Recoleta, Lo Prado y Renca: las comunas urbanas que lideran el aumento de casos de Covid-19 en la RM

Los expertos asocian el aumento en la incidencia a la mayor movilidad y relajamiento de las medidas.

Los contagios se han triplicado en estos municipios durante el último mes. La incidencia de casos en UCI y de fallecidos, sin embargo, no ha registrado fluctuaciones mayores, lo que se asocia a la alta tasa de vacunación que presenta el país.




El último informe epidemiológico publicado por el Ministerio de Salud da cuenta de que en la Región Metropolitana los casos activos se duplicaron en el último mes.

El aumento de infectados -tras 14 semanas continuas a la baja- comenzó antes de las celebraciones de Fiestas Patrias. ¿Las razones? Mayores contagios entre personas más jóvenes y susceptibles al virus, según explicó la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza. “Vemos un leve aumento en la tasa de incidencia en los menores de 30 años y esto incluye los niños, que recién están comenzando su proceso de vacunación”, señaló la autoridad.

Las fluctuaciones en la curva epidemiológica preocupan. Sobre todo porque delta -según ha reportado el Instituto de Salud Pública (ISP)- es la variante que predomina y que ha sido demostradamente más contagiosa. Y, principalmente, porque este último aumento de casos se ha concentrado en la capital.

Así lo explica el académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Mauricio Canals, en su último informe sobre la evolución de la pandemia, donde advierte la particular situación de Santiago: “La participación de la RM en la incidencia de casos es mayor a lo esperado por su tamaño poblacional”, asevera.

De hecho, a fines de la semana anterior, la capital representaba el 56,7% de los casos activos, pese a que contiene al 41,7% de los habitantes totales del país.

El alza en las comunas

A mediados de septiembre, comunas rurales como Alhué, Isla de Maipo, Peñaflor y otras urbanas, como Recoleta, Lo Espejo, Lo Prado y Renca, han registrado la mayor variación de contagios activos en las últimas tres semanas. En el caso de Recoleta, si el informe epidemiológico del 20 de septiembre daba cuenta de 21 casos activos, hoy la cifra llega a 100, registrando un incremento de un 376%. Lo mismo ocurre en Lo Prado, donde los contagios pasaron de 19 a 73. Y en el caso de Alhué, aunque en los números absolutos la comuna pasó de tener cero casos a 10, el aumento porcentual es de un 1.000% (ver variaciones).

Así, 45 comunas de las 52 que componen la RM han elevado su cantidad de contagios activos, en medio de una tasa expansiva de reproducción del virus que ya alcanza 1,2.

Mayor movilidad y conductas de riesgo

El análisis del epidemiólogo y matemático de la U. de Chile Gabriel Cavada es que pese a que se ha registrado un aumento concentrado en la capital, a diferencia de otros brotes, el alza no ha estado correlacionada con mayores fluctuaciones en la internación de UCI y en fallecimientos. Sin embargo, señala que existen comunas de alta densidad poblacional que durante todo el transcurso de la pandemia aportan una alta cantidad de casos.

“La Región Metropolitana tiene una especie de ‘puntos calientes’. Uno de ellos es Puente Alto, que ya sabemos que es una comuna populosa, que siempre lidera en la tasa de casos activos, y que aporta contagios tanto o más que una región grande (como Biobío, que hoy tiene 295 activos, versus 280 en Puente Alto). Le siguen las comunas de Santiago y Maipú como grandes bolsones de contagios. Sin embargo, al haber una gran población vacunada, la evolución de los casos se han ido ‘amortiguando’. Esto quiere decir que existe una diferencia notable respecto de la ola que hubo en abril y junio de este año, o las de 2020. Ahora la curva epidémica dejó de correlacionarse con las curvas de uso de UCI y, mejor aún, dejó de estar correlacionada con la curva de muertes. Eso es tranquilizante, pues el objetivo primario de las vacunas no es prevenir el contagio, sino que restarle gravedad al cuadro clínico”, explica Cavada.

Así, entre las explicaciones a este aumento, Cavada señala que las grandes reuniones que se han visto en las últimas semanas tras el fin del toque de queda, y la reapertura de espacios cerrados -como bares nocturnos y discotecas- tienden a aumentar la circulación del virus. A ello se suma la baja adherencia del uso de la mascarilla en estas instancias.

En ello coincide el académico en salud pública de la U. de Santiago (Usach), Claudio Castillo, quien comenta que “hay factores estructurales en la Región Metropolitana que facilitan el contagio de variantes como delta, cuya mayor contagiosidad ha sido demostrada. Estos tienen que ver con el uso del transporte público, por ejemplo, y un relajo en las medidas de prevención, como el uso de la mascarilla”.

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