Los detalles de la caída de “El Grillo”, el absuelto del caso “bombas 1″ que ahora es imputado por el secuestro de un niño

Luego de cinco años, la Fiscalía de Alta Complejidad Sur detuvo a Gustavo Fuentes Aliaga por su presunta participación en el rapto de un menor de edad en la población Santa Adriana, en la comuna de Lo Espejo. La víctima estuvo un día encerrado y amordazado en la casa del anarquista y fue liberado con lesiones leves. Un cúmulo de diligencias, que incluyeron la georreferenciación de celulares, pruebas biológicas y el allanamiento de su domicilio, permitió al Ministerio Público reunir antecedentes para probar el eventual delito.




El 25 de junio de 2017, a las 21.45 horas, un niño de 11 años fue raptado en la población Santa Adriana, de la comuna de Lo Espejo. El menor de edad -de iniciales D. E. C. M.- fue tomado a la fuerza por tres hombres que llegaron hasta su casa, lo saludaron, dispararon al aire, lo jalaron con fuerza, le pusieron un gorro en la cabeza y lo metieron en un auto marca Peugeot de color gris.

Cinco años después, la Fiscalía Regional Metropolitana Sur logró dar con el único imputado, hasta ahora, de este hecho, y se trata de un viejo conocido del Ministerio Público: Gustavo Fuentes Aliaga, alias “El Grillo”. En el pasado protagonizó uno de los casos más emblemáticos de la Reforma Procesal Penal, denominado “bombas 1″, en el que tras un juicio oral él y otros cinco anarquistas resultaron absueltos -en 2010- luego de que la justicia determinara que el ente perseguidor penal había utilizado prueba ilícita para culparlos de una serie de colocaciones de artefactos explosivos en la capital.

Pese a haber sorteado la cárcel hace más de una década, Fuentes Aliaga volvió a las páginas policiales, ahora imputado por participar “de manera directa y concertada” de la sustracción de un niño, caso por el cual este miércoles quedó en prisión preventiva luego que el Décimo Juzgado de Garantía de Santiago determinara que su libertad era un peligro para la seguridad de la sociedad.

En el rapto, que indaga el Ministerio Público, se le sindica como el conductor del auto en que fue trasladada la víctima y quien facilitó su domicilio para las horas en que el niño estuvo oculto junto a sus captores. En la audiencia de formalización se reveló que gracias a pericias tecnológicas lograron georreferenciar su celular y ubicarlo en el lugar de los hechos. Con ese dato, el martes la policía allanó su casa, ubicada en la comuna de Cerrillos, y junto con incautar prueba que lo vinculaba al delito, se le tomaron muestras biológicas para cruzar con evidencias levantadas tiempo atrás. La policía decomisó una serie de objetos que también lo vinculaban con el secuestro extorsivo.

El secuestro paso a paso

En la audiencia, la fiscal (S) de Alta Complejidad, Magdalena Díaz, relató que el imputado, junto con los otros secuestradores, amarraron a la víctima de sus muñecas y lo mantuvieron privado de libertad al interior de una habitación cuya puerta se encontraba cerrada con llave. “Me decían que estuviera tranquilo, que eran carabineros. Me colocaron un gorro en la cabeza, me taparon los ojos y entramos a la pieza”, declaró posteriormente el niño.

La puerta, dijo la persecutora, solo la abrían para darle de comer y tomarle fotografías. Esas imágenes eran ocupadas por los imputados para luego extorsionar al padre. A él le pedían como condición para liberarlo, sin lesiones, el pago en efectivo de una suma de $ 20 millones. Según la fiscalía, el celular usado para extorsionar era de propiedad de Fuentes. La fiscal Díaz, además, justificó la demora del Ministerio Público en poder dar con el imputado debido a la complejidad de las diligencias biológicas y también en los retrasos de las compañías telefónicas en responder los requerimientos policiales.

