Pedro Sánchez defiende diálogo con Cataluña y pide terminar con el "bloqueo" político

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El debate debe alargarse hasta el martes cuando se prevé el fin de la parálisis iniciada con la celebración de las elecciones de abril, el posterior fracaso en la formación de un gobierno y la repetición de los comicios el 10 de noviembre.


El presidente en funciones, Pedro Sánchez defendió este sábado en el Congreso su candidatura para liderar un inédito gobierno de coalición de izquierda que termine con ocho meses de bloqueo político y haga del diálogo en Cataluña "una prioridad absoluta".

"No se va a romper España, no se va a romper la Constitución, aquí lo que se va a romper es el bloqueo", dijo solo empezar Sánchez en previsión de los duros reproches que la oposición le dedicaría después por supuestamente querer "acabar" con el país.

"El gobierno va a trabajar para superar el conflicto político en Cataluña (...) El diálogo siempre dentro de la Constitución será una prioridad absoluta", insistió el actual jefe de gobierno en funciones.

El debate debe alargarse hasta el martes cuando se prevé el fin de la parálisis iniciada con la celebración de las elecciones de abril, el posterior fracaso en la formación de un gobierno y la repetición de los comicios el 10 de noviembre.

Primera fuerza con 120 diputados, los socialistas del PSOE buscan un gobierno junto a la izquierda radical Podemos (35 diputados) con un programa social, ecologista y feminista.

En un fragmentado Congreso de 350 diputados, Sánchez perderá la primera votación del domingo, que requiere mayoría absoluta, y deberá esperar al martes en una segunda tanda donde le bastarán más "sí"que "no".

No se va a romper España

Estos los tiene asegurados gracias al respaldo o la abstención de varias formaciones regionales, entre ellas los independentistas catalanes de Izquierda Republicana de Cataluña (ERC).

Estos acordaron con el PSOE "una mesa de diálogo" entre el gobierno y las autoridades regionales cuyos acuerdos se someterán "a consulta de la ciudadanía de Cataluña".

Entre abucheos de la bancada opositora, el socialista abogó por "retomar la única vía posible, la política" y "dejar atrás la deriva judicial que tanto dolor ha causado".

En una agria réplica, el líder de la oposición conservadora del Partido Popular (PP), Pablo Casado, arremetió contra un "gobierno Frankenstein" formado por "comunistas" y "separatistas".

"Se ha convertido en el líder de la coalición que quiere acabar con la España constitucional", añadió el dirigente conservador, asegurando que "ahora la prioridad es defender la nación".

"Ahora solo importa España y España no se va a rendir", remató.

"No estamos en la víspera del fin de España ni del fin del mundo", respondió irónicamente Sánchez que, después, fue acusado de "traición" por el líder de la ultraderecha Vox, Santiago Abascal, aupada como tercera fuerza en estos comicios.

La crisis de Cataluña

El auge del independentismo en Cataluña desde los alrededores de 2010 desembocaron en una larga crisis en España, cuyo peor momento fue el fallido intento de secesión de octubre de 2017.

A mediados de octubre, nueve dirigentes separatistas fueron condenados a altas penas de prisión por esos hechos, sentencia que desencadenó fuertes protestas, en ocasiones violentas, con una sociedad dividida sobre esta cuestión.

El principal penado, con 13 años por sedición y malversación, fue el dirigente preso de ERC, Oriol Junqueras, firme defensor de esta estrategia de diálogo con Madrid desdeñada por los otros partidos separatistas.

Desde el partido Juntos por Cataluña (JxC), del expresidente Carles Puigdemont, se oponen a este pacto del que en teoría deben participar al liderar el gobierno regional catalán en coalición con ERC.

De conseguir finalmente la investidura, algunos analistas cuestionan la estabilidad del primer gobierno central de coalición desde el fin de la dictadura de Francisco Franco (1975), que no tendrá mayoría en un escenario de fragmentación y polarización.

Desde los círculos empresariales mostraron preocupación por las medidas de su programa, como la subida de salarios e impuestos o la derogación parcial de una reforma para liberalizar el mercado laboral, cuando el crecimiento económico iniciado en 2014 se está desacelerando.

Llegado al poder en junio de 2018 con una moción de censura contra el conservador Mariano Rajoy, Sánchez aumentó el salario mínimo un 22%, apostó por el feminismo con un gabinete con 11 ministras y exhumó a Franco de su monumental mausoleo cerca de Madrid.

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