Cohesión social




SEÑOR DIRECTOR

Si bien el concepto de cohesión social se escucha desde hace poco tiempo, ha tomado especial relevancia post 18-O, donde quedaron de manifiesto las fracturas de nuestra sociedad.

Es innegable que Chile ha mejorado muchísimo en temas económicos y sociales en los últimos 30 años. La pobreza extrema bajó de 13% a 2%, la esperanza de vida pasó de 73 a 79 años y pasamos de una inflación de un 22% a un 2%.

En el polo opuesto, la percepción de corrupción en los gobiernos pasó de 24% a 58% en 8 años; solo un 2% confía en los partidos políticos, un 3% en el Congreso, un 8% en los Tribunales de Justicia y un 17% en Carabineros.

A su vez, en el plano personal, se han debilitado enormemente los vínculos sociales fundamentales. Muestra de ello es que si bien la mayoría valora el esfuerzo individual, solo una de cada tres personas percibe que el esfuerzo es bien recompensado.

Pareciera que los exitosos números en unos aspectos nos adormecieron frente a esta realidad de la que sabíamos y no actuamos a tiempo.

Para tener cohesión social se requiere avanzar a una sociedad con más oportunidades y más justa, pues es necesaria para el desarrollo económico y social del país, el cual se sustenta en la colaboración y en el esfuerzo común.

Como gobierno, tenemos el compromiso de hacer todos los esfuerzos necesarios para fortalecer la cohesión social y para ello, es necesario evaluar las prestaciones que existen y desechar aquellas que funcionen de forma arbitraria e injusta, pues sabemos la importancia que tiene que los ciudadanos recuperen la confianza y sientan que existe un Estado cercano, con vocación hacia ellos, y no uno que discrimina en una ley del todo o nada y segrega sin saber bajo qué parámetros y razones.

Estamos todos llamados a aportar para lograrlo, pues será clave el comportamiento fraterno de cada uno de nosotros.

Karla Rubilar

Ministra de Desarrollo Social y Familia

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