Para presionar la pronta entrega de dinero, se expuso ayer en el juzgado, los imputados mandaban mensajes vía WhatsApp y realizaban llamadas telefónicas. Los secuestradores le decían al padre que si no cumplía con sus condiciones su hijo sufriría lesiones físicas, sexuales y además sería asesinado y descuartizado.

Los imputados, según detalló la fiscal, obligaron a la víctima a realizar llamados y mensajes de voz a su padre, pidiéndole que pagara la suma solicitada para obtener su liberación. Para darle más presión al asunto, los captores fotografiaron a la víctima con un arma de fuego en su boca. “Tenía miedo de que me mataran”, relató el menor de edad a la fiscalía.

El secuestro duró hasta las 19.42 del día siguiente, es decir casi 24 horas. En ese momento llevaron al niño a las cercanías de la Estación de Metro Santa Julia, en la comuna de La Florida. Ahí fue liberado. Según el Hospital Exequiel González Cortés, la víctima solo tenía lesiones leves.

La defensa de Fuentes, representada por la abogada Constanza Barrueto, expuso ante el tribunal que el imputado no participó del secuestro. Al contrario, explicó la abogada, él solo habría prestado su casa debido a que los otros sujetos le habían pedido que cuidara del niño por un tiempo acotado. Además, agregó, que el mismo se preocupó de darle comida y entretener a la víctima.

Pese a esto, el Ministerio Público expuso en la audiencia que el imputado confesó su participación en el hecho. “Yo sabía que iba a recibir dinero”, testificó ante la fiscalía. Además, dijo la fiscal, las características físicas relatadas por el niño coinciden con el imputado.

El historial criminal de “El Grillo”

“Cuando uno está preso se le cambia bastante el pensamiento”, esta era la reflexión de Gustavo Fuentes Aliaga durante su paso por la cárcel en 2008, tras intentar asesinar a su pareja, Candelaria Cortés-Monroy, en un brutal caso de violencia intrafamiliar. Pero aquello no fue un hecho aislado, ya que posteriormente se haría conocido públicamente por su participación en el caso bombas.

“El Grillo” cumplió una pena de tres años de cárcel por intentar asesinar a su expareja, a quien apuñaló e incriminó de la colocación de un artefacto explosivo en Providencia. Durante su detención por ese homicidio frustrado, en diciembre de 2008, se transformó en pieza clave de la investigación del entonces denominado caso bombas. Su testimonio desató la detención de una decena de anarquistas el 2010, entre los que se encontraban Francisco Solar, Mónica Caballero, Felipe Guerra, Omar Hermosilla y Carlos Riveros. Todos quienes fueron absueltos del mediático caso luego de que los tribunales cuestionaran la legalidad de las pruebas recolectadas por el Ministerio Público.

Su participación en el estallido

Pero el caso bombas no sería el único en el historial penal de “El Grillo”. El viernes 5 de marzo de 2021 fue detenido en las inmediaciones de Plaza Baquedano. Según señala el parte policial, a eso de las 18.40 horas de ese día, el sujeto “se encontraba lanzando objetos contundentes de mediana dimensión al personal policial que se encontraba procediendo en el lugar”. Esto, en medio de las manifestaciones que hasta hoy se concentran cada viernes en ese lugar tras el estallido social del 18 de octubre de 2019.

Luego de estos hechos, la Coordinadora 18 de Octubre publicó un comunicado desmintiendo todo vínculo con el ahora exanarquista e incluso acusándolo de ser “colaborador” de la policía. “Entre cuchillas, agresiones y consumo de drogas, su nefasto caminar alcanza su cúlmine en diciembre de 2008, cuando apuñala en reiteradas ocasiones a su expareja hasta casi darle muerte”, así definía esa organización al “Grillo”.

En aquel entonces, Fuentes Aliaga quedó con la medida cautelar de prohibición de acercarse a Plaza Baquedano y la fijación de su domicilio. En esa fecha su prontuario ya acumulaba cinco antecedentes por porte de droga y otros delitos, a lo que se suma ahora la detención por la sustracción extorsiva que lo mantendrá preso hasta que se cierre este nuevo capítulo judicial en su contra.

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