Renca se une a Suiza y la ONU para crear inédito proyecto energético

Autor: Aldo Vidal N.

Comuna busca utilizar el calor residual de termoeléctrica para calefaccionar escuelas y consultorios. La idea es construir nueve kilómetros de tuberías para conducir el vapor hacia recintos públicos.


Ocupar la capacidad energética de la termoeléctrica Nueva Renca para calefaccionar, sin costo, gran parte de los edificios municipales de la comuna, es el plan que impulsa hace varios meses el municipio encabezado por el alcalde Claudio Castro. El innovador proyecto fue seleccionado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y se encuentra en fase de estudio, como parte de un plan piloto para potenciar modelos de energía sustentable en cuatro países del mundo: China, India, Serbia y Chile.

“En la termoeléctrica se desperdicia, a través del vapor, un potencial de 95 mil megawatts hora (mWh) por año, y si nosotros utilizáramos esa energía estaríamos en condiciones de satisfacer toda la calefacción que requiere el municipio, por ejemplo, en los consultorios y en las escuelas públicas”, explica Castro, quien agrega que entre los cuatro consultorios, las 14 escuelas, los 10 jardines infantiles y los edificios municipales de la comuna utilizan 9.100 mWh al año.

Para desarrollar el proyecto se estima que deberían construirse nueve kilómetros de tuberías de energía distrital desde la planta termoeléctrica. Para financiar esta inversión, la municipalidad recurrió a los dos polos industriales que existen en la zona, uno en Panamericana y otro en Vespucio, donde hay empresas como Embotelladora Andina.

“Con la ONU hicimos un contacto con estas empresas y les ofrecimos que si ellos están dispuestos a invertir en las tuberías que canalicen este vapor que sale de la termoeléctrica, que les permita a ellos acceder a energía a costo más bajo, eso nos permite desde el municipio poder calefaccionar toda esta infraestructura pública de manera gratuita”, dice el edil.

Castro agrega que esta alianza con las empresas traerá beneficios para todos. “También es un negocio, porque las empresas van a pagar por esta energía que ahora se desperdicia en la termoeléctrica. Va a ser más barato para ellos, que tienen un alto gasto energético, y además va a ser beneficioso para la comunidad, en los consultorios y colegios”.

Pilar Lapuente, coordinadora técnica nacional de la iniciativa de energía distrital en ciudad de la ONU-Medio Ambiente, señala que “el proyecto está en fase de estudio y esta etapa termina en diciembre de 2019. De todas formas, nosotros ya estamos levantando financiamiento adicional para apoyar la siguiente etapa y al país en el desarrollo de este sistema”.

En cuanto a los beneficios que podría traer para la comuna de Renca, Lapuente afirma que “esto tiene el potencial de transformarla en un referente de gestión energética, especialmente de los recursos renovables locales”.

Modelo suizo

Otro de los aspectos que incluye este plan de gestión de Renca es combatir la “vulnerabilidad energética” de sus vecinos, un concepto que define a las familias que gastan más del 10 por ciento de sus ingresos en energía, es decir, cocinar sus alimentos, electricidad, agua caliente y calefacción. Para esto se estableció una alianza con la ciudad de Berna, en Suiza, reconocida por sus planes de energía sustentable a nivel mundial, quienes asesoran un estudio para medir esta vulnerabilidad en la zona.

El proyecto consideró a 18 familias (tres por cada una de las macrozonas de la comuna) cuyo ingreso promedio familiar llega a $ 437.371. Tras realizar el piloto, el resultado fue que el gasto promedio en energía fue de 61.343, lo que representa cerca del 15% del ingreso de las familias.

Además, el 17% de las familias encuestadas no tiene sistema de agua caliente y el 28% no cuenta con ningún sistema de calefacción.

Tras el primer diagnóstico -realizado con la asesoría de la Universidad de Berna-, y las medidas implementadas para mejorar sus hábitos, las familias redujeron en un 30 por ciento su gasto en energía. Actualmente, se trabaja en el seguimiento junto a la Universidad de Chile.

Al respecto, el alcalde Castro señala que “estamos enfrentando las dos dimensiones: la casa, el bolsillo, y una dimensión más comunal sobre energías limpias. En distintos frentes, estamos avanzando en un proyecto que puede sonar rimbombante, pero que puede generar cambios muy concretos en la vida de los vecinos”.

(Para ver en detalle la infografía, haz click aquí o en la imagen)

Seguir leyendo