Los delfines adquieren nuevos hábitos

Los delfines de la Bahía Shark, en Australia, desarrollaron una conducta muy particular. Según pudo observar un equipo de investigadores, los estos mamíferos acuáticos utilizan sus hocicos para recoger conchas.




Los delfines van en busca de los caparazones para alimentarse de los animales que se refugian dentro de ellos.

Es muy probable que hayan perseguido a los peces, obligándolos a esconderse dentro de las caracolas, y ahora hayan aprendido a traer las conchas a la superficie para esperar a que los peces se asomen y puedan entonces comer a su presa.

Esta técnica es "espectacular", dicen los investigadores, que publicaron las fotografías y describieron los detalles del comportamiento de estos animales en la revista Ciencia de los Mamíferos Marinos.

"Es muy sorprendente verlos manipular estos objetos pesados y de gran tamaño para obtener comida", explicó Simon Allen, científico de la Unidad de Investigación de Cetáceos de la Universidad Murdoch, en Australia Occidental.

"Creo que es una conducta bastante inusual, sino la hubiésemos visto con más frecuencia".

Por el momento, no hay evidencia de que este hábito se transmita entre los delfines, "pero hemos tenido la suerte de ser testigos de una conducta muy innovadora", dijo Allen.

TECNICAS VARIADAS
La población de delfines de la Bahía Shark, en Australia Occidental, es una de las más estudiadas del mundo.

"Sabemos que los delfines de la Bahía Shark son inventores muy inteligentes, que dominan una serie de técnicas para buscar alimento que no tienen precedentes en otras poblaciones de cetáceos", le explicó a la BBC Michael Krützen, biólogo de la Universidad de Zurich, en Suiza.

Por ejemplo, estos mamíferos acuáticos desarrollaron una cantidad de formas novedosas para atrapar peces.

En algunas ocasiones, los delfines se lanzan en aguas muy poco profundas y sacuden vigorosamente sus colas para hacer saltar a los peces y poder atraparlos.

Otra técnica consiste en golpear con sus colas las algas del lecho marino para crear burbujas y hacer que los peces escondidos entre las hojas salgan de su escondite.

Pero el método que más llama la atención es el conocido como "la técnica de la esponja".

Algunos delfines apresan intencionalmente esponjas marinas y luego las usan como guantes o máscaras para proteger sus hocicos cuando buscan alimentos en el arenoso fondo marino.

Ésta es una técnica que la madre les enseña a sus crías, el único ejemplo de transmisión cultural conocido entre los cetáceos.

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