Revelan los intentos de Washington por disuadir a Moscú de la guerra

Un soldado ucraniano patrulla cerca de un puente destruido por el Ejército ruso en la ciudad de Rohan, al este de Kharkiv, el 30 de marzo de 2022. Foto: AFP

El diario The Washington Post reconstituyó los meses previos a la invasión rusa a Ucrania, cuando la inteligencia estadounidense se dio cuenta de que Vladimir Putin planeaba una guerra contra su vecino.


En octubre del año pasado, los principales líderes diplomáticos, militares y de inteligencia de Estados Unidos llegaron hasta el Salón Oval de la Casa Blanca para reunirse de forma urgente con el Presidente Joe Biden y darle cuenta del análisis de inteligencia sobre los planes de invasión a gran escala contra Ucrania, que estaba llevando a cabo el mandatario ruso, Vladimir Putin.

El análisis altamente clasificado había sido compilado a partir de imágenes satelitales recién obtenidas, comunicaciones interceptadas y fuentes humanas, indicó el diario The Washington Post, que dio a conocer detalles sobre los momentos previos a la invasión ocurrida el 24 de febrero pasado.

“Durante meses, los funcionarios de la administración de Biden observaron con cautela cómo Putin concentraba decenas de miles de tropas y alineaba tanques y misiles a lo largo de las fronteras de Ucrania. A medida que finalizaba el verano (boreal), Jake Sullivan, el asesor de Seguridad Nacional, se había centrado en el creciente volumen de inteligencia relacionada con Rusia y Ucrania”, escribió el periódico.

Los expertos le dijeron a Biden sobre los planes operativos de Putin, que teniendo en cuenta los despliegues en curso a lo largo de la frontera con Ucrania, mostraban que todas las piezas estaban ahora en su lugar para un ataque masivo.

Un soldado ucraniano pasa junto a un trolebús y un taxi destruidos después de un bombardeo ruso en Kiev, el 14 de marzo de 2022. Foto: AP

La comunidad de inteligencia norteamericana había penetrado múltiples puntos del liderazgo político, el aparato de espionaje y el Ejército de Rusia, desde niveles superiores hasta el frente, según funcionarios estadounidenses que hablaron con el Post.

Mucho más radicales que la anexión de Crimea por parte de Moscú en 2014 y la instigación de un movimiento separatista en el este de Ucrania, los planes de guerra de Putin esta vez contemplaban la toma de control de la mayor parte del país.

Tiempo después, con nueva inteligencia en la mano y sumado al análisis en la sesión informativa de octubre, Biden “básicamente tuvo dos reacciones”, dijo Sullivan, según cita The Washington Post. Primero, era tratar de disuadir a Putin, y para ello se necesitaba enviar a alguien a Moscú para que se sentara con los rusos a un alto nivel y les advirtiera sobre las consecuencias.

En segundo lugar, necesitaban informar a los aliados sobre la inteligencia de EE.UU. para que tuvieran una postura unificada y severa ante las amenazas de sanciones contra Rusia.

Así, el director de la CIA, William J. Burns, fue enviado a Moscú y la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, al cuartel general de la OTAN en Bruselas.

Meses después, el general Mark A. Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, todavía llevaba en su maletín tarjetas con notas que resumían los intereses y objetivos estratégicos de Estados Unidos discutidos en la sesión informativa de octubre. Podía recitarlos de la parte superior de su cabeza.

El 2 de noviembre, Burns fue escoltado a la oficina del Kremlin de Yuri Ushakov, asesor de política exterior de Putin y exembajador en Estados Unidos. El jefe de Ushakov estaba al otro lado de la línea telefónica y habló con Burns desde la ciudad turística de Sochi, donde se había retirado durante otra ola de infecciones por coronavirus en Moscú.

El líder ruso recitó sus quejas habituales sobre la expansión de la OTAN, la amenaza a la seguridad rusa y el liderazgo ilegítimo en Ucrania.

El Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, se codea con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, con motivo de su reunión en el Bankova, el 19 de enero de 2022, en Kiev. Foto: AP

“Fue muy desdeñoso con el Presidente (Volodymyr) Zelensky como líder político”, recordó Burns. Putin “fue muy práctico”, agregó. No negó la inteligencia que apuntaba hacia una invasión rusa de Ucrania.

Zelensky se reunió con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, quien lo encontró un mandatario “serio, deliberado, estoico”, una combinación de creencia e incredulidad. En la reunión dijo que iba a informar a sus equipos. Pero los ucranianos habían “visto una serie de ademanes engañosos rusos en el pasado”, sabía Blinken, y Zelensky estaba claramente preocupado por el colapso económico si su país entraba en pánico, señala el Post.

Si los estadounidenses se sintieron frustrados por el escepticismo de Ucrania sobre los planes de Rusia, los ucranianos no estaban menos desconcertados por las advertencias cada vez más públicas de Washington de que se avecinaba una invasión.

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