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Nelson Caucoto, abogado de Carmen Frei: “El crimen de Frei es la más potente de las operaciones de inteligencia desarrollada en Chile”

24/06/2012 SANTIAGO Esta noche Nelson Caucoto ( en la imagen) asiste en la sala Master de la radio de la Universidad de Chile,donde se llevo a cabo el lanzamiento del libro La danza de los cuervos,escrito por Javier Rebolledo. El libro esta ambientado en la epoca de la dictadura,la historia de un testigo (el mozito) de las atrocidades de la Dina,las complicidades entre personeros que hasta esta fecha siguen impunes y una justicia que no llega.En la imagen Nelson Caucoto. FOTO: FRANCISCO SAAVEDRA/AGENCIAUNO

El jurista, que concedió esta entrevista a La Tercera el 8 de enero, relata los principales aspectos del caso y su experiencia como asesor legal de la familia del ex mandatario.


El jurista, que concedió esta entrevista a La Tercera con anticipación a que se conociera el fallo, aseguró que al fallecido Mandatario “todos los veían como el gran peligro para la dictadura” y que el de Frei “fue un crimen cometido desde el Estado y el Estado comete crímenes para no ser resueltos nunca”, por lo que ahora, la tarea será analizar si recurren o no ante la decisión del ministro Alejandro Madrid.

De acuerdo a lo que fijó Madrid en su resolución, en el caso de Frei Montalva se estableció el delito de homicidio simple, pero como ya lo habían dicho con anterioridad, la familia esperaba que se calificara como un homicidio calificado.

El abogado, de padres “freistas hasta decir basta”, entrega en esta entrevista crudos detalles en torno al fallecimiento del expresidente: “¿Cuál es la necesidad de que a los minutos de la muerte de Frei se le sacaran las vísceras y lo colgaran como un carnero en la tina del baño para desaguarlo?”, se pregunta.

¿Qué significó para usted asumir la representación de la hija del expresidente Frei Motalva en este caso?

Fue sorpresivo que llegara Eugenio Ortega, el marido de Carmen Frei, a plantearme la posibilidad de asumir esta causa. Sorpresivo porque yo la había seguido como cualquier otra persona, por los medios de comunicación, y sabía que había tenido una destacadísima actuación el abogado Álvaro Varela. Él había estado al margen de los casos de Derechos Humanos, sin embargo hace una alusiva intervención durante varios años. Yo les pregunto qué pasó con Álvaro y me dicen que había dejado la causa y que él me había recomendado a mí. Esto, en otros tiempos, habría significado para mi mamá y mi papá -que ya no están- un tremendo orgullo, porque fueron militantes y dirigentes de base de la Democracia Cristiana, fueron “freistas” hasta decir basta. Había un vínculo desde el punto de vista de asumir la causa con esa dimensión.

Para usted, que había seguido el caso desde fuera, ¿cómo fue esta nueva aproximación?

Lo primero fue que al asumir, al meterme en el proceso, me di cuenta de la calidad de los escritos de don Álvaro Varela. Eso está marcado en el expediente. Son escritos espectaculares, con una cantidad de información, de datos, que yo nunca pude replicar. La investigación, cuando yo la asumo, estaba prácticamente hecha, construida, todo lo que se podía solicitar, ya lo había pedido Álvaro. Su trabajo fue extraordinario, demostró toda su calidad jurídica, para mí fue sorprendente la profundidad de su investigación.

Con toda esa información de base, ¿cómo comenzó a trabajar?

Lo primero fue interiorizarme, porque en general la opinión pública tiene una posición, una imagen de esto, pero es distinto sumergirse en los vericuetos de esta causa. Ahí tú te das cuenta. Cada día que leía el expediente, concitaba más mi atención y también mi estupor, mi admiración. Yo he estado vinculado 40 años a investigar estas organizaciones criminales desde el Estado. He investigado al Comando Conjunto, a la Dina, a la CNI, al Dine, todo lo que huela a inteligencia, a represión, pero esto yo diría que (esto) sobrepasa todo. Es una de las operaciones más completas que se haya hecho en Chile.

¿Se sorprendió con los antecedentes que encontró?

