El "cambio de mano" de Lilí Orell a dos semanas de llegar al Instituto Nacional

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Los escolares cuentan que, en sus primeros días, la nueva directora los recibió personalmente en la mañana. Foto: Meganoticias

Los alumnos cuentan cómo cambió el ambiente en el liceo tras el arribo de la nueva directora. Dicen que hay más vigilancia y preocupación por no perder clases.




Cambió "la mano" en el Instituto Nacional. Esa es la impresión que se llevan los alumnos de ese liceo, a dos semanas de que Lilí Orell llegara a la dirección interina del establecimiento, cargo que tendrá hasta fines de febrero, cuando la Municipalidad de Santiago designe al nuevo rector.

Según los escolares, en este tiempo se ha notado una mayor preocupación de la nueva dirección. Así lo cree Vicente Iturriaga, estudiante de 4° medio, quien cuenta que Orell "intenta interiorizarse en nuestros temas y se ha mostrado abierta a lo que proponemos".

También se está evitando perder clases a toda costa. Por ejemplo, Iturriaga cuenta que todos los escolares de 4° medio le escribieron una carta a Orell, para pedir que les cierre el año y ellos puedan dedicarse a estudiar para la PSU. Pero la directora rechazó la idea.

"Nos dijo que, lamentablemente, no se podía y que no iba a hacer nada extraordinario ahora, porque están los ojos sobre el instituto", explica.

Otros jóvenes advierten que hay más vigilancia de parte de la dirección. Un alumno de 3° medio, por ejemplo, dice que "hay más mano dura" y que cuando un profesor falta al colegio, ya no los envían para la casa. "Hay más inspectores rondando en los patios para vigilar a los profesores cuando no hacen clases", dice.

Rubén Bustos, otro alumno de 4° medio, cree que la nueva directora no ha estado tan presente en los patios como dijo que iba a estar. "Nunca la he visto pasearse por los pasillos. En la primera semana estuvo en la puerta recibiendo a los estudiantes en la mañana, pero luego volvieron a ocurrir hechos de violencia, entonces no se ha visto más en los pasillos", dice.

En cambio, un compañero suyo de 4° medio asegura que hay más presencia de inspectores en los patios, para vigilar la seguridad del edificio. "Antes, uno se podía quedar sentado en el patio, sin entrar a clases, pero ahora aparecen inspectores y nos preguntan por qué estamos fuera de la sala", dice.

Todos los escolares afirman que todavía no comienzan los trabajos para mejorar la infraestructura del liceo, que fue uno de los puntos centrales del petitorio escolar, y que quedó plasmado en un acuerdo que firmaron la Municipalidad de Santiago y los alumnos a principios de mes.

En cambio, los escolares valoran que la directora haya firmado un convenio con el Preuniversitario Pedro de Valdivia, para que su plataforma sea usada por alumnos de 1° a 4° medio de forma gratuita.

Los inspectores

Los apoderados también han notado el cambio de ánimo dentro del liceo. Aquiles Herrera, presidente de la Corporación de Padres y Apoderados del establecimiento, cuenta que Orell está "muy preocupada de que todos participen en las actividades del colegio. Ella tiene una visión más integradora, está más involucrada. Claramente, quiere marcar una diferencia con su antecesor".

Según el apoderado, la directora interina tiene una gran presencia en el colegio, junto al equipo de cuatro profesoras que llegaron junto con ella para abordar la convivencia escolar, la gestión pedagógica y el trabajo psicosocial.

De hecho, una de las primeras actividades de Orell fue participar en una capacitación a los 25 inspectores del Instituto Nacional, realizada la semana pasada, y que estuvo a cargo de la Fundación Liderazgo Chile.

La capacitación contó con la presencia de una experta en neurociencias y un profesional de la Agencia de Calidad de la Educación con conocimientos en educación emocional, donde se les indicó que el aprendizaje está influido por estos factores. Esto también era parte del petitorio de los alumnos, quienes exigían incorporar la educación emocional en la malla curricular.

"La disposición emocional determina un mejor aprendizaje, porque crea un clima emocional positivo dentro del aula y en espacios comunes de los jóvenes", dice Arnaldo Canales, presidente de dicha fundación.

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