La última confesión del profesor fallecido en la Usach

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Foto: Universidad de Santiago

Álvaro San Martin (74), el docente hallado muerto en su oficina hoy en la mañana, había manifestado su intención de dejar la docencia a fines de este año. En junio murió su esposa, lo que lo afectó mucho. "Cuando ella falleció, desapareció el apoyo mutuo que había entre ellos", señala un colega de San Martín.




"¿Sabes que más Ricardo? Yo no voy a seguir, ya me decidí que no", le comentó Álvaro San Martín a su colega Ricardo Pesse ayer en el patio del Departamento de Física de la Universidad de Santiago (Usach), lugar donde ambos tenían sus oficinas. Este diálogo ocurrió horas antes del fallecimiento del primero. San Martín, estaba pronto a cumplir los 75 años, edad en la cual los profesores deben dejar de hacer clases según los estatutos, a no ser que soliciten una prórroga. "Y tenía razón. No iba a seguir", reflexiona Pesse, sentado en su oficina ubicada en el mismo edificio donde encontraron hoy muerto al académico.

Aparentemente, San Martín se había quedado trabajando toda la noche. De acuerdo a su colega, esta conducta era común, especialmente cuando estaban trabajando en un proyecto importante. Según Pesse, San Martín estaba trabajando en un tema de celdas de combustible e hidrógeno para la institución universitaria.

"Álvaro era una persona muy agradable, muy certero en sus apreciaciones. Muy crítico del entorno, pero en un buen sentido", señala Pesse en el edificio que durante este miércoles tuvo todas sus actividades suspendidas tras lo ocurrido.

Las alarmas sobre el paradero del docente comenzaron anoche. A las 23.00 horas Carabineros indicó que recibió una denuncia por presunta desgracia por su desaparición. Hoy temprano, el cuñado del fallecido fue a la universidad y descubrió que el vehículo de San Martin estaba en el estacionamiento de la facultad. A eso de las 7.20, subió a la oficina y encontró el cuerpo desplomado en el piso del despacho. Personal de Carabineros descartó cualquier intervención de terceros en su deceso, mientras que desde el Servicio Médico Legal (SML) todavía no se informa la causa del fallecimiento.

Hace pocos meses, a comienzo de junio, había fallecido la esposa del profesor, Virginia, quienes estuvieron casados por casi 50 años. Esto, según Pesse, le afectó de manera considerable a su compañero: "Le afectó bastante porque ellos vivían solos hace mucho tiempo. Cuando ella falleció, desapareció el apoyo mutuo que había entre ellos".

Álvaro San Martín llegó a enseñar física a la entonces Universidad Técnica del Estado a comienzo de los años 70. En ese entonces Pesse ocupaba la oficina en que encontraron muerto en la mañana de hoy a San Martín, la que tiene vista hacia el norte del campus. Misma oficina que durante el ingreso de los militares para el Golpe de Estado fue impactada por una bomba lacrimógena y mantuvo ese olor por varios meses, recuerda su colega. Ambos académicos compartían un reconocimiento único en el Departamento en el que ambos trabajaban: eran profesores de excelencia. "Ahora soy el único profesor de excelencia que va  quedando en este edificio", finaliza Pesse.

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