Hasta antes de asumir, yo pensaba que el crimen donde hubo mayor participación de organismos de inteligencia había sido la desaparición de los cinco militantes de septiembre de 1987, después del secuestro de Carlos Carreño, pero eso fue ampliamente superado por el caso Frei. Es impresionante, por eso yo siempre he caracterizado el crimen de Frei como la más potente de las operaciones de inteligencia desarrollada en Chile. En este caso llama la atención los distintos entes que participan, la CNI, el Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), el DINE, el Comando de Aviación del Ejército, la vice comandancia del Ejército, la unidad antiterrorista, el cuerpo de generales, una serie de organismos sumados a un sólo hecho.

¿Qué características lo hacen catalogarla como la operación más potente que se haya hecho en Chile?

Hay un hecho que es básico y que la gente no tiene idea; todavía no sabemos y vamos a terminar sin poder investigar: quiénes son las enfermeras que atendieron a Frei tanto en su casa como en la clínica (Santa María). Es absurdo que en una clínica, una clínica legal, no una clandestina, que tiene registros del personal, no nos diga y no sepamos quiénes son las enfermeras que estaban a cargo de la atención de Frei.

Se dijo que eran enfermeras particulares, que las contrató la familia, pero ellos han dicho: nosotros no hemos contratado a nadie. Entonces, de dónde salieron esas enfermeras, cómo va a ser normal no saber quiénes son. Un día encuentran a Frei en su habitación con las ventanas semi abiertas, él delirando, temblando, con escalofríos, embarrado hasta decir basta, con sangre escurriendo desde un catéter y llega una enfermera profesional y le dice a la que estaba en la habitación: ¿Usted le tomó la temperatura? La tipa no sabía cómo tomar la temperatura, se tuvo que retirar y nadie sabe quién es. Ese tipo de situaciones se repiten en esta causa. Todo lo quieren achacar a que hubo una mala intervención médica, pero resulta que los que dicen eso son los que observaron la primera operación y quienes en su minuto dicen que estuvo impecable. Los que le echan la culpa a la primera operación son los mismos que al revisarlo dicen que los puntos estaban impecables, todo sanito, todo bien hecho.

¿Cuáles son los hitos clave que usted identifica? 

Un hecho clave es el del 7 de diciembre del 1981 (Frei Montalva fue sometido a una operación el 18 de noviembre de 1981 y murió el 22 de enero de 1982). Esa fecha coincide con la fecha en que se envenena a los presos en la cárcel pública. Gran coincidencia. Desde ese día Frei nunca pudo repuntar, nunca, hasta que se murió. Y respecto de él se usaron los antibióticos de mayor espectro y de última generación del mundo. No de Chile, del mundo. Se hablaba de que eran hongos, pero si hubiera sido así se habría superado la infección, más aún con la premura con la que se le atiende y con la capacidad de traer medicamentos. Te creo que fuera un indigente que llega a una posta pública y que no sabes qué es lo que tiene, que se infectó por una mala intervención, pero estamos hablando de un expresidente que tenía, se supone, la mejor atención posible.

¿Qué otros hechos son los que, a su juicio, su representada advirtió para insistir en que a su padre lo habían asesinado?

En un comienzo yo diría que todas estas cosas fueron sucediendo con tanta naturalidad, que por eso hablaban de que se murió casi por muerte natural, pero esa naturalidad fueron solo apariencias, no había naturalidad. Cuando Frei le dice a una de sus hijas sáquenme de aquí por favor, fue el último llamado, los últimos momentos de lucidez: sáquenme de acá urgente. Cuando se recibe el llamado de la familia amiga de Frei, que los alerta de que lo estaban envenenando, fue otro hecho clave. Pero, ¿qué hizo la clínica?, ¿puso resguardo? Si yo digo a una clínica (que) lo están envenenando, por lo menos si se muere hago que le hagan una autopsia para ver cuáles son los tóxicos, pero nada. No se hizo nada, eso también fue muy extraño.

Usted habla de la operación más grande de inteligencia. Además de lo mencionado, ¿en qué hechos concretos se evidenció eso?

