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El crudo análisis del fiscal Barros por expansión del Tren de Aragua en Chile: “Debo decir que esta cosa no va a cambiar”

"Estamos hablando de cifras de dinero que son demasiado grandes para pensar que nosotros solo metiendo personas a la cárcel, que estamos atacando, de hecho, el eslabón que está en la primera línea, abajo, vamos a lograr desarticularlos", planteó el coordinador ECOH y jefe de la Fiscalía Sur.

Héctor Barros, fiscal regional coordinador ECOH. JAVIER TORRES/ATON CHILE

El fiscal regional de la Fiscalía Sur y coordinador metropolitano del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) del Ministerio Público, Héctor Barros, se refirió a las operaciones del Tren de Aragua en Chile y entregó detalles de la operación Tokio.

Barros explicó que este despliegue fue bautizado así por los equipos policiales porque Tokio era el nombre de la discoteca que funcionaba al interior de la cárcel de Tocorón en Venezuela cuando el grupo delictivo se apoderó del penal e inició su expansión por el continente.

La operación permitió desbaratar a una célula de la organización que extorsionaba a locatarios del barrio Bellavista y productores de eventos y que con apoyo de ejecutivos bancarios movió hacia el extranjero más de 80 millones de dólares producto de las actividades ilícitas de la banda.

La exigencia de “vacunas” con amenazas de ataques armados, permitió al grupo recaudar cuantiosas sumas y hacerse del control del mercado asociado a las fiestas de la comunidad venezolana, en un combo delictivo que incluía la venta de droga y la explotación sexual.

El dinero le llegaba a Carlos Francisco Gómez Moreno, Carlos Bobby, el sujeto que lideró a la organización en Chile y permanece recluido en Colombia, manteniendo línea directa con el mandamás de la banda Héctor Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero.

Ese panorama dio cuenta de la rearticulación y expansión del grupo en Chile.

"Yo me sentía, hasta hace un tiempo atrás, muy contento y satisfecho porque teníamos, solo por secuestro, 250 personas en prisión preventiva, sin considerar a los que están por homicidio y todo eso. Sin embargo, nosotros bajábamos la intensidad de las organizaciones, durante dos semanas a veces no teníamos ningún delito, pero luego empezaban a crecer y nuevamente subían", explicó el fiscal Barros en entrevista con radio Duna, la mañana de este martes.

El persecutor sinceró su análisis, ante las dimensiones del negocio.

“Yo cuando veo las cifras de dinero ahora, que me dejaron bien trastornado, debo decir que esta cosa no va a cambiar. Y no va a cambiar porque, imagínese que usted está en Venezuela o en otro paraíso y le están llegando 78 mil millones de pesos, por ejemplo, de Chile ¿Cuánto le llega de Colombia? ¿Cuánto le llegará de Perú? ¿Cuánto le llegará de Bolivia? Entonces, estamos hablando de cifras de dinero que son demasiado grandes para pensar que nosotros solo metiendo personas a la cárcel, que estamos atacando, de hecho, el eslabón que está en la primera línea, abajo, vamos a lograr desarticular el Tren de Aragua", reflexionó.

Barros dijo que si bien el trabajo del Ministerio Público va en el camino correcto, era necesario hacer una distinción para dimensionar.

En esa línea, mencionó que en la operación Tokio llegaron a cuantificar 800 millones de pesos que entraban al grupo por la vía de la extorsión.

“Pero cuando vamos a la sociedad, a las sociedades que están encargadas de hacer la triangulación de los dineros, aparece una empresa que es Vex Group, que está a nombre de Marco Reyes, venezolano, y la empresa de Vex Digital, que es, en este caso, de Oscar Delgado, que es este señor que trabajaba de obrero, pero que tenía en su cuenta 58 mil millones de pesos y vivía, digamos, como obrero", detalló.

Ante eso, el fiscal expuso que debieron indagar la procedencia de todo ese dinero de diferencia.

“Y ahí nos dimos cuenta que nosotros habíamos llegado un poco a la columna vertebral del sistema financiero del Tren de Agua, porque ahí están confluyendo los dineros de la explotación sexual, de los dineros que consiguen con los secuestros, con las extorsiones, con los delitos de robo y las estafas telefónicas que creemos que ahí hay un tremendo, un tremendo dineral que viene también por esa vía", precisó el fiscal regional.

“Buscando 800, encontramos 75 mil millones de pesos”, comentó.

El dinero fue blanqueado por sociedades y productos bancarios para ser convertido en criptomonedas y sacarlo del país.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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