Cuidar la industria biomédica



SEÑOR DIRECTOR

Para quienes trabajamos e invertimos en el ámbito del desarrollo de empresas de base científica, con preocupación nos enteramos hace unos días sobre la indicación que aprobó la Comisión Mixta de Salud durante el trámite de la Ley de Fármacos 2.

Con ella, se amplían las causales de razón de salud pública para acceder a licencias no voluntarias sobre patentes de invención, incluyendo inaccesibilidad económica o financiera, de oportunidad y/o desabastecimiento para los medicamentos que se encuentren en los planes públicos de salud. En otras palabras, si se convierte en ley, el Ministerio de Salud podrá hacerse de los derechos de patentes de medicamentos, sin el consentimiento de sus titulares, con la sola declaración de una de las causales.

Lo que se ha decidido no solo afecta a la industria farmacéutica, sino que pone en riesgo la viabilidad de la industria biotecnológica local. Las patentes son las que viabilizan nuestros desarrollos. Ahora, ese derecho se ve en riesgo, porque se pueden forzar licencias no voluntarias sobre esa propiedad. ¿Cómo le explicamos a nuestros empleados, accionistas y clientes el impacto que podría tener la causal “de oportunidad”?

Hemos trabajado muy duro para darle vida a la industria biomédica nacional y este tipo de resoluciones debilitan el valor de lo creado. La Comisión de Salud, al tratar de resolver temas como la regulación del precio de los medicamentos, pone de paso en riesgo la viabilidad de un sector que, probablemente, será de donde emerjan las soluciones a la crisis sanitaria que estamos viviendo. Estimamos que la cooperación con los titulares de las patentes es el camino a seguir.

Pablo Valenzuela

Rodrigo Arancibia

Cristián Hernández

Felipe Galván

Hernán González

Roberto Loehnert

Miguel del Río

Hans Pieringer

David Rosenberg

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