Leonardo Ristori, jefe de Urgencias de Clínica Indisa: “Un 70% de los pacientes Covid-19 que llega queda hospitalizado”

18 Mayo 2020. Entrevista a Leonardo Ristori, Medico jefe de Urgencia de la Clínica Indisa. Coronavirus Covid 19. Foto : Andrés Pérez.

El médico que estuvo décadas a cargo de la exPosta Central advierte que "esta es la situación más compleja que me ha tocado vivir desde el punto de vista de la demanda asistencial y de la oportunidad de los tratamientos".




La vara de emergencias y situaciones críticas de Leonardo Ristori es alta. Por ejemplo, cuando recién empezaba su carrera, en la exPosta Central, atendió a los heridos del bombardeo a La Moneda, el 11 de septiembre de 1973. También estuvo ahí para el terremoto de 1985 y para el gran aluvión de Santiago de 1993. Ese fue su lugar en cada invierno, cuando la urgencia de este centro asistencial se atiborraba de niños y adultos mayores con enfermedades respiratorias severas. Ahora, sin embargo, reconoce que se vive algo distinto.

“Se parece un poco a lo que ocurre en el invierno con los niños, pero en una escala mayor. Eso, sabemos que dura dos meses y que pasa. En cambio, aquí tenemos un panorama incierto, del cual no sabemos nada desde el punto de vista emocional, no sabemos cuánto tiempo va a durar, solo que ciertamente produce una sensación de ahogo”, manifiesta el exjefe de urgencias en el ahora denominado Hospital Asistencia Pública y actual titular de ese servicio en la Clínica Indisa.

-Hay un importante factor de incertidumbre...

Tenemos confianza en que la cuarentena dé resultados, pero eso va a ser en hartos días más. Pero mientras no llegue una vacuna, el virus va a seguir circulando entre nosotros. Y más de alguno, yo por ejemplo, nos vamos a enfermar en algún minuto. Es la situación más compleja que me ha tocado vivir desde el punto de vista de la demanda asistencial y de la oportunidad de los tratamientos. Y además, sabiendo que vamos a sufrir un costo social tremendamente alto. Es la situación más grave, pero también el desafío más importante. Uno para el cual estamos preparados y dando la cara.

-¿Qué tan graves llegan los pacientes?

Algunos presentan un cuadro respiratorio que se parece mucho a un resfrío común y tienen, por supuesto, la duda. Los vemos, los examinamos y pedimos los exámenes que nos parezcan pertinentes. En los pacientes en los cuales tenemos la sospecha de que puedan tener coronavirus, como no podemos depender del test PCR, porque demora 48 horas, hacemos un examen físico, revisamos los antecedentes de la persona, como el haber tenido contacto estrecho con un contagiado, y efectuamos un scanner de tórax.

-¿Esta forma de diagnosticar entra al reporte diario de Salud?

Por supuesto, a todo paciente que le hacemos un scanner de tórax, antes de mandarlo a rayos, ya le hemos hecho el PCR. El esmerilado (“manchas pulmonares”) que produce la infección por Covid-19 es muy característico y en imagenología son capaces de distinguirlo. El scanner dura un par de minutos. Hacemos eso hace rato y diagnosticamos con un 92% de certeza que estamos ante un paciente Covid-19.

-Ese diagnóstico a ustedes les sirve para comenzar el tratamiento y entra en las cifras oficiales cuando hay confirmación del PCR positivo...

Sí.

-¿Han tenido que ventilar pacientes en la misma urgencia por saturación de unidades intensivas?

En una ocasión y es una situación poco común, que se aleja bastante del ideal. Cuando hablamos de enfermos UCI son los que potencialmente requieren de un ventilador mecánico, pero también un montón de otras cosas. Las fallas no son solamente de pulmón. Es todo un manejo. El paciente puede tener también fallas renales, cardíacas, se produce una cascada de problemas a raíz del conflicto respiratorio inicial. Hay una especie de fascinación con los ventiladores mecánicos, pero lo que de verdad necesita el paciente es un tratamiento global. Nosotros, en la urgencia, podemos mantener con ventilador a un paciente, pero ese paciente rápidamente va a necesitar otras cosas que esa unidad no le va a aportar.

-¿Cuál es el porcentaje de pacientes de urgencia por Covid-19 que terminan en una hospitalización, ya sea intensiva o intermedia?

Prácticamente el 70% de los pacientes que llega queda hospitalizado.

-¿Qué falta para tener mayor control sobre la enfermedad?

Un testeo mucho más masivo para saber cuántos casos son asintomáticos, porque las cifras extranjeras nos dicen que asintomáticos pueden ser prácticamente la mayoría y contagian de igual manera. Nos falta masificar los exámenes que, en el caso de los servicios de urgencia, están más bien dedicados a las consultas. Y la gente que consulta es porque siente algo, no los podemos considerar asintomáticos. La cantidad de estos pacientes es bastante mayor de la que hemos detectado en Chile.

-¿Cuántos pacientes están llegando por enfermedades no respiratorias a la urgencia?

En los primeros días tuvimos muy poca atención de pacientes no respiratorios, la verdad es que la gente se arrancaba y trataba de no ir. Pero ahora eso es distinto, porque las urgencias se van acumulando y la gente no puede seguir esperando. Además, ya debe haber algún conocimiento de que la urgencia de nosotros está separada entre Covid y no Covid. Ha ido aumentando la cantidad de consultas de urgencia no respiratoria, a un nivel no igual al normal, pero cercano. Yo diría que estamos al 60% o 70% de la consulta habitual en ese tipo de urgencias.

-¿Han tenido bajas de personal por contagios o cuarentena preventiva del equipo?

Tenemos personal con Covid-19 positivo y en cuarentena por contacto, pero la trazabilidad del caso nos permite asegurar que ninguno se ha contagiado aquí, al menos no en esta clínica, a partir de un paciente. Se han contagiado afuera. Hoy, todo paciente es sospechoso, identificamos ahí el peligro y utilizamos elementos de protección personal, eso lo hacemos muy bien. Pero el contagio se produce fuera.

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