanques rusos avanza por la carretera de Crimea. Foto: AP

En medio de la creciente tensión en Europa del Este, algunos países de la OTAN ya están enviando a Kiev suministros para la “autodefensa” contra Rusia. Las conversaciones entre la Alianza Atlántica y Moscú seguirán esta semana, luego del punto muerto al que se llegó el viernes pasado.


Con 100 mil tropas rusas puestas cerca de la frontera con Ucrania, y luego de las fallidas conversaciones entre la OTAN y Moscú la semana pasada, la amenaza de un conflicto armado es cada vez más real. Por lo mismo, distintos países de la Alianza Atlántica han comenzado a mandar armas a Kiev, al tiempo que el secretario de Estado norteamericano Antony Blinken irá en persona a Europa para tratar de desescalar la situación.

Tanto Reino Unido como Canadá han enviado efectivos y armamento a Ucrania, a pesar de la negativa de Alemania a amenazar con una guerra a Moscú. El fin de esto: incrementar la capacidad de defensa del país, que desde 2014 ha venido desgastando sus fuerzas en la guerra del Donbás, que pelea en sus provincias del este contra separatistas apoyados por Rusia.

El temor de una invasión sobrepasa las fronteras ucranianas, y Suecia ya envió a la isla de Gotland, en medio del mar Báltico, un contingente con cientos de tropas para defender la posición en caso de una agresión rusa.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, en una conferencia de prensa sobre Rusia y Ucrania. Foto: Reuters

La crisis ruso-ucraniana empeora luego de las conversaciones de la semana pasada, donde la OTAN y los diplomáticos rusos no pudieron sacar ningún acuerdo, a pesar de las horas de negociaciones: Moscú se niega a desescalar la amenaza militar retirando a sus tropas, y la OTAN se niega a no permitir el ingreso de Kiev a su bloque.

Por lo mismo, ayer el secretario de Estado Antony Blinken anunció que visitará al Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, para reforzar “el compromiso de Estados Unidos con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”. Además, el jefe de la diplomacia norteamericana informó de una reunión este viernes con su par ruso Serguei Lavrov en Ginebra, luego de que ambos encargados de Relaciones Exteriores mantuvieran una llamada telefónica. En su tour europeo, Blinken también se juntará con Annalena Baerbock, la jefa de la diplomacia alemana, y que ha estado participando en todas las negociaciones, habiendo ya visitado Moscú y Kiev esta semana.

Asimismo, Estados Unidos está preparando sanciones económicas contra los separatistas pro rusos presentes en Ucrania, como parte de la presión que Washington está intentando imponer para disuadir a Rusia de invadir a su país vecino. Estas sanciones congelarían los bienes de al menos cuatro personas, indicaron desde el gobierno norteamericano. El hecho de estar sancionando a individuos ucranianos, y no a agentes rusos directamente, estaría señalando el interés de la administración de Biden de optar por la vía diplomática en esta crisis.

Los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania y Rusia, Annalena Baerbock y Serguei Lavrov, en una conferencia de prensa luego de una reunión en Moscú. Foto: AFP

Por su parte, Reino Unido y Canadá ya comenzaron a enviar armas y ayuda militar a Ucrania. Este lunes, oficiales de operaciones especiales canadienses llegaron al país, mientras la canciller Mélanie Joly viajó a reuniones con el primer ministro ucraniano. El lazo entre Canadá y Ucrania es particularmente profundo, ya que el país norteamericano es el segundo con más migrantes ucranianos después de Rusia.

Asimismo, desde la guerra del Donbás, Ottawa ha mantenido a una misión de entrenamiento en el oeste de Ucrania desde el 2015. En la misma dirección, la industria armamentista canadiense se encontraría en “una etapa exploratoria”, con miras a instalar una fábrica de armas a pequeña escala en territorio ucraniano.

Desde Londres, tropas y armas de alta tecnología fueron enviadas a Ucrania, entre ellas misiles antitanque de corto alcance, siempre en miras a la “autodefensa” del país. El secretario de Defensa Ben Wallace anunció al respecto que “Reino Unido está proporcionando un nuevo paquete de asistencia de seguridad para aumentar las capacidades defensivas de Ucrania. Hemos tomado la decisión de suministrar a Ucrania sistemas de armas ligeras, antiblindaje y defensivas. Una pequeña cantidad de personal también brindará capacitación inicial durante un breve período de tiempo”. Además, aclaró que el material enviado a Kiev “no representa una amenaza para Rusia”.

Sin embargo, Annalena Baerbock mostró su desacuerdo con las medidas británicas, llegando a prohibir el paso de los aviones de la isla por el espacio aéreo alemán. “Hemos dejado claro que haremos todo lo que podamos para evitar la escalada de la crisis”, indicó la jefa de la diplomacia alemana, que también dijo que “cualquier escalada posterior comportaría un alto precio al régimen ruso”. Ahora bien, desde Alemania se le ofreció a Ucrania el envío de expertos en ciberseguridad que puedan investigar los ataques sufridos por las páginas estatales ucranianas, y por los que se culpa a Rusia.

La ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, con su homólogo ucraniano Dmytro Kuleba, luego de una reunión en Kiev. Foto: Reuters

Algunas de las exrepúblicas soviéticas también se están movilizando por Ucrania: los ministros de Defensa de Letonia y Estonia anunciaron, cada uno por su parte, el envío de armas al país amenazado. Desde Riga, el ministro de Defensa Artis Pabriks destacó la importancia de apoyar a Kiev en una crisis como esta: “Les pedimos a nuestros aliados que hagan lo mismo, porque Ucrania tiene el derecho, y necesita los medios para defenderse a sí misma. Ucrania reduce las tensiones en nuestras fronteras, en nuestras regiones. En otras palabras, Ucrania está peleando nuestra guerra”.

El jefe del Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de Defensa de Estonia, Peeter Kuimet, comprometió también el envío de armas y municiones al Ejército ucraniano, indicando que considera la posibilidad de suministrar misiles Javelin, armas de alto poder y también “ayuda suave”, incluyendo en eso un hospital móvil de campaña y la formación de médicos militares.

Otro país que ha tomado cartas en el asunto ha sido Suecia. Este fin de semana, Estocolmo envió cientos de tropas a la estratégica isla de Gotland, en el mar Báltico, luego de que el ministro de Defensa Peter Hultqvist señalara la posibilidad de ataque sobre el enclave. “Está claro que hay un riesgo. No se puede descartar un ataque. Es importante demostrar que no somos ingenuos. Suecia no será sorprendida mientras duerme si algo sucede”, indicó Hultqvist en una entrevista radial.

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