Cosechando tempestades

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Señor director:

La Moneda tomó la ruta de la dureza ante la Acusación Constitucional impulsada por los diputados socialistas a la ministra de Educación, Marcela Cubillos, y la vocera que no regateó palabras tras ese objetivo generó una aguda confrontación política.

En efecto, el gobierno no puede objetar la legitimidad de una Acusación Constitucional; Piñera hizo posible con su propio voto la aprobación de aquella que destituyó al ministro de la Corte Suprema, señor  Cereceda, cuando la Concertación era minoría en el Senado. Luego, al aprobarse la Acusación que envió al ostracismo durante cinco años a la actual senadora Yasna Provoste, la entonces diputada Cubillos fue su lideresa.

El furor ante la iniciativa socialista solo es explicable por el descontrol que produce en el gobernante la existencia de una firme y clara oposición, que no le gusta a quien detenta el poder, pero esencial para la consistencia del régimen democrático que necesita de una oposición auténtica y no ficticia.

La propia vocera, señora Pérez, a pesar de señalar que no daría disculpas, tuvo que decir que su ataque no era a la institución, sino que a algunos militantes. Ello revela la envergadura del despropósito, pero no exime de la responsabilidad política de intentar descalificar a quien realiza lo más legítimo del ejercicio democrático: ser oposición.

En el socialismo se ha sentido que esta agresión va más allá de lo coyuntural. Hay razones. Este gobierno ha devenido en una gestión ultrapersonalista, en que el creciente malestar del Presidente por los yerros de su administración lo llevan a tomar decisiones apresuradas, improvisadas, cuyos pésimos resultados trata de hacer recaer en la oposición.

En la derecha chilena la tentación autoritaria es fuerte, así lo practicó sosteniendo el régimen militar. Hoy, parte de sus diputados y nuevos líderes se inclinan al exceso verbal y desprecian el régimen democrático, lo lamentable es que Piñera con sus intolerancias parece caer en lo mismo. Por Chile que no siga cosechando tempestades.

Camilo Escalona Medina

Ex presidente del Senado

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