Nacional

Sistema frontal que azota al país es el más intenso de los últimos 30 años

Por su extensión geográfica y magnitud de distintos frentes de forma simultánea, expertos comparan lo ocurrido con los temporales de 1982 o 1997. Algunos se atreven a anticipar que el fenómeno asoma a estar entre los más extremos del siglo.

Todavía no termina. Mientras las lluvias siguen avanzando sobre la zona centro-sur y los equipos de emergencia permanecen desplegados entre Atacama y La Araucanía, meteorólogos advierten que el sistema frontal que afecta al país ya reúne varias condiciones que lo convierten en uno de los episodios meteorológicos más relevantes de las últimas décadas. No necesariamente por un récord de agua caída, sino por intensidad, duración, extensión territorial y un río atmosférico de categoría 5, el máximo nivel de la escala.

Las consecuencias ya son visibles. Cuatro personas fallecidas, siete lesionadas, cientos de evacuados, viviendas destruidas y más de un millón de clientes afectados por cortes de suministro eléctrico durante el desarrollo del evento configuran el balance más complejo que ha debido enfrentar el país en lo que va del invierno.

Además, durante la noche se indagaba las causas del fallecimiento de tres personas al interior de un hostal en Viña del Mar. Primeros antecedentes indicaban que habría sido originado por intoxicación producto de un generador de ozono usada para secar el inmueble.

La emergencia comenzó a mostrar su mayor intensidad durante la madrugada y mañana de ayer. Hasta ahora, dicho está, se han registrado fallecidos, lesionados y 99 personas damnificadas, correspondientes a las regiones de La Araucanía, Biobío, Ñuble, Maule y O’Higgins.

Asimismo, el último balance de Senapred cifró en 673 las personas albergadas, 2.521 aisladas, seis viviendas destruidas, 113 con daño mayor, 951 con daños menores y otras 525 en evaluación. La mayor parte de los albergados corresponde a evacuaciones preventivas realizadas en asentamientos de la Región Metropolitana.

El despliegue también estuvo marcado por los problemas en el suministro eléctrico. Durante las primeras horas del día la Superintendencia de Electricidad y Combustibles reportó más de 480 mil clientes sin energía, concentrados especialmente en La Araucanía. En paralelo, compañías como CGE informaron durante la tarde que ya habían recuperado el servicio para más del 90% de los más de 1,14 millones de clientes que sufrieron interrupciones a lo largo del episodio. Pero al cierre de esta edición la cifra total había vuelto a subir a más de 433 mil hogares sin energía, más de la mitad de ellos -224.465- en Valparaíso.

Viña del Mar 16 de Julio de 2026 Fuertes marejadas se registran en el borde costero de Vina del Mar. Manuel Lema/ Aton Chile MANUEL LEMA/ATON CHILE

En la Región Metropolitana, donde durante la mañana se acumulaban cerca de 33 milímetros de lluvia, las autoridades insistían en que el momento más complejo aún no llegaba. El gobernador Claudio Orrego llamó a no bajar la guardia, anticipando nuevas precipitaciones y fuertes rachas de viento durante el resto de la jornada.

Las evacuaciones preventivas reflejaron esa preocupación. Cerca de 600 personas debieron abandonar el Campamento Nuevo Amanecer, en Cerrillos, luego de un informe de Sernageomin que advirtió riesgo de remoción en masa. Más tarde, Senapred activó mensajería SAE para evacuar el campamento Ribera del Río, en Talagante, debido a la crecida del río Mapocho.

Mientras tanto, el Presidente José Antonio Kast inició un recorrido terrestre hacia la Región del Biobío para encabezar reuniones operativas con autoridades locales. Desde temprano sostuvo que “se han ido tomando las medidas de emergencia”, y además agregó que gracias a una preparación anticipada “la institucionalidad ha estado a la altura”.

El gobierno insistió en que la prioridad ha sido proteger vidas humanas y recuperar servicios básicos. El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, sostuvo que, en términos generales, la magnitud del evento coincidió con los escenarios previstos por los modelos meteorológicos.

Pero, más allá de la contingencia inmediata, la verdadera dimensión del episodio comienza a observarse desde la climatología. Paula Santibáñez, investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, explica que aún es prematuro afirmar oficialmente que se trata del temporal más intenso de los últimos años, porque las mediciones deben cerrarse y validarse una vez concluido el evento.

“Pero sí estamos frente a un episodio excepcional por la combinación de precipitaciones abundantes, persistencia y una extensión territorial poco habitual”, complementa.

Santiago 17 de julio 2026. Rio mapocho durante el sistema frontal que afecta a varias regiones del pais. Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Los registros preliminares de la Dirección Meteorológica muestran la magnitud del sistema. Entre las 8.00 del jueves y las 8.00 del viernes cayeron 108,7 milímetros en la Región de Valparaíso, la cual representa cerca del 21% de toda la precipitación normal de un año.

Para Santibáñez, el elemento más distintivo no está necesariamente en un récord puntual de agua caída, sino en la enorme cobertura geográfica del sistema y en la presencia de un río atmosférico categoría 5.

El evento del siglo

Otros especialistas van incluso más allá. Jorge Carrasco, doctor en Ciencias Atmosféricas y académico de la Universidad de Magallanes, sostiene que por su extensión, junto con la intensidad de las lluvias, los fuertes vientos, las marejadas y la sucesión de tres a cuatro frentes asociados a ríos atmosféricos categoría 4 y 5, “podríamos decir que es ‘el evento’ de lo que va del siglo XXI”. El investigador recuerda que situaciones comparables ocurrieron durante los inviernos de 1982, 1987 y 1997, todos asociados a episodios intensos de El Niño.

Una evaluación similar realiza Martín Jacques, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y académico de la Universidad de Concepción. Explica que sistemas frontales persistentes de esta magnitud son característicos de años con presencia de El Niño intenso, aunque en esta oportunidad confluyeron varios factores poco frecuentes de manera simultánea.

“Todo eso se superpone para facilitar una situación como la que estamos viendo”, explica. A ello se agrega que la secuencia continua de sistemas frontales y la intensidad de las rachas de viento amplificaron los daños sobre infraestructura eléctrica, caminos y viviendas.

Paradójicamente, el contexto climático podría seguir favoreciendo episodios similares. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) proyecta un 81% de probabilidad de que El Niño alcance categoría muy fuerte entre octubre y diciembre de este año, uno de los eventos más intensos desde que existen registros modernos. Aunque los científicos advierten que ningún temporal puede atribuirse exclusivamente a El Niño, sí reconocen que este fenómeno aumenta la probabilidad de configuraciones atmosféricas capaces de producir lluvias persistentes como las observadas esta semana.

Por ahora, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de ríos, quebradas e infraestructura crítica. El sistema frontal aún no concluye y recién cuando cesen las precipitaciones será posible determinar si este episodio quedará únicamente como una de las mayores emergencias del invierno o si, además, ingresará formalmente a los registros climatológicos como uno de los grandes temporales de la historia reciente del país.

Más sobre:LluviasLT SábadoTemporalSenapredAlerta meteorológica

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE