Dos derechas



SEÑOR DIRECTOR

En sus últimas columnas, Hugo Herrera denuncia, entre otras cosas, que hay una derecha economicista, carente de densidad ideológica y dedicada solo a defender sus privilegios. Si bien es valioso que se discutan los horizontes comunes del sector (y de la política) para los próximos años, su análisis tiene severas limitaciones.

Es probable que en la derecha haya prevalecido los últimos años una mirada economicista, pero el mundo no es en blanco y negro. Una cosa es criticar a esa derecha, y otra diferente es incluir en ella a todos los personajes que no le gustan, desconociendo sus aportes objetivos. Excluir, por ejemplo, a Jaime Guzmán de la tradición histórica de la derecha, resulta por lo menos sorprendente.

Llama la atención que sus acusaciones las responda vinculando (para su conveniencia) a un montón de actores políticos e instituciones que poco tienen que ver entre sí. ¿Podría Herrera explicar que tienen que ver Góngora o Portales -que, dicho sea de paso, antes que político era comerciante- con Desbordes? En fin, su acusación de falta de densidad es contestada por él con la misma moneda, echándose de paso al bolsillo la historia.

Finalmente, y quizás lo más paradójico, es que acuse a diferentes liderazgos e instituciones de defender intereses. ¿No es precisamente lo que está haciendo el profesor Herrera? Si quiere reivindicar la verdadera discusión pública y elevar el nivel, lo primero debiese ser transparentar su propia posición en este debate.

Felipe Lyon E.

Director Servicio PúblicoFundación Jaime Guzmán E.

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