Caso Djokovic



SEÑOR DIRECTOR

Me parece que el desenlace en Australia del caso del tenista número 1 del mundo, Novak Djokovic, de ser finalmente deportado por no estar vacunado contra el Covid-19 y, por ende, de no poder participar en el torneo del Grand Slam, es un muy buen ejemplo de que “ley pareja no es dura”, algo que a no pocos en nuestro país se les olvida frecuentemente.

Roberto Darrigrandi U.

Economista

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