Crisis del agua en Osorno: lecciones desde la Ciencia

Osorno sin agua

Osorno sin agua


El agua es el recurso más importante que tenemos, del cual dependemos para vivir, base del desarrollo sostenible. Sin embargo, hoy en día las transformaciones de los ecosistemas hídricos, efectuadas por la necesidad de aprovechar estos recursos a beneficio del ser humano, bajo una concepción de desarrollo que no considera o subestima los costos ambientales y sociales, con regulaciones livianas o escasas y sin la participación de la ciudadanía, están causando un deterioro de estos recursos a nivel planetario.

La escasez hídrica y económica del agua constituye un riesgo mundial en términos de impacto en el desarrollo económico de los países, puesto que el agua dulce es solo el 2.5% del agua en nuestro planeta y únicamente el 0,62% de este recurso es apta para el consumo humano, agrícola e industrial. Una manera de proteger este recurso estratégico y al mismo tiempo vulnerable, es que los gobiernos implementen políticas más claras de conciliación y estrategias preventivas con el objeto de asegurar la disponibilidad del agua y satisfacer las múltiples demandas que sus usos conllevan.

Los programas de uso, provisión y gestión del agua deben basarse en la información recopilada en instancias que cuenten con la participación de los usuarios, los planificadores y los responsables de las decisiones en todos los niveles. Se requiere de la implementación de un Modelo de Desarrollo Sostenible de los recursos hídricos en el cual el Estado no solo sea un ente fiscalizador y aplique multas, sino protagonista en la gestión de aguas.

Esto ha quedado en evidencia esta semana en la ciudad de Osorno, donde ocurrió una situación de emergencia sanitaria y ambiental, luego que la empresa privada distribuidora de agua potable, ESSAL, por un error humano vertiera 1.100 litros de combustible en el sistema causando no solo la contaminación en los ductos de agua, sino que también causara la contaminación de las aguas del río Rahue, poniendo en riesgo la salud de las personas y del ecosistema hídrico. La crisis que enfrenta la ciudad de Osorno producto del corte del suministro de agua potable pone en evidencia la falta de protocolos y procedimientos de emergencia por parte de la empresa. Si las funciones de distribución y saneamiento del agua son conferidas a empresas privadas, como es el caso de ESSAL y el Estado opera solo como un ente fiscalizador, la planificación, la gestión de agua, las inversiones en seguridad y sostenibilidad podrían ser una segunda prioridad ante intereses puramente económicos de la empresa.

Se requiere urgentemente que entidades y expertos de los distintos ámbitos, público y privado, académicos y profesionales dialoguen para lograr la sustentabilidad en el uso del recurso hídrico en Chile. Es así que se origina una iniciativa pionera donde la academia y un ente público se unen en busca de generar medidas de protección y restauración de los ríos Rahue y Damas. Este estudio que desarrollaremos investigadores, docentes de la Universidad de los Lagos, como contraparte científica y con el apoyo de la Municipalidad de Osorno consiste en diagnosticar la calidad de las aguas de los ríos, a través del uso de indicadores fisicoquímicos y bioindicadores, para establecer un programa de vigilancia, así como programas de recuperación de los ríos y sus humedales, lo que incluye la restauración de riberas.

Para que no vuelva a ocurrir el caso de Essal en Osorno y se constituya en experiencia de la cual todos podemos aprender, es necesario de un modo urgente que se exija la protección de los recursos hídricos:  ríos, lagos, aguas subterráneas y humedales a través de una legislación mas moderna (norma primarias y secundarias, ordenanzas municipales), considerados fuentes de agua y que se democratice la gestión de los mismos. Requerimos como chilenos una ley que reconozca el acceso al agua potable y saneamiento, como un derecho humano, donde el agua no sea un bien de mercado.

Comenta

Imperdibles