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Qué dicen sobre la mente de Trump sus ráfagas de posteos nocturnos

Un análisis realizado por The Wall Street Journal hecho a miles de publicaciones del presidente estadounidense en los días previos a su reunión con el mandatario chino, Xi Jinping, reveló que utiliza su red social para difundir teorías conspirativas y atacar a sus adversarios, mientras evita referirse a la guerra contra Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Casa Blanca

Donald Trump lanzó una andanada tras otra contra sus adversarios la noche del lunes. Y la causa no fue la ruptura del frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, aunque el presidente estadounidense afirmó que se encuentra en estado crítico, con solo un 1% de posibilidades de sobrevivir.

En su última noche antes de viajar a China para reunirse con Xi Jinping entre el 13 y el 15 de mayo, Trump tenía la mente puesta en sus adversarios políticos y, mediante su red social Truth Social, posteó medio centenar de publicaciones contra sus adversarios.

Algunas de esas publicaciones preocupaciones recurrentes, como las acusaciones de fraude de las elecciones de 2020 -que Trump afirmó que fueron “robadas” por Joe Biden- y los correos electrónicos de Hillary Clinton. En total, publicó 58 mensajes, la mayoría ellos retuits de influencers afines al movimiento Make America Great Again (MAGA).

Esta intensa actividad reflejó un torpe intento de desviar la atención política de la guerra con Irán. Para la reunión con los líderes del gigante asiático, Trump esperaba reunirse con Xi Jinping airoso, tras una demostración del dominio militar estadounidense.

En cambio, llegó a China atormentado por una campaña militar que sí ha perjudicado a Irán, pero no lo ha debilitado por completo. El estrecho de Ormuz, y la economía mundial, están en manos de los iraníes, con el aumento del precio de la gasolina afectando a la economía estadounidense y trayendo de vuelta el flagelo de la inflación en el país norteamericano, que se encuentra en su mayor nivel desde 2023.

Atascado en la guerra

La actividad del inquilino de la Casa Blanca en redes sociales ofrece una visión de su forma de pensar, consignó el diario The Wall Street Journal. Cuando está lejos del alcance de sus asesores, esta es la realidad en la que vive. Esta es su “verdad”, donde expone agravios de hace décadas. Las crisis, como la guerra y el aumento vertiginoso del precio del petróleo apenas, parecen importarle.

“Irán claramente ha desconcertado a Trump. Estuvo lejos de ser la victoria rápida y fácil que imaginaba”, afirmó el profesor Christopher Galdieri, catedrático de ciencias políticas en el Saint Anselm College consultado por The Telegraph sobre este asunto.

“Así pues, esta avalancha de publicaciones podría interpretarse, en parte, como un intento de Trump por desviar la conversación. El problema es que los estadounidenses recuerdan a Irán cada vez que llenan el depósito de gasolina”, prosiguió el académico.

El lunes por la mañana, Trump había estado publicando mensajes de apoyo para las elecciones al Congreso en noviembre, pero poco después de las 10 de la noche de Washington comenzó a atacar a sus oponentes políticos.

Varias de las “verdades” que publicó antes de las 8 de la mañana del día siguiente giraban en torno a la investigación federal sobre la presunta colusión entre su campaña presidencial de 2016 y Moscú. Según una publicación, Barack Obama “orquestó” esta “farsa rusa” para anular su victoria electoral.

Muchos de los influencers MAGA, a quienes Trump dio voz, acusaron a su predecesor demócrata de traición. Al menos cuatro de ellos pidieron el arresto del expresidente Obama.

Otros objetivos fueron el expresidente Joe Biden, quien derrotó a Trump en 2020; Hillary Clinton, su oponente en la carrera presidencial de 2016; Adam Schiff, senador demócrata de California; Mark Kelly, senador demócrata de Arizona; y James Comey, exdirector del FBI y enemigo público de Trump desde su primer mandato.

Así, Trump se quejó de las elecciones de 2016 y 2020, y -después de que el mandatario de 79 años se durmiera alrededor de las 23:28 y se despertara antes de volver a publicar a las 6:46 del martes-, acusó a The New York Times de cubrir de forma “inexacta” las elecciones de 2024 que lo llevaron de vuelta a la Casa Blanca.

En su tanda de publicaciones también alegó no haber recibido el crédito por la redecoración del estanque reflectante de Washington, que, según él, bajo las administraciones de Obama y Biden había sido una “oda con goteras y mal olor a sus dos administraciones fallidas”.

No fue hasta poco antes de las 8:00 del martes que se refirió a Irán. Pero incluso eso -un meme sobre la destrucción de las Fuerzas Armadas islámicas- fue una crítica a sus predecesores demócratas.

Trump, dejando una larga compilación de posteos mientras se preparaba para viajar a China, parecía estar intentando desviar el foco de Irán y Ormuz. Pero, aunque el líder republicano tenga una estrategia comunicativa agresiva de acaparamiento del discurso mediático inigualable en comparación a sus predecesores, está atascado en una guerra que no lo deja en paz, destaca el Journal.

Una maniobra defensiva

Con esto, surge la pregunta sobre cuánto de su actividad en redes sociales es calculada estratégicamente como una forma de dirección del discurso y cuánto es genuina ira hacia sus enemigos políticos. Para Mike Madrid, estratega republicano consultado por The Telegraph, parece ser una maniobra defensiva para desviar la atención de las dos piedras en el zapato del mandatario.

“Trump literalmente quiere hablar de cualquier cosa menos de la guerra con Irán o los archivos de Epstein”, sostuvo Madrid.

“Los salones de baile caros y las dudas sobre su cordura son mucho mejores que estos dos temas, y eso lo dice todo sobre cómo se sienten los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato”, continuó.

Trump se desbordó mientras hablaba con los periodistas frente a la Casa Blanca, antes de dirigirse a la Base Conjunta de la Fuerza Aérea estadounidense Andrews en Maryland, desde donde partió rumbo a Beijing.

Afirmó que solo los “estúpidos” estarían dispuestos a aceptar que Irán obtuviera un arma nuclear. Dirigiéndose con vehemencia a otro periodista que le preguntó por el salón de baile de la Casa Blanca -que Trump está remodelando con una inversión de 400 millones de dólares-, exclamó: “¡Dupliqué su tamaño, idiota!”.

El Presidente estadounidense Donald Trump habla con la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington. Foto: Xinhua Li Yuanqing

Si bien aceptó recibir a los medios en el jardín sur de la Casa Blanca y responder preguntas, se cuidó de minimizar cualquier insinuación de que viajaba a China con la esperanza de negociar con Beijing en torno a su entorpecida campaña contra Teherán.

Si bien puede evitar el tema de Irán en Truth Social por la noche, durante el día rara vez se da el lujo de olvidar la guerra que él mismo decidió iniciar con incentivo de Israel y que parece incapaz de detener. Por lo tanto, parece intentar evitar que el conflicto que no ha logrado terminar rápidamente -como él mismo planteó que pasaría en un inicio- lo atormente en las conversaciones con China.

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