Plebiscito: el plan de Carabineros para desplegar a 23 mil efectivos

Dos días antes de los sufragios, los efectivos militares tomarán posesión de los locales de votación.

Desde las 6 de la mañana del domingo, la policía dispondrá de anillos de seguridad de hasta tres cuadras en los más de 2.010 locales de votación a nivel nacional.




Pocos días después del 15 de noviembre del 2019 -día en que los parlamentarios acordaron la realización de un plebiscito para que los chilenos decidieran si desean o no cambiar la Constitución- Carabineros comenzó a diseñar el plan de seguridad para cubrir los centros de votación a nivel nacional. Y hoy, a cinco días de los comicios, los cursos de acción ya están definidos para desplegar a 23 mil efectivos.

Hubo premura en los preparativos, afirman en la policía, dado que en un comienzo la votación estaba pensada para abril. Sin embargo, con la llegada de la pandemia en marzo, el plebiscito se postergó para este domingo 25 de octubre. Por lo mismo, la policía contó con un margen más amplio para diseñar sus estrategias.

Así, Carabineros conformó una plana mayor, con un general a cargo y seis coroneles, quienes cada 15 días se han estado reuniendo, desde hace seis meses, con representantes del Servicio Electoral (Servel) y Correos de Chile.

“Estamos planificando el despliegue operativo para la Región Metropolitana y a nivel nacional. Estaremos en el exterior de los más de 2.010 locales de votación, en 346 comunas en todo Chile, brindando seguridad para que el proceso se desarrolle de manera normal y exitosa”, explicó a La Tercera el jefe de esta plana mayor, el general Guillermo Quiroz.

El compromiso, dicen en Carabineros, es que la fuerza policial esté presente “antes, durante y después” del proceso de votación. Si a nivel nacional se desplegarán 23 mil hombres, en la Región Metropolitana serán 6.800 uniformados los que estarán a cargo de la seguridad de los locales de sufragio.

Los uniformados llamados al servicio operativo del domingo fueron reclutados desde el escalafón de Orden y Seguridad, de Tránsito, Investigación y Control de Orden Público (COP).

El general Quiroz señala que “cuando decimos que estaremos antes del proceso, me refiero a que seremos parte del traslado de material sensible desde las bodegas del Servel hasta los distintos locales de votación. Cubriremos el desplazamiento, con vehículos motorizados, de los camiones que llevarán los votos”.

En cuanto al “durante”, Carabineros tendrá la misión de resguardar la seguridad del exterior de los locales. Para ello se tendrán anillos de seguridad en todos los recintos, en un radio de entre dos y tres cuadras, que se apostarán desde las 6.00 del domingo.

En la institución policial advierten que no todos los locales tendrán la misma cantidad de efectivos de resguardo. Para definir el número de policías por recinto de votación, el Departamento de Análisis Criminal (DAC) analizó los factores de riesgo de cada centro de sufragio, tomando en cuenta los accesos, el aforo, la cantidad de votantes y eventuales zonas de conflicto.

Quiroz lo ejemplifica así: “Será una cantidad categorizada por local, pues hicimos un análisis de cada local. Algunos tendrán 10, 15, otros 20 carabineros. El Estadio Nacional tiene muchos más carabineros que un liceo común y corriente. El Estadio Nacional tendrá, por ejemplo, un oficial jefe con 50 carabineros, aproximadamente”.

Como todo proceso eleccionario, la seguridad de los locales consta de dos fases: lo que pasa al interior y lo que pasa en el exterior. Dentro de los centros de votación, es el Ejército el que tiene el control de la seguridad. Fuera del recinto, corresponde a Carabineros.

Eventuales protestas

Tanto en Carabineros como en el gobierno hay claridad de que estas elecciones no son como todas las anteriores. La crisis social cambió el panorama a la hora de planificar la seguridad de los comicios. Por lo mismo, la policía ya tiene definidos cursos de acción en el caso de registrarse manifestaciones y alteraciones al orden público. En esa línea, Carabineros hizo una buena evaluación de los operativos del aniversario del 18-O, el domingo recién pasado.

La estrategia de replegarse y esperar fuera del radio de las protestas fue analizada positivamente por parte de los mandos institucionales. Esta planificación será replicada, y en caso de haber manifestaciones fuera de los locales de votación el protocolo será el mismo: advertir, dialogar y actuar.

Si llega gente a Plaza Italia, lo mismo. El general Quiroz detalló que “el trabajo que se realizó para el 18-O se replica ante alguna situación especial en las inmediaciones de Plaza Italia. Respecto de eso, estamos coordinados con personal de Control de Orden Público ante situaciones especiales”.

Desde el Ministerio del Interior hacen algunas precisiones. Según detallaron desde el gobierno, Carabineros tiene la facultad para actuar si se está en presencia de un delito. Sin embargo, si se trata de una aglomeración de manifestantes que se reúnen de forma pacífica, sin importar su cantidad, no se les disuadirá de inmediato, porque no es un ilícito (salvo que lo hagan en comunas bajo cuarentena). Ante ese caso, se recurrirá al diálogo previo.

No obstante, desde Palacio insisten en que las manifestaciones políticas están “prohibidas” por la ley electoral ese día. Pero claro, eso no garantiza que no ocurran. En La Moneda recalcan que “se procederá de inmediato” a disolver, dispersar y detener si se configuran ilícitos como “barricadas, daño contra la propiedad pública y privada, arrojar objetos” y otros supuestos.

El ministro del Interior, Víctor Pérez, sostuvo que “vamos a facilitar todos los elementos y circunstancias para que este evento electoral se realice de la manera más tranquila”.

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