El mito se cae: el 2-0 no es el resultado más peligroso

Más allá del empate que la UC sufrió en Iquique, en las últimas cinco temporadas sólo en el 2,4 por ciento de los partidos se logró revertir esa desventaja. En los Mundiales, el porcentaje es mayor: un 94% mantuvo el triunfo.

El empate que Universidad Católica lamentó en Iquique, después de ir ganándoles a los “Dragones Celestes” por 2-0 en el estadio Tierra de Campeones, con goles de José Luis Muñoz e Ismael Sosa revivió la antigua creencia futbolera de que aquel resultado es el  marcador más peligroso en el fútbol.

Sin embargo, el mito carece de sustento estadístico. El análisis de las 582 ocasiones en que esa situación se ha producido en los nueve torneos que se han disputado en Chile en las últimas cinco temporadas revela que sólo en el 2,4 por ciento de los casos (apenas 14 veces) el equipo que partió con esa desventaja logró revertirla. Además, arroja que 531 de esos encuentros (91,9 por ciento) terminaron favoreciendo a los equipos que  se adelantaron 2-0 en el marcador y que 33 duelos (5,67 por ciento) terminaron igualados.

“Asumimos que teníamos el partido ganado. Nos encontramos con un resultado positivo muy temprano, pero luego sentí que nos echamos atrás sin mucha lógica”, reconoció el volante cruzado Milovan Mirosevic al explicar  el desenlace en el norte.

En el camarín iquiqueño el mensaje fue claro. No sólo habló el técnico Jaime Vera, sino también sus pupilos más experimentados. Todos buscaron despertar  a sus compañeros. “Nos dijimos que no podíamos perder la convicción. Que teníamos que seguir buscando opciones, porque ya las habíamos creado. Y que lo único que no podíamos hacer era desesperarnos. Todos tiramos el carro hacia arriba y salimos convencidos a disputar el segundo tiempo. Y pudimos ganar el partido”, reveló el volante Rafael Caroca.

LA MEJOR REMONTADA

Hay más historias. El 1 de marzo de 2009, Santiago Morning protagonizó la mayor remontada en el actual período. Al término del primer tiempo del choque frente a Universidad de Concepción, los autobuseros caían por 0-3. Gabriel Vargas, en los 12’, de penal, Julio César Laffatigue (16’) y Francisco Arrué (45’) habían adelantado a los penquistas, quienes eran dirigidos por Jorge Pellicer. 

“Cuando terminó el primer tiempo, con José Basualdo terminamos abatidos. De hecho, nos quedamos sentados en la banca un rato, mientras los jugadores se iban al camarín. Este equipo tenía futbolistas experimentados. Estaban Diego Rivarola, Francisco Huaiquipán, Fidencio Oviedo y Esteban Paredes. ‘Pepe’ ocupó seis minutos del descanso en reforzarles asuntos tácticos. Los otros nueve los utilicé para motivarlos y convencerlos de que estaban preparados. De que tenían las armas para obtener un mejor resultado y que ya lo habían logrado antes”, recuerda el ayudante del transandino, Justo Farrán.

Incluso, el preparador físico extrapola el ejemplo a lo que sucedía con la ‘U’ de Jorge Sampaoli. “Ellos y sus hinchas instalaron el concepto de ‘lo damos vuelta’. Y, a mi juicio, no sólo era por una cuestión anímica, sino por la convicción en el trabajo que estaban realizando”, explica. 

En esa jornada, en La Pintana, la  notable actuación de Esteban Paredes giró el duelo. El actual delantero de Querétaro anotó en los 51’, 55’,  76’ y 86’. Jaime Grondona, en los 61’, aportó el gol restante, mientras que José Luis Jiménez sumó el cuarto gol para el “Campanil”.

“Recuerdo claramente que ese partido no sólo se resolvió por un tema futbolístico, sino también sicológico. Nosotros habíamos perdido el partido anterior y el equipo, en general, arrastraba una falta de confianza notoria, de inestabilidad. Cuando Paredes marcó el 3-1, nos derrumbamos. Nunca más nos pudimos levantar”, reconoce el delantero auricielo Gabriel Vargas.

El atacante sureño precisa que “un 2-0 va a ser complicado dependiendo de la realidad que atraviese el equipo. Si un equipo no está bien, cuando le marquen el 2-1 puede decaer. El otro problema que suele darse es que si la ventaja se logra demasiado temprano, queda mucho tiempo para que el rival reaccione. Y también se produce un relajo inconsciente que también puede terminar favoreciendo al rival”.

EN LOS MUNDIALES ES CASI IRREMONTABLE

En los Mundiales se mantiene la tendencia del torneo local. El 2-0 se ha dado en 303 partidos y en 285 (94%) de ellos el triunfo ha favorecido  a la escuadra que se imponía. En 11 ocasiones (4%) el partido terminó empatado y en apenas siete (2%) el duelo finalizó transformándose en  una remontada.

EN NÚMEROS

-535 partidos desde 2009 se han resuelto en favor del equipo que ganaba por 2-0. El caso se dio en 582 oportunidades.

-91,92% es la efectividad de los equipos que consiguen el que, erradamente, es llamado como “el peor resultado”.

-5,67% de esos partidos terminaron empatados. Equivalen a 33 duelos.

-2,41% de los encuentros terminaron favoreciendo al equipo que caía por 2-0.

 

 

Seguir leyendo