Efecto pandemia: mujeres de 35 a 45 años sufren más deterioro en salud mental

Según los datos del programa ”SaludableMente”, las mujeres del grupo etario entre 35 y 45 años han sido las más afectadas por el confinamiento.

Minsal reporta que labores domésticas, teletrabajo y el cuidado de los hijos a tiempo completo ha sobrecargado a este grupo, en el cual abundan los cuadros de ansiedad, alteraciones del ánimo y del sueño, entre otros.




Las mujeres de mediana edad, entre los 35 y 45 años, conforman el grupo que ha sufrido con más fuerza los embates de la pandemia en la salud mental. Eso revelan los datos levantados por el Ministerio de Salud, a partir de la comisión de expertos que se constituyó para abordar los efectos sicológicos y emocionales que conlleva la emergencia sanitaria en el país: temor, angustia y soledad por el encierro, así como multiplicidad de tareas y una limitación de las redes de apoyo que habitualmente suelen alivianar las responsabilidades.

A comienzos de junio, la Mesa de Salud -compuesta por seis ministerios, académicos y sociedades científicas- comenzó a trabajar en este tema. El siquiatra Matías Irarrázaval, jefe del Departamento de Salud Mental y secretario ejecutivo de la instancia, comenta que “se ha levantado información que dice que son las mujeres de mediana edad las que se ven más sobrecargadas con “‘multitrabajo': teletrabajo, cuidado de niños, educación a distancia, sin apoyo en general”.

El siquiatra detalla que es el grupo que más está consultando en la plataforma de apoyo sicológico “SaludableMente” que puso en marcha el Minsal y que incluye líneas de apoyo diferenciadas para adolescentes, mujeres, niños y otros problemas como violencia y consumo de drogas.

En cifras gruesas, la plataforma ha recibido 58.015 consultas, con una tasa de resolutividad del 73%, es decir, se han atendido 42.338 solicitudes.

Hasta ahora, los diagnósticos más comunes entre las mujeres son cuadros de ansiedad, alteraciones del ánimo, del sueño y síntomas que indican adaptación a los nuevos roles y tareas.

El diagnóstico del Minsal va en línea con la encuesta “Termómetro Social” del Núcleo Milenio en Desarrollo Social (Desoc) de la Universidad de Chile, que el mes pasado evaluó los efectos emocionales y sicológicos de la emergencia sanitaria y el confinamiento en los chilenos.

El sondeo determinó que, si bien la mitad de los consultados cree que su ánimo es “peor o mucho peor” que antes, el desgaste es mayor en las mujeres que en los hombres. Entre las primeras, un 55,6% se inclinó por esta alternativa, en contraste con los últimos, que la escogieron en un 42,6% de los casos (ver infografía).

El sicólogo del Desoc, Álvaro Jiménez explica que “las mujeres, en general, no solo hoy, tienen mayor prevalencia en temas de salud mental, ansiedad o depresión. Eso tiene una dimensión doméstica, referida a la mayor carga de trabajo, cumplir ciertas labores, cuidado de niños, el teletrabajo. También hay un aumento de la violencia doméstica”.

El experto agrega que, además, son quienes “tienen ingresos más informales y probablemente fueron las primeras personas que perdieron sus trabajos. Es decir, se suma el estrés financiero a la crisis sanitaria”.

Carmen Castillo, exministra de Salud e integrante de la Mesa Social -ente asesor que también ha abordado esta materia-, plantea que “las mujeres, en general, son las más afectadas, porque siempre tienen a alguien que cuidar: a adultos mayores, niños o incluso a sus parejas. Tienen más responsabilidades”. Por eso, señala, se ha enfatizado en que el abordaje de la pandemia, así como las intervenciones que se realizarán una vez que amaine la crisis sanitaria, deberá tener un foco en el género. “Son el grupo que se ha visto más recargado, tienen que velar por la alimentación de la casa, sus labores, el cuidado de la salud de todos, su propio trabajo, tienen una labor mucho más intensa. Por eso, yo misma pedí que se les entregue más apoyo y se haga un foco en ellas”, añade.

Violencia doméstica

Otra arista que preocupa en el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, es el desmedro en la salud mental que puede provocar la violencia doméstica durante el confinamiento.

La ministra Mónica Zalaquett explica que “estudios internacionales muestran que las cuarentenas prolongadas y el aislamiento pueden generar episodios de estrés e incluso ira en algunos individuos. Esto podría estar asociado a casos de violencia doméstica. En China, algunas ONG ligadas a la lucha contra la violencia doméstica reportaron el doble de casos desde que comenzó la cuarentena”.

La situación en Chile, en cuanto a los llamados de alerta, han alarmado al ministerio. “En nuestro país durante la pandemia hemos visto un aumento del 200% de llamados en busca de orientación y ayuda por situaciones de violencia durante el segundo trimestre (abril, mayo y junio) respecto a igual periodo del año anterior”.

Zalaquett hace énfasis en que no solo la mujer violentada es la que puede llamar al 1455 (o en WhatsApp, +569 9700 7000), sino que también familiares, vecinos o amigas que noten algún cambio en la conducta, o si la víctima de violencia de género les manifiesta la situación.

La salud de los jóvenes

Vania Martínez, siquiatra y directora del Núcleo Milenio para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes, advierte que este grupo etario también es de riesgo y que ha visto empeorado su estado sicológico en los últimos meses.

De hecho, en un sondeo a 2.500 estudiantes de primer año de la Universidad de Chile, se ha cifrado, según entrevistas por teléfono, o chat, que un 5,8% presenta “riesgo suicida”.

Martínez explica que “nos damos cuenta que muchos de esos jóvenes estaban en tratamiento y los descontinuaron, y les hemos ayudado a que retomen sus tratamientos, no ha sido fácil, porque se están atendiendo por telemedicina, pero eso no existe para todo Chile. Muchos estudiantes no son de Santiago y están en regiones y eso complejiza las cosas”.

La siquiatra concluye que “no hay que dejar pasar el tiempo, porque hay muchas personas que están esperando que se retomen las atenciones presenciales y se acaben las cuarentenas para pedir ayuda, pero no hay que dejar pasar el tiempo”.

Plan a largo plazo

La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, explica que se han fortalecido los servicios clínicos telemáticos para ofrecer una ayuda profesional a quienes ya están padeciendo efectos emocionales. El objetivo es subsanar las barreras que ha impuesto la pandemia para acceder a consultas de salud mental.

Lo anterior, con consultas online, a través del Hospital Digital y líneas de apoyo telefónico y vía WhatsApp. También se alistó un plan de prevención del consumo de alcohol y drogas durante y pospandemia, además de estrategias enfocadas en grupos específicos que han mostrado mayor vulnerabilidad emocional durante este período: mujeres; niños, niñas y adolescentes; y adultos mayores.

Daza comenta que la plataforma cuenta actualmente con 70 sicólogos, y esperan incorporar 10 más en los próximos días. “Cuando partimos, la plataforma alcanzaba 80 cupos diarios y hoy son 480 atenciones diarias, es decir, el número de consultas ha aumentado en un 600%. El horario de atención se ha ido extendiendo y hoy es de 8.00 am a 1:00 am, de lunes a domingo y días festivos”.

La autoridad, además, detalla el tipo de consultas: el 65% son por síntomas ansiosos; 9%, por ideación o intento suicida; 8%, por trastornos del ánimo, y 6%, por trastornos mentales severos, donde es necesaria la intervención más personalizada de un profesional.

Este miércoles, la instancia entregará a las autoridades una propuesta para abordar la situación mental de miles de chilenos en la pandemia. “Nos darán lineamientos concretos para enfrentar a corto plazo lo que está pasando con la pandemia y cómo enfrentar la próxima etapa, que es la pospandemia”, explica Daza.

En esa línea, Irarrázaval comenta que se han preparado acciones “para evitar un aumento” de los suicidios. Y entre los primeros avances, este año ya se agregó la notificación obligatoria del deceso por esta causa en la red de salud.

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