Reportaje de The Washington Post califica de “caótica” la estrategia de comunicación del gobierno chileno durante pandemia

Los empleados de una fábrica de ataúdes entregan féretros a una funeraria en Santiago, el viernes 19 de junio de 2020. Foto: Esteban Félix/AP

"Parecen haber sido demasiado confiados", dice el artículo del medio estadounidense en el que se recuerda que el Presidente Sebastián Piñera dijo en marzo que el país estaba "mucho mejor preparado que Italia”.




Un reportaje del periódico estadounidense The Washington Post calificó de “caótica” la estrategia de comunicación del gobierno chileno durante la pandemia de coronavirus.

“Chile celebró el éxito contra el coronavirus y comenzó a abrirse. Las infecciones se han disparado”, dice el titular de la nota publicada por John Bartlett en el reconocido medio.

“No fue hace tanto tiempo que el Presidente chileno Sebastián Piñera se jactó de que el país estaba listo para el coronavirus. ‘Mucho mejor preparado que Italia', así lo expresó en marzo. Y después de confinar a la población, reforzar los hospitales y realizar pruebas agresivamente, parecía que al país le estaba yendo bien contra la pandemia”, dice el texto para luego detallar las cifras actuales que sitúan al país como el octavo en el mundo con más casos, con más de 250.000 contagios y 4.500 muertes.

“Los primeros casos se concentraron en un grupo demográfico más joven en las áreas más ricas de Santiago, manteniendo las hospitalizaciones y muertes relativamente bajas y llevando a los funcionarios a creer que el brote estaba contenido. Pero el movimiento de trabajadores por la capital pronto llevó el virus a los barrios más pobres y superpoblados. El enfoque de imponer y levantar bloqueos “dinámicos” por área no tuvo éxito”, señala la nota.

El reportaje plantea que la tasa de mortalidad por coronavirus en los hospitales públicos de Santiago ha sido el doble que la de las clínicas privadas y que en sectores como la población Lo Hermida, de Peñalolén, “las políticas de aislamiento escritas para las clases altas y medias de Chile parecen irrelevantes”.

“El consejo inicial sugirió que quienes contraen el virus se aíslen en habitaciones separadas y bien ventiladas y se abstengan de compartir baños con otras personas. En hogares donde varias generaciones viven juntas en espacios confinados, eso no es posible”, se expone.

“Chile ha mantenido niveles comparativamente altos de test. Pero la impopularidad de Piñera después de las protestas del otoño pasado (primavera en el hemisferio sur) y una estrategia de comunicación caótica durante el brote han socavado la respuesta del gobierno”, se asegura.

“Con el invierno comenzando a morder, los chilenos ahora enfrentan meses de cuarentena. A medida que Chile pasaba por Italia en los casos, los nuevos datos de esta semana ofrecieron un rayo de esperanza de que su curva finalmente podría comenzar a aplanarse. Las autoridades instan a los chilenos a que no bajen la guardia. Un referéndum constitucional ganado por los manifestantes el otoño pasado se retrasó hasta octubre. Se espera que la gente regrese a las calles para protestar por las condiciones que el brote dejó al descubierto”, cierra el reportaje.

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