Puchuncaví en la mirada de sus niños

Imágenes de vertimientos de petróleo y poluciones de las chimeneas están en la retina de los niños de la denominada “zona de sacrificio”, las que quedaron plasmadas en dibujos realizados para un estudio académico.


“Desde aquí se ve la contaminación que atormenta al inmenso mar, incluso dicen que se encontraron muchísimos peces muertos en la orilla de la playa, también algunas aves estaban muertas, a mí esto no me gusta porque ya no me dejan ir a la playa, pero más que eso, es porque los animales marinos se quedan sin alimento, porque las plantas marinas de las que se alimentan también mueren”, dice un relato.

Otro: “El mar está muy contaminado por petróleo, la Enap es mucho lo que contamina el aire, a la gente; y Codelco contaminó el estero, había muchos animales”.

Estos pequeños textos son de niños de la denominada “zona de sacrificio”, en la Región de Valparaíso, y forman parte de un estudio elaborado por Fundación Superación de la Pobreza, llamado Jugando entre riesgos: Representaciones, sentimientos e imágenes de niños y niñas afectados por siniestros socioambientales.

El ejercicio se llevó a cabo en colegios de Puchuncaví, Cabildo y Valparaíso, con niños de entre 9 y 13 años. Buscaba que relataran, y también dibujaran, cómo conviven con su entorno. Gran parte de los dibujos de esta nota -todos de Puchuncaví- señalan las amenazas con las que vivían en los alrededores de sus hogares, y también cómo las empresas vertían sus residuos.

Si bien los relatos datan de 2015, para el coordinador del informe, Gino Bailey, los testimonios de los niños dan cuenta de una realidad naturalizada para ellos a lo largo del tiempo. Además, destaca, los relatos surgieron de una forma espontánea, no inducida ni mediatizada por la crisis actual de emergencias, intoxicaciones masivas y restricciones industriales: “Nosotros no les fuimos a hablar a los niños de riesgo, de amenaza, de nada, sino que hicimos un trabajo de mucha consulta. La metodología fue poco invasiva y poco dirigida”.

Para el experto, si bien los episodios medioambientales son naturalizados por los niños, sus mensajes están enfocados no solo en sus propias condiciones, sino que también en cómo se relacionan con los demás. “A diferencia de nosotros, los más grandes, que podemos ser más individualistas, a los niños sí les interesa su comunidad, qué va a pasar con un pescador, qué va a pasar con los peces, por ejemplo”, puntualiza Bailey.

Actualmente, la Fundación, a través de Servicio País, está llevando a cabo un trabajo de contención con los niños de la zona de Quintero y Puchuncaví. Señalaron que “los profesionales están haciendo proyectos distintos, considerando la situación de la comuna y la necesidad de niños y niñas de ser escuchados. Apoyamos a los niños a revalorizar el medioambiente, a hablar respecto de la crisis que están viviendo, que tengan conversaciones con los adultos para recordar cómo era la comuna antes y cómo se proyecta hacia el futuro”. Se abrirán postulaciones para que profesionales participen en la intervención actual de la zona en la página web de Servicio País.

 

Se les pidió a los niños que dibujaran su entorno y mencionaran varias amenazas relacionadas con la actividad industrial.

 

Entre las amenazas dibujadas se encuentran chimeneas industriales y vertimientos de petróleo en las aguas de la zona.

Seguir leyendo