Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas, un impulso al empleo

desempleo



Las micro y pequeñas empresas son consideradas un factor clave en la generación de empleo y crecimiento económico, tanto en economías emergentes como en economías avanzadas. Con el objetivo de apoyar el desarrollo de estas empresas, durante la administración de la Presidenta Michelle Bachelet, y a través de la firma de un acuerdo de cooperación con el gobierno de Estados Unidos, el Gobierno de Chile comenzó el año 2014 el diseño e implementación de los Centros de Desarrollo de Negocios.

Estos centros buscan promover la creación de empleo y crecimiento de las empresas de menor tamaño por medio de asesorías personalizadas y gratuitas que apoyan a emprendedores a mejorar la administración y formalización de sus negocios, a acceder a capital y a nuevas tecnologías, y a penetrar nuevos mercados. El Servicio de Cooperación Técnica ha logrado avances importantes en la expansión de la red de centros, contando con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos la cual ha colaborado desde sus inicios facilitando la asistencia técnica, la evaluación de impacto y la difusión del programa. El primer centro abrió sus puertas en octubre de 2015 en la ciudad de Valparaíso y actualmente operan 51 centros que han entregado asesoría a más de 22.000 negocios a lo largo del territorio nacional. De hecho, Robert McKinley, Vicepresidente Asociado del Instituto de Desarrollo Económico de la Universidad de Texas en San Antonio, mencionó -en el marco del Encuentro Anual de Centros de Desarrollo de Negocios- que Chile representa el caso más exitoso del mundo en la implementación de una red de centros.

Junto a un equipo multidisciplinario de profesionales del Centro de Sistemas Públicos (CSP) de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile analizamos el impacto que los 27 primeros Centros de Desarrollo de Negocios en Chile tuvieron en la creación y formalización de empleo de sus primeros clientes. Para lograr dicho objetivo utilizamos un método cuasi-experimental que compara, entre fines de 2015 y mediados de 2017, el desempeño de los clientes de los centros con un grupo de control idéntico tanto en características observables como no observables (por ejemplo, la motivación que mueve a un empresario a acercarse a un centro).

Los resultados de la evaluación de impacto sugieren que la asesoría entregada por los Centros de Desarrollo de Negocios en Chile tiene un efecto positivo, y económicamente importante, en términos de creación y formalización de empleos. Específicamente, los resultados indican que los clientes de los centros experimentaron, en comparación al grupo de control, un incremento en el número de trabajadores totales, el número de trabajadores formalmente contratados y el número de trabajadores jornada completa, así como una reducción en el número de trabajadores familiares no remunerados.

Nuestro trabajo, además, muestra evidencia cualitativa de que los centros no sólo han ayudado a crear más puestos de trabajo formales, sino que también han incidido en aspectos que ayudan a mejorar la calidad laboral de los empresarios y la de sus trabajadores. Entre un 62% y un 68% de los clientes encuestados, de una muestra aleatoria, argumentaron que el centro los apoyó bastante o mucho a "Conocer mejor las normas laborales", "Ejercer un mayor y mejor liderazgo" y "Mejorar el trabajo en equipo". En aspectos netamente asociados a la satisfacción de los empresarios, el 87% de estos reconocieron que el centro los apoyó de manera importante a "Desarrollar sus capacidades como empresario", mientras que el 84% mencionó que el centro fue fundamental para "Mejorar la confianza en sí mismo".

En Chile, a la luz de la persistente informalidad en el mercado laboral (un 30% de la fuerza laboral es informal) y del gran número de micro-empresas (65% de las empresas), los resultados de este estudio tienen implicancias de política de gran relevancia. La inversión pública realizada en los Centros de Desarrollo de Negocios produce una contribución importante a la economía, a través de la creación de nuevas oportunidades de trabajo formal y de la identificación de nuevas posibilidades de negocios que ayudan a vigorizar la economía. Asimismo, el apoyo realizado por los centros contribuye a una mayor satisfacción laboral, reflejada en un mejoramiento de la autoestima y las habilidades empresariales y de liderazgo de sus clientes.

Los Centros de Desarrollo de Negocios parecen ser un activo de gran rentabilidad social; uno que un gobierno cuyo objetivo de crear más de 600 mil empleos de calidad debiese explotar y potenciar.

Comenta

Imperdibles