Fue espantoso. Se descubrió que habían gallos que informaban primero a (Augusto) Pinochet del estado de salud. ¿Qué interés tenía él? Hay muchas cosas extrañas. Todos lo veían como el gran peligro para la dictadura, porque estaba además haciendo converger el mundo sindical, donde juega un papel importante Tucapel Jiménez. Porque además se debe destacar que la muerte de Tucapel Jiménez no puede sino considerarse vinculada al asesinato a Frei. Desde el acto en el que repleta el Caupolicán, viene todo un tema de seguimientos, intercepciones telefónicas, amenazas de bomba, hay tantas cosas que uno va uniendo y todo cobra sentido. Se infiltran en su propio partido, todo su entorno estaba en una situación de vigilancia concreta, había micrófonos en sus teléfonos de la casa. Hay gente que operó desde el mismo interior de su entorno. Fue una operación impresionante. Siempre me llamó la atención algo. ¿Cuál es la necesidad de que a los minutos de la muerte de Frei se le sacaran las vísceras y lo colgaran como un carnero en la tina del baño para desaguarlo? Tuvieron 20 años escondidas esas vísceras.

¿Y en cuanto a los informes presentados?

Acá todos los informes periciales están cuestionados. Ahí algo clave es el tema de la afectación de la inmunidad de Frei. Los dos tóxicos encontrados en la sangre justamente lo que producen es destruir la inmunidad. Le destruyeron la inmunidad. Afectaron hasta el ADN de Frei, eso no es obra de un resfrío o infección común y corriente. El propio médico que lo operó, que había hecho como 800 operaciones de ese tipo, decía que nunca había tenido un problema, pero ahora revisando el informe vi que el expresidente desarrolló una infección del mesenterio y yo podría decir que eso ya no es un proceso natural, no es una infección por bacteria, hoy puedo decir que podría haber sido un tóxico. Ahí hay un elemento para empezar a explicar lo que le pasó.

Considerando todas esas intervenciones, ¿con qué dificultades se encontraron?

Este fue un crimen cometido desde el Estado, y el Estado comete crímenes para no ser resueltos nunca. Aquí todos los antecedentes fueron destruidos. Son crímenes para quedar en la impunidad, esa es tal vez la gran importancia de que tengamos la posibilidad de investigar. Tuvimos todas las dificultades que te pueda poner un Estado, una organización criminal cobijada en el Estado, con todos los recursos con que cuenta ese Estado para obstruir la justicia e impedir la resolución. Palabras mayores las dificultades.

¿Dificultó el hecho de que que al interior de la familia haya distintas posturas? Uno de los yernos del exmandatario -Juan Pablo Beca Infante, marido de Isabel Frei- insiste en que murió tras las complicaciones en la operación.

No. El yerno lo iba a ver como su suegro, no está interiorizado de lo que pasaba. Vio toda la cirugía pero ahí nunca existió nada. Yo creo que él, y lo digo con la mejor de las intenciones, fue ingenuo. Vio que estaba su suegro ahí, que iba decayendo, pero él no conoce la causa, no conoce todo esto. Si uno une los elementos te vas a dar cuenta que no es normal lo que pasó, no es natural, por eso se fortalece nuestra postura de que hubo un asesinato que se intentó ocultar de mil maneras.

 ¿Quiénes son los responsables?

Los responsables son los que se encuentran acusados de acuerdo a la investigación. Coincidimos con la mirada del ministro (Alejandro Madrid). Ahora, creemos que hay muchos más responsables que se quedaron en la sombra, que no han sido alcanzados, pero eso ocurre en todos los casos. Siempre queda un saldo al debe, no están todos los que debieran estar.

¿Qué tan importante es para ustedes que se califique como magnicidio?

Aunque yo creo que no es el primer magnicidio, pues considero que al presidente (Salvador) Allende también lo mataron, es muy importante que se califique como tal, porque es una autoridad democrática. Frei fue una persona electa con una inmensa cantidad de votos, es un atentado a la institucionalidad en su conjunto.

Respecto de la posible arista que se estaría “incubando”, como dijo el ministro Madrid en agosto pasado, ¿usted esperaría que estuviera mencionado el subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, en el fallo?

 No creo que esté pensando en él, pero puede ser. Sí quedan elementos para investigar, pero no sé contra qué personas determinadas.

¿Qué flancos quedan abiertos?

 Que hubo una mayor participación de efectivos de inteligencia, todo el tema del seguimiento. Se ha inculpado a poca gente de inteligencia

¿Qué balance hace del rol de los diferentes gobiernos en esta causa?

Ninguno de los gobierno ha puesto obstáculos en la investigación, incluso el Programa de Derechos Humanos (del Ministerio de Justicia) ha sido un excelente colaborador. Los gobiernos han estado a la altura, saben que se trata de una causa importante que tiene que ver con la dignidad de un Presidente. Saben la necesidad de aclarar los hechos.

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