Gobierno dispone 62 aeronaves y 3.500 brigadistas para combatir temporada de incendios forestales en el país

El incendio de Quilpué, en enero de este año, afectó a más de cuatro mil hectáreas. Foto: Leonardo Rubilar Chandía / Agencia Uno

Presidente Sebastián Piñera adelantó que, dada la megasequía, se prevé “una muy difícil y exigente temporada de incendios” y que se destinarán $ 68.801 millones para evitar y combatir estos siniestros. Este año, además, la Conaf aplicará la técnica “quema prescrita”, que consiste en usar el fuego para quemar la maleza y así prevenir la expansión del fuego.




En la peor sequía y el segundo invierno más caluroso desde que se tiene registro en Chile, el Presidente Sebastián Piñera lanzó el Plan Nacional 2021-2022 de Protección Contra Incendios Forestales, temporada que comenzó el 1 de julio y se extenderá hasta el 30 de junio del próximo año.

Acompañado por el ministro del Interior, Rodrigo Delgado; la ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga; el delegado presidencial Valparaíso, Jorge Martínez; y el director ejecutivo de la Conaf, Rodrigo Munita, el mandatario presentó el programa para una temporada que se avisora compleja, debido a las altas temperaturas y la sequía continua de los últimos 13 años.

Desde el cerro Rodelillo de Valparaíso, que ha enfrentado una serie de incendios durante los últimos años, Piñera dijo que “particularmente en la temporada que viene, dado que las condiciones de megasequía, sumadas a la falta de lluvia, la vegetación reseca y estresada, las altas temperaturas y los fuertes y cambiantes vientos, hacen presagiar que será una muy difícil y exigente temporada de incendios. Afortunadamente, nos hemos preparado a conciencia y hemos dispuesto todos los recursos disponibles”.

En este escenario, el gobierno destinará $ 68.801 millones para la prevención y combate de los siniestros, que servirán para financiar aeronaves, brigadistas y maquinaria especializada. Además, se informó que las empresas forestales aportarán con la misma cifra, por lo que el financiamiento total del programa asciende a $ 137.602 millones.

La cifra es menor a la anunciada para la temporada anterior, cuando el Estado dispuso $ 72.389 millones y los privados $ 72.000, sumando un presupuesto total disponible de $ 144.389 millones.

En esta oportunidad, los recursos públicos asignados a la Conaf permitirán contar con más aeronaves (62) y más brigadistas (3.500). Serán en total 270 brigadas convencionales, nocturnas, helitransporadas, entre otras, las que estarán distribuidas entre las regiones de Atacama y Magallanes.

También se reforzaron las brigadas nocturnas, que aprovechan el descenso de la temperatura y el aumento de la humedad durante la noche para construir cortafuegos y extinguir así los siniestros. Este año, además, se aplicará la técnica denominada “quema prescrita”, que consiste en usar el fuego para quemar la maleza y evitar la expansión del fuego.

Entre las 62 aeronaves, en tanto, se cuenta un avión, tres helicópteros semipesados, un helicóptero pesado, 31 helicópteros medianos y livianos, dos aviones de coordinación, un avión anfibio y 23 aviones cisterna. El programa además considera 65 torres y puestos de observación, 20 centrales y subcentrales de coordinación regional y nacional, y 27 brigadas de refuerzo del Ejército y la Armada, que suman 603 efectivos.

Actualmente, Conaf ya cuenta con brigadas operativas en la Región de Valparaíso, está preparando las de la Región Metropolitana y lanzó un concurso, con el mismo objetivo, en la Región del Maule.

La corporación anticipó el programa debido a que, en lo que va de temporada (dos meses), ya suman 74 los incendios, solo diez menos de los registrados en todo el año anterior. En este catastro, la Región de Valparaíso lidera en número, concentrando la mayoría de estos eventos (15). Asimismo, la Conaf contabiliza en este período 2.030,94 hectáreas afectadas por siniestros; una cifra mucho más alta a la de la temporada anterior, cuando el área siniestrada alcanzó las 114,59 hectáreas.

En el país, el 99,2% de los incendios forestales son causados por la acción humana, ya sea por accidente o intencionalidad. Según el gobierno, las regiones que registraron los más altos índices de intencionalidad fueron Biobío (62%) y La Araucanía (57%).

Por eso, el Presidente señaló que “para disminuir los incendios no solo necesitamos más recursos humanos, más equipamiento, mejor tecnología; tal vez lo más importante es el compromiso y el aporte, no solo de estas instituciones que se dedican a combatir el incendio, sino de toda la ciudadanía en prevenir estos siniestros”.

Prevención

En el plano de la prevención, la Conaf ha desarrollado el programa “Comunidades Preparadas” -en alianza con las empresas a través de la Corporación Chilena de la Madera (Corma)- que capacita a los habitantes de las zonas de interfaz, es decir, las ubicadas entre centros urbanos y los sectores rurales, para evitar la generación o propagación de un incendio.

En esa línea, a los vecinos se les enseña a mantener una casa segura, con limpieza de techos y canaletas de hojas secas, a eliminar la vegetación alrededor de la vivienda, a mantener los caminos despejados y a construir cortafuegos.

Asimismo, y también de forma preventiva, el gobierno está trabajando en la identificación infraestructura crítica (hospitales, escuelas, embalses, instalaciones eléctricas, caminos) para protegerla mediante la construcción de cortafuegos